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Vivo en Sudamérica, acá no estamos de vacaciones; enfrentando los gélidos días de invierno.
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Así es, Vilma.
Aquí en Madrid nos enfrentamos a la canícula veraniega del hemisferio norte. Dicen de Madrid, con clima continental aunque con influencias mediterráneas: «nueve meses de invierno y tres de infierno». En cualquier caso, aquí no cerramos por vacaciones; de ahí la frase del post. :)