¿Sueñan los robots con ovejas eléctricas?: «La ‘democracia 4.0’ frente a la realidad»

Nuestro amigo Iván Rivera [@brucknerite] ha publicado recientemente en su magnífico blog un texto cuya lectura recomendamos vivamente: «La ‘democracia 4.0’ frente a la realidad». Es extenso (3.000 palabras) pero sin duda merece una atenta lectura. En estos tiempos oscuros existe una tendencia por parte de algunos a la ocurrencia espontaneísta, a inventar «cosas nuevas» frente a la dura realidad sociopolítica y económica del capitalismo absoluto actual que casi nunca se concretan en qué son, en qué consisten o cómo se aplican… Y que tampoco llegan siquiera a arañar el barniz del poder establecido. Palabrería hueca habitualmente o súbitos «descubrimientos» —producto de un serio déficit del cultura política y de rigor— de propuestas y/o realidades históricas incluso recientes; eso sí, convenientemente despolitizadas y edulcoradas (pensamiento blando). Pero cuando se concretan algunas de esas propuestas «innovadoras», como la de la llamada «Democracia 4.0» (o «cibervoto»), puede ser peor aún si cabe. Los sueños «innovadores» a veces producen monstruos.

Venimos criticando tal propuesta, promovida en las redes por un par de abogados sevillanos, apoyada por alguna entidad y difundida por ciertos medios como el diario madrileño de tirada nacional El Mundo, desde el mismo momento de su aparición. No tanto por una declaración de intenciones que parcialmente podríamos compartir (más participación ciudadana en la toma de decisiones políticas), sino más bien por las nefastas consecuencias que supondría para el ejercicio de derechos democráticos desde el compromiso con la lucha colectiva por una verdadera democracia real, valga la redundancia. Es decir, perversión de la Política transformadora con mayúsculas disfrazada de propuesta rompedora, vanguardista y novedosa.

¿Sueñan los robots con ovejas eléctricas?

La propuesta de «Democracia 4.0» ignora las relaciones económicas y de poder existentes asi como sus poderosos y casi omnipresentes medios de falsificación de la realidad o mass media (punto de partida erróneo para llegar a conclusiones falsas), privatizaría el ejercicio de derechos democráticos en manos de oligopolios privados o monopolios en manos del Estado (teleoperadoras), favorecería la aparición de «cibermandarinatos» o lobbys digitales, obvia la brecha digital de la mitad de los ciudadanos (que se convertirían en un nuevo lumpen sin medios o conexiones digitales de calidad accesibles), generaría más desmovilización social (justo lo que faltaba) al individualizar el proceso democrático (jugar a la política «desde el sofá» de cada uno y aislados del resto, con su receptor individual de propaganda del poder y emisor de voto en un mismo aparato tecnológico controlado por los mismos intereses privados o estatales que detentan el poder económico, pantallas orwelianas de la novela 1984)… y además es impracticable técnicamente de forma rigurosa por la ausencia de soluciones técnicas y operativas verosímiles para implementar tal propuesta. Todo ello sin olvidar un principio básico de la democracia y que olvida esa propuesta de «democracia 4.0»: O es el pueblo soberano quien protagoniza los procesos de votación, referéndum y elección (mesas, presidencia, firma y elevación de actas, interventores) o el proceso democrático propiamente dicho simplemente no existe porque es pervertido [véase atentamente la ilustración de cabecera, es muy sugerente].

Podríamos decir muchas más cosas pero nos extenderemos más. Rondaba por aquí la idea de escribir una crítica extensa —más razonada y fundamentada— a la llamada «Democracia 4.0» pero no ha lugar… Recomendamos el texto de Iván Rivera (experto en redes y tecnologías digitales), porque seguramente no se puede hacer mejor. ‘Voilà’…

La ‘democracia 4.0’ frente a la realidad

Ilustración: «New capitalism pyramid» (Vía: brothersoft.com)
Texto en ‘Ciudad futura’: Paco Arnau

[Dos años de ‘Ciudad futura’] 12 de octubre: Otro aniversario es posible

Un 12 de octubre de 2009, nuestra/vuestra ‘Ciudad futura’ soltaba amarras e iniciaba su andadura cibernaútica en la Red de redes. Así que llevamos dos años ya de trayectoria con vosotros. Cientos de entradas (da un poco de vértigo ver el archivo) y sus correspondientes comentarios con vuestras felicitaciones, ánimos, críticas y aportaciones han sido nuestro principal bagaje en estas primeras dos órbitas completas de ciudad-futura.net alrededor de nuestra estrella, por lo que queremos aprovechar este modesto segundo aniversario —en este año repleto de grandes efemérides— para agradecer de forma especial vuestra participación, la de todos nuestros ciudadanos y amigos.

Seguimos construyendo la Ciudad futura…

Simplemente, gracias.

Tiangong-1, el primer ‘Palacio celeste’ de China

Presentamos en ‘Ciudad futura’ nuestra última aportación en Amazings.es: 12.000 caracteres, 12 fotos e ilustraciones y 3 infografías sobre la nueva estación espacial de China…

Hace poco más de un año, en agosto de 2010, medios oficiales como la agencia estatal Xinghua o Renmín Ribao (‘Diario del Pueblo’, órgano del CC del PC de China) anunciaban la puesta a punto en su fase final del primer programa de estaciones orbitales tripuladas de la superpotencia asiática, así como que la primera de éstas sería lanzada en el año 2011. Este anuncio coincidía más o menos en el tiempo con otra decisión anunciada por Estados Unidos, provocada indudablemente por la aguda crisis económica que sufre este país desde 2008: la agencia espacial pública NASA retiraría sus transbordadores espaciales en 2011 y suspende su nuevo proyecto de programa tripulado, dejando así de tener capacidad autónoma para enviar astronautas al espacio durante un período aún por determinar… Ambas previsiones se han cumplido en este año en el que conmemoramos medio siglo de presencia de nuestra especie en el espacio, la hazaña del vuelo de Yuri Gagarin (Vostok 1, URSS, 1961).  Sigue leyendo