Hemos tenido la tentación de imaginar un titular más sensacional pero, tras ver la imagen que ilustra esta entrada, nos rendimos al tópico «una imagen vale más que mil palabras»… y que mil titulares sensacionalistas. Lo que leemos en la imagen es: «Gobierno de España».
De izquierda a derecha:José Manuel Lara (Grupo Planeta: Medios de comunicación), Antoni Brufau (Repsol: Petróleo e hidrocarburos), César Alierta (Telefónica: Telecomunicaciones), Alfredo Pérez Rubalcaba (PSOE), José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE), Elena Salgado (PSOE), Emilio Botín (Grupo Santander: Banca), Francisco Javier García Sanz (Grupo Volkswagen: Industria) y Borja Prado (Endesa: Energía). Imagen de la mesa central de la reunión celebrada el 27 de noviembre de 2010 en el Palacio de la Moncloa (Madrid), sede de la Presidencia del Gobierno de España. [Foto: Pablo Monge/’Cinco Días’]
El inolvidable humorista Eugenio Jofra Bafulluy (Barcelona, 1941-2001) hace casi una década que nos dejó. Eugenio no se resignó a ser sexagenario y desapareció en el horizonte de sucesos vestido de negro, con un cigarrillo humeante en una mano y un vaso de vodka con naranja en la otra. ¡Fuera tópicos! Los catalanes derrochan… sentido del humor; y del bueno, humor inteligente. Eso nadie lo puede negar. Vaya por el gran Eugenio este vídeo…
César Falcón (1892-1970) fundó junto a José Carlos Mariátegui el Partido Socialista Peruano. En 1919 ambos se vieron obligados a abandonar su país porque el periódico La Razón —que Falcón había fundado poco antes— publicó un artículo en el que definía a los miembros del Parlamento como personal senil y claudicante. Su viaje, rememorado por Irene Falcón, debió ser apasionante. Salieron hacia Nueva York donde encontraron a los estibadores portuarios de los docks neoyorkinos en huelga y luego arribaron a Alemania, en plena revolución espartaquista. A finales de 1919 llegaron al puerto de Le Havre y se dirigieron a París, donde permanecieron unas semanas antes de separarse. Mariátegui fue a Italia y Falcón se encaminó hacia Madrid. Antes de que el primero regresara a Perú, en 1920, ambos fundaron en Italia el Partido Comunista de Perú.
Afincado en España, hacia principios de 1920, empezó a remitir artículos a los diarios La Vanguardia de Barcelona y El Liberal de Bilbao, donde trabajaba como periodista y tenía gran influencia el líder socialista Indalecio Prieto, y a España, semanario dirigido por el también socialista vasco Luis Araquistáin. Viajó como corresponsal por la Europa de entreguerras, en la Alemania de los soviets espartaquistas, redactó crónicas desde las fábricas italianas ocupadas por los huelguistas y de la huelgas de los ferroviarios, se convirtió en un “intelectual comprometido”. A finales de 1923, cuando se encontraba en Alemania junto al entonces director de El Liberal Miguel Moya Ojanguren,este recibió la noticia de su destitución por el cambio editorial en consonancia con el del gobierno que giró a la derecha con la llegada del general Miguel Primo de Rivera al poder.
