
La sonda Rosetta de la Agencia Espacial Europea (ESA) está enviando, en su camino al cometa Churymov-Geramisenko, una serie de espectaculares imágenes globales de nuestro planeta; como ésta que os mostramos de la Tierra en cuarto creciente, captada por la cámara de la nave el pasado 12 de noviembre desde una distancia de más de 600.000 km. Abajo, imagen de gran angular de un anticiclón sobre el Océano Pacífico captada el 13 de noviembre.


Rosetta ha de realizar una serie de impulsos de aceleración aprovechando la fuerza de la gravedad terrestre (maniobras de asistencia gravitatoria) para emprender su ruta definitiva a los confines del Sistema Solar, allá donde estará situado el cometa Churymov-Geramisenko en el año 2014. Cuando culmine su misión (iniciada con su lanzamiento en marzo de 2004) Rosetta habrá recorrido en su largo viaje de una década una distancia total que asciende a la astronómica —nunca mejor dicho— cifra de 7.100 millones de kilómetros.








La Soyuz LOK (Lunova Orbitalny Korably, por sus siglas en ruso) fue un proyecto de nave espacial lunar soviética que permanecería en órbita mientras se efectuaba el alunizaje del módulo LK (Lunnaya Kabina, imagen de la derecha), hasta el regreso definitivo a la Tierra. La nave Soyuz LOK poseía tres módulos diferenciados: un módulo de propulsión (zona posterior de la nave), encargado de las maniobras de retorno; una cápsula de descenso a Tierra (en la parte central); y un módulo de servicio esférico situado en la parte superior de la nave [zona frontal de la ilustración].
