Ilustración: Paco Arnau / Ciudad futura • Marzo de 2010 [clic para ampliar]
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«Proyectado en los años 60, verdadera “década prodigiosa” del programa espacial soviético, la primera misión Soyuz se remonta a 1967. Con capacidad para alojar en su interior hasta tres cosmonautas, la función principal de la Soyuz (“Unión” en lengua rusa) es servir de nave de transporte y regreso de tripulaciones de estaciones espaciales circunterrestres en órbitas bajas. Esta imprescindible tarea ha sido desempeñada por toda una flota de naves Soyuz a lo largo de más de cuatro décadas en decenas de misiones en las estaciones orbitales soviéticas Salyut (Soyuz T), posteriormente en la Mir (con un total de 30 misiones; 1 Soyuz T y 29 Soyuz TM, realizadas todas con éxito), así como en la actualidad en la Estación Espacial Internacional (con cerca de una década de misiones de naves Soyuz TMA, ninguna de ellas fallida).

La nave Soyuz está formada por tres módulos desacoplables [véanse de arriba a abajo en la ilustración]: (1) el módulo Orbital (presurizado y habitable) en la parte frontal de la nave, con la sonda de atraque, (2) el módulo de Mando-descenso en la parte central (único módulo que regresa de vuelta a la Tierra con la tripulación) y (3) el módulo de Servicio en la popa de nave (con los motores, los depósitos de propelentes, la instrumentación, los cohetes de propulsión y el par de paneles solares desplegables)».









Os transmitimos nuestros mejores deseos con esta alegórica imagen de las naves Soyuz («Unión», en primer plano) y Progress («Progreso», en el centro) acopladas a la Estación Espacial Internacional con el Océano Pacífico como fondo. [Foto: Cortesía de la NASA]