Recuerda su compañera Irene Falcón como, durante este periodo de la Dictadura primorriverista, César Falcón participaba en las diatribas entre Unamuno, Valle Inclán y Gabriela Mistral en el café del Ateneo de Madrid y en las tertulias de Ramón Gómez de la Serna en el café Pombo. El periódico El Sol, inspirado por el filósofo Ortega y financiado por el magnate papelero vasco Urgoiti, siguió una trayectoria inversa a El Liberal y de aplaudir la proclamación del dictador pasó a convertirse en crítico de la Dictadura. En él escribían lo que se consideraba la créme de la créme del republicanismo español: Ortega y Gasset, Fernando de los Ríos, Pérez de Ayala, Moreno Villa o Américo Castro; Margarita Nelken era la crítica de arte y el compositor comunista Bacarisse, el de música. En sus páginas no se publicaban noticias sobre toros y loterías con el fin de acabar con estos dos “vicios nacionales” (que hoy siguen, vivos e incuestionados, sobre todo el segundo). Sigue leyendo →
Una gran ola rompe con fuerza en un acantilado de la costa atlántica de Galicia en pleno temporal este mismo mes de noviembre. El agua elevada por esta ola rompiente supera la base del Faro de Punta Frouxeira (Valdoviño, Coruña), situada a 64 metros sobre el nivel del mar; a su vez, la altura de este faro erigido en 1992 es de 30 metros (94 sobre el nivel marino). Nos tendremos que fijar muy bien para divisar a una persona alcanzada por el agua en lo alto del acantilado, con apenas unos píxeles de altura en esta imagen. En la fotografía inferior podemos ver el mismo escenario prácticamente desde el mismo ángulo en un día claro y apacible, con el mar en calma. [Fuente e imagen superior: «Atlántico en estado puro: la belleza de un temporal»; foto inferior: Wikimedia Commons / José Luis Cernadas]
Luis García Berlanga (Valencia, 1921-Madrid, 2010) nos ha dejado hoy para siempre. Uno de los más destacados cineastas españoles nos ha dicho adiós esta madrugada. Aunque fiel a su actitud berlanguiana ante la vida (adjetivo que se convirtió, por derecho propio, en sinónimo actualizado de surrealismo en los años que siguieron a la posguerra nacional) más bien nos diría: ¡Ahí os quedáis!, como parece expresarnos en la imagen que encabeza esta entrada… Y aquí nos quedamos más solos que la una sin Berlanga, en este día más gris que el blanco y negro de sus mejores películas, en esta España cañí que tan bien reflejó su fecunda, ácrata y levantina obra cinematográfica, una España en la que muchas cosas cambiaron para que todo siga igual. A ver si se acaba pronto este maldito año, que no ganamos para entierros.
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Como resulta evidente que los valores culturales del capitalismo —antes dominadores absolutos de las mentes de la mayoría de unos ciudadanos rebajados a la categoría de consumidores— se baten en franca retirada como producto de la crisis (a pesar de una manipulación mediática persistente pero cada vez más inverosímil y desacreditada), las agencias publicitarias al servicio de las grandes corporaciones se han sacado de la chistera una nueva estrategia dialéctica: el uso de los valores contrarios, los del comunismo, para fomentar sus ventas. El capitalismo no «vende» ya como idea al nivel de antes y además la gente ha dejado de comprar cosas accesorias o inútiles. Éste es un fenómeno provocado por ellos mismos con su crisis; ya lo dijo Marx: «el capitalismo lleva en su interior el germen de su propia autodestrucción».
La solución: Una vez más sigue siendo válido el método dialéctico marxista, utilizar los valores y la estética comunista para promocionar las ventas de las corporaciones capitalistas. Esto no es nada nuevo ni en política: son los enemigos de la libertad, la democracia y la paz los que siempre han agitado como banderas esos conceptos con fines contrarios a los valores que representan, hasta el punto de prostituir, subvertir y vaciar esas palabras de su contenido real; ni tampoco en economía: todos sabemos, por ejemplo, que el movimiento socio-cultural hippy, contestatario y antisistema en sus inicios, fue absorbido y reconvertido por el propio sistema en una simple moda estética que luego devino en mercancía de consumo masivo y que cada cierto tiempo reaparece.
Izquierda:Publicidad comercial publicada en Estados Unidos en la década de 1950, más de siglo y medio después de la Revolución Americana. Vemos aquí claramente el papel que se otorga a la mitad de los súbditos del país líder del «mundo libre» (de las corbatas que anuncian, mejor no opinamos). Derecha: Cartel publicitario impreso en la URSS en 1935, 18 años después de la Revolución de Octubre. Se hace un llamamiento a las mujeres soviéticas para que se matriculen en las facultades de Ingeniería Aeronáutica.
Más recientemente, como apunta José Luis Forneo en su recomendable blog Cuestionatelotodo, nada menos que entidades financieras globales como el Banco Santander, cuyo color corporativo es el rojo carmesí de las banderas comunistas, propalan en sus spots publicitarios ideas como «La revolución de las hipotecas». El Santander es uno de los principales bancos del mundo y su presidente, Emilio Botín, el sujeto individual con más poder real en España. Y seguramente hay muchos ejemplos más. Cuanto más inhumana (y antihumana) es una gran entidad corporativa privada (operadores de telecomunicaciones, bancos, compañías energéticas o de seguros, etc.), más incide ésta en agitar conceptos humanistas, ecologistas y hasta revolucionarios en sus anzuelos publicitarios. Lo estamos viendo a diario.
