Se puede decir más alto pero no más claro: ‘NO’

Santiago Sierra (Madrid, 1966), artista español reconocido internacionalmente, acaba de rechazar el ‘Premio Nacional de Artes Plásticas’ con una carta dirigida a la ministra González-Sinde, quien representa en el gobierno de Rodríguez Zapatero los intereses de los magnates audiovisuales. A continuación reproducimos la carta original enviada por Sierra a la ministra y fechada en Madrid en Brumario de 2010 (entre octubre y noviembre según el calendario revolucionario francés):

Nota: Lo de “Global Tour” se refiere a una gira internacional que Sierra inició el año pasado en Berlín y continuó por varias ciudades de Europa y América con su obra tridimensional “No”, en la que este artista plástico denuncia el capitalismo, la explotación y la sumisión con este sencillo pero expresivo y sonoro grito antagonista. En sus propias palabras: “Las personas que están luchando activamente contra el sistema necesitan imágenes y los artistas se las debemos proporcionar. Este ‘No’ está hecho para todos los que ya están hartos de la injusticia, la dominación, la censura y la opresión”. El premio rechazado por Santiago Sierra tenía una dotación económica de 30.000 euros, un buen fajo de billetes que ahora tendrán que meterse los susodichos dadivosos otorgantes por donde les quepa… un final ¿feliz? abierto a la imaginación (o a las tendencias) de cada cual.

English version:“Santiago Sierra Says No” by Ciudad Futura (Monthly Review, NY, USA)

+info sobre el autor y su obra:
santiago-sierra.com
Entradas relacionadas en Ciudad futura:
¿Defiende la Ley Sinde a los creadores y a los artistas?
[Vídeo] La réplica de Punset a la ministra Sinde
España, primer país del mundo en licencias Creative Commons
La Ley de Sinde para torpes
Entregada la “Lista de Sinde”
La Lista de Sinde

La Bolsa o la vida

Imponente escultura del artista italiano Maurizio Cattelan emplazada frente a la Bolsa de Valores de Milán (Piazza Affari), la principal sede de los especuladores financieros de Italia y uno de las más importantes símbolos del capitalismo en el país de Gramsci —nuestro pensador de cabecera— y en Europa. L.O.V.E. Happy end? , así se llama, representa una mano con un único dedo, el corazón (los demás aparecen amputados), apuntando al cielo en un gesto cargado de simbolismo universal. La ubicación de esta escultura de grandes proporciones en mármol macizo en principio no es permanente. Por requerimiento expreso del escultor ha sido colocada precisamente delante de este representativo edificio del capitalismo y de la arquitectura fascista mussoliniana (1932) con motivo de la Semana del Diseño de Milán (24 de septiembre al 3 de octubre de 2010), y ello a pesar de la polémica que ha generado en el país transalpino este colosal ejemplo de rebelión del arte frente al analfabetismo y la nadería visual imperante; “metáfora de la contemporaneidad”, según su autor. Contra todo pronóstico el Ayuntamiento de Milán, presionado por numerosas organizaciones cívicas, ha decidido prorrogar al menos hasta el 24 de octubre el emplazamiento actual de este regalo de Cattelan a los milaneses, al que algunos ya han rebautizado como “Vaffalculo”; expresión que no necesita ser traducida, dadas las más que obvias similitudes o parecidos razonables —en este caso y en muchos otros— entre las lenguas de Dante y de Cervantes. [Fuentes principales: Cubadebate y ExibArt.com]

La mujer más grande del mundo

La llamada de la Madre Patria (“Родина-мать зовёт”) es una monumental estatua que se eleva sobre una colina que domina la ciudad industrial rusa de Volgogrado (denominación de Stalingrado a partir de 1961). Fue erigida para conmemorar la victoria soviética sobre las fuerzas nazi-fascistas en el evento militar más decisivo de la Segunda Guerra Mundial: la Batalla de Stalingrado (1942-1943). La estatua (inspirada en La Victoria de Samotracia, la diosa griega Niké) tiene unas colosales dimensiones que la elevan hasta los 85 metros; la Estatua de la Libertad tiene 46 metros de altura [véase a continuación el gráfico comparativo de ambas a la misma escala]. Durante la ejecución de la obra se acometieron no pocos retos de ingeniería constructiva entre 1959 y 1967, el año de su inauguración.

El escultor Yevgeny Vuchetich (afamado artista soviético de origen yugoslavo) y el ingeniero-jefe, Nikolai Nikitin, dirigieron la construcción de un proyecto —elaborado por el arquitecto Iakov Bielopolski— en el que se emplearon más de 5.500 toneladas de hormigón y cerca de 2.500 toneladas de acero; sólamente la espada tiene una masa de 14 toneladas. Para asegurar la rigidez y la estabilidad del conjunto se utilizó una ingeniosa estructura de cables metálicos tensados en el interior. La modelo que utilizó Vuchetich para esta escultura fue la ciudadana de Stalingrado Valentina Izotova.

En la base de La llamada de la Madre Patria existe un Memorial en honor de los cientos de miles de soldados y ciudadanos soviéticos que cayeron en la Batalla de Stalingrado y en él reposan los restos de varios héroes de la Unión Soviética y condecorados con la Orden de Lenin, entre ellos el mítico Vasili Záitsev (1915-1991), francotirador del Ejército Rojo que abatió a decenas de oficiales alemanes nazis entre 1942 y 1943 y personaje principal de la película Enemigo a las puertas (2001); dirigida por Jean-Jacques Annaud e interpretada por Jude Law (en el papel de Vasili Záitsev), Ed Harris y Rachel Weisz.