Cuando chocan las dos Españas

«Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón».

Antonio Machado

A la salida de una curva en una serranía de Sevilla, un coche alemán de lujo que supera la dos toneladas de masa invade el carril contrario de la carretera debido a su velocidad inadecuada y embiste frontalmente a un automóvil utilitario de fabricación nacional. A resultas de lo anterior, el conductor y único pasajero del utilitario muere en el acto. Quien conducía el vehículo alemán resulta gravemente herido en el violento choque provocado por él mismo. El fallecido conductor del coche de fabricación nacional era vecino de Castilblanco de los Arroyos, localidad sevillana cercana al lugar de los hechos. El herido grave es propietario de una finca ganadera, extorero y viudo de una conocida tonadillera. El fallecido es un parado de 48 años conocido en su pueblo como ‘El belga’ porque, como fue el caso de tantos otros andaluces, sus padres se vieron obligados a emigrar a otro país europeo en busca de trabajo cuando él era niño. Deja mujer y dos hijos. Uno de los dos hijos del fallecido, Sara, es —como su padre lo fue— miembro de Izquierda Unida y se presentó como candidata suplente por esta formación en las recientes elecciones municipales del 22 de mayo. Castilblanco, en la actualidad con cinco millares de habitantes menos uno, es uno de los muchos pueblos andaluces de tradición comunista. Desde las elecciones de 1979 (las primeras municipales democráticas tras el franquismo) hasta 2007, el pueblo había otorgado siempre la mayoría a los comunistas. En 2007 ganó las elecciones por primera vez el PSOE. El diestro herido grave en su coche alemán de lujo era también vecino de este pueblo, pues su latifundio está ubicado en su término municipal. Una hora antes del accidente, una llamada de un vecino alertó a la policía de que un vehículo circulaba de forma temeraria por las calles de Castilblanco de los Arroyos en dirección a la carretera donde tuvo lugar el accidente. El vehículo correspondía a la descripción del coche del diestro, pero —como es habitual en estos casos— ni Guardia Civil ni Policía Local adoptaron ninguna medida que pudiera evitar un más que posible siniestro. La Guardia Civil se personó en el lugar del accidente una vez que éste se produjo. La familia del fallecido también se desplazó en esa misma dirección en cuanto tuvo conocimiento de los hechos. Según diversas fuentes, la Guardia Civil impidió en todo momento que los familiares del fallecido pudieran acercarse menos de un kilómetro al sitio del accidente. Según fuentes de la propia Guardia Civil, los agentes de verde no pudieron realizar la correspondiente prueba de alcoholemia al diestro causante del siniestro debido a «la gravedad de su estado». Hasta la fecha, tampoco fuentes hospitalarias confirman ni desmienten que la citada prueba de alcohol en sangre haya sido efectuada a posteriori. Al parecer, la familia del fallecido tuvo que enterarse del fatal desenlace gracias a que un conocido que pasó con su coche por el lugar de los hechos se lo comunicó mientras esperaban —desesperados— noticias de las autoridades «competentes» a un kilómetro de distancia; las mismas autoridades que impusieron a la familia esa «orden de alejamiento» de mil metros. Según informa el diario madrileño El País, en las recientes elecciones municipales del 22 de mayo el PSOE obtuvo siete concejales e Izquierda Unida, cinco. Algunos vecinos han afirmado que ni el alcalde ni ningún representante del gobierno municipal del PSOE se personaron oficialmente en nombre del Ayuntamiento en el acto civil mutitudinario de despedida e incineración del cadáver del fallecido, miembro de una histórica familia comunista del pueblo. Según la misma fuente, ambas formaciones habían estado «históricamente enfrentadas» en Castilblanco de los Arroyos. El finado se llamaba Carlos Parra Castillo, tenía 48 años, estaba parado y deja viuda y dos hijos, un varón y una mujer. El herido grave, conductor de un automóvil alemán de lujo, ganadero latifundista, exdiestro y causante del siniestro y vecino también de Castilblanco de los Arroyos, se sigue llamando José Ortega Cano. En las elecciones municipales celebradas en Castilblanco de los Arroyos el pasado 22 de mayo el Partido Popular obtuvo un solo concejal.

In memoriam. Carlos Parra Castillo, ‘El belga’