‘Ven a comprar con tus camaradas’
En el caso de Media Markt, multinacional euroalemana de productos y gadgets electrónicos implantada en varios países del globo, entre ellos España, sus publicistas han dado un paso más allá. No sólo inciden en la estética comunista (nada complicado para la agencia publicitaria pues el color corporativo de Media Markt, cómo no, también es el rojo), sino también en el lenguaje: «¡Ven a comprar con tus camaradas!», «¡Viva la revolución!», junto con su ya recurrente e internacional eslogan «¡Yo no soy tonto! («Ich bin doch nicht blöd!», «Je ne suis pas fou!», «Non sono mica scemo!» y así en euskera, polaco, portugués, catalán y otros idiomas).
Destacaremos para finalizar este análisis que la ejecución estética de este tipo de campañas opta en la inmensa mayoría de los casos por ideas fuerza que desde el punto de vista de estos publicitarios, a los que no negamos destreza y profesionalidad, tienen impacto publicitario frente a mensajes débiles… es decir, eligen conceptos claros y con fuerza propios de la tradición mayoritaria del movimiento obrero histórico, el comunismo (pueblo, puños alzados, revolución, camarada, etc.), frente a mensajes etéreos y difusos más propios de la tradición socialdemócrata (ciudadanía, reforma, compañero, etc.), ideas conceptualmente débiles que estos publicistas ni siquiera contemplan como mensaje antagonista válido dialécticamente para sus fines, que no son otros que convencer para vender. Algo de lo que se debería tomar buena nota en el ámbito de las fuerzas políticas comunistas —al menos en el caso de las europeas occidentales—, muchas veces tentadas al aggiornamento o la adaptación y acomodación de su imagen y sus mensajes en un vano intento de ofrecer una imagen de «respetabilidad» ante el acoso implacable del stablishment mediático, político y económico. Un craso error, según nuestra opinión como profesionales, igualmente.
El grado de descerebramiento en los medios de comunicación —y el que emana de ellos— parece no tener límites. Aquí os mostramos un par de capturas de pantalla reales de los informativos de Fox News, cadena «informativa» global con sede en EEUU que pertenece al magnate mediático Rupert Murdoch, amo de un imperio global de medios de cuya cúpula forma parte nuestro nunca bien valorado (a veces faltan las palabras) expresidente José María Aznar. Las preguntas que se formulan a los televidentes, algo que debe ser para ellos sinónimo de zombis, no pueden ser más estremecedoras: «La reducción del salario mínimo: ¿es mejor para los trabajadores?» (sic, izquierda)… o «¿Con qué frecuencia piensa Vd. en tocar las partes privadas de otras personas? (sic, derecha). Ambas cuestiones, aunque aparentemente dispares, están en realidad interrelacionadas. Quien formula la primera pregunta está claro que no piensa en otra cosa que no sea tocarnos ciertas partes con alevosía y ensañamiento.
Empezamos a entender cuáles son las fuentes originales de inspiración para frases que hemos podido ver aquí en titulares en los últimos tiempos en boca de responsables del Gobierno y del PSOE: «La reforma laboral evitará despidos» (Zapatero) o «La reforma laboral se hará manteniendo a la vez los derechos de los trabajadores» (Pajín)… Huelga decir (nunca mejor dicho) que la reforma laboral —si a su texto nos remitimos— facilita y abarata los despidos y reduce derechos a los trabajadores, y que su balance hasta la fecha ha sido un incremento sostenido del número de parados y despedidos en los primeros meses de su aplicación (más de 60.000 desempleados más en octubre pasado según cifras oficiales). Éstos mismos ahora ya nos están intentando «convencer» también de que el retraso en la edad de jubilación y la congelación-reducción de la cuantía de las pensiones son algo que harán por nuestro bien… y que les votemos. No seamos zombis. Si podéis leer estas líneas significa que aún estáis vivos.