Lo que vemos en la imagen superior es una espectacular imagen de la llamada ‘Gran Mancha Roja’ de Júpiter, una colosal perturbación anticiclónica con forma oval ubicada bajo el ecuador joviano —con vientos de más 400 km/h que rulan en sentido contrario a las agujas de un reloj— que llega hasta las capas más altas de la atmósfera masiva del planeta gigante de nuestro Sistema Solar. Tomando como referencia las dimensiones terrestres la Gran Mancha Roja es, efectivamente, colosal; su diámetro mayor equivale aproximadamente a 2,5 veces el de la Tierra, como podemos comprobar en la infografía comparativa que hemos realizado para esta entrada [véase la imagen inferior]. Ambas imágenes fueron captadas originariamente el 25 de febrero de 1979 por la sonda interplanetaria Voyager 1 a una distancia de 9,2 millones de kilómetros durante el acercamiento previo a su encuentro con Júpiter. En el caso de la imagen superior se trata de un reprocesamiento realizado por Björn Jónsson (miembro de la Asociación Internacional de Artistas Astronómicos —IAAA—) de los datos enviados entonces haciendo uso de medios informáticos actuales. El reprocesamiento de esta imagen del Voyager, aumentando el contraste, el enfoque así como la saturación de colores, nos descubre un sorprendente lienzo casi pictórico en el que podemos observar con mucho mejor detalle que en la imagen original este fenómeno atmosférico cambiante que viene siendo observado desde el siglo XVII y aún sigue ahí. [Ver imagen ampliada].
Infografía de las misiones de la NASA Voyager 1 y 2 (1977-1989). Autor: Paco Arnau (2000). Clic en la imagen para ampliar.





«Spaceman closeup» (detalle, 2010) • Serguéi Aleynikov (Moscú, RSFSR-URSS, 1983)
La presente infografía cartográfica representa con diferentes colores la variación de la intensidad lumínica en el subcontinente europeo tomando como referencia comparativa los años 1993 y 2003 y está basada en datos vía satélite recopilados por el Centro de Datos Geofísicos del NOAA (National Oceanic and Atmosferic Administration de EEUU). La gama de tonos que va del rojo al amarillo pasando por el naranja nos muestra nuevos focos de luz (rojo) o aumento de la intensidad de éstos (naranja y amarillo). Los azules representan la disminución de la intensidad lumínica (azul claro y azul medio) o focos de luz extinguidos en 2003 que existían en 1993 (azul más oscuro). Como se trata de luz producida por la actividad humana (centros de población, industria, plataformas de extracción de gas o petróleo, etc.) es conveniente analizar estos datos