Preparados para la Guerra Fría

Nikita Sergéyevich Jrushchov (1894-1971), obrero metalúrgico, ruso de nacimiento y ucraniano de adopción, fue secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética (máximo cargo dirigente de la URSS) entre 1953 y 1964. Tras la muerte de Stalin denunció ante el XX Congreso del PCUS (1956) las prácticas de su antecesor a la cabeza del Partido y del Estado socialista y dirigió con mano firme las riendas de la superpotencia euroasiática durante una década que coincidió con algunos de los episodios más peligrosos de la Guerra Fría de EEUU contra la URSS, como la Crisis de los Misiles de Cuba en octubre de 1962. Pero a la vez el mandato de Jruschov también coincidió con un desarrollo y florecimiento históricamente sin par de la economía, la cultura, la industria, la tecnología y la ciencia soviéticas. Los años de Jruschov, caracterizado por los historiadores como un hijo de la clase obrera impulsivo y resolutivo, fueron tiempos en los que la URSS sobrepasó a su rival norteamericano en muchos aspectos; uno de los más destacables fue, sin duda, la carrera espacial, con unas repercusiones impactantes en la opinión pública mundial en una época en la que la rivalidad entre las dos superpotencias estaba a la orden del día en los medios de comunicación. Eran tiempos en los que la URSS era un país unido y orgulloso, respetado y temido, respectivamente, por amigos y adversarios. Con independencia de sus aciertos y errores personales al frente del Estado soviético (que, como no podría ser de otra forma, los tuvo), durante la década de Jrushchov la URSS se consolidó como una superpotencia de escala global y un país socialista desarrollado. Lo que vino —y ha venido— después es otra historia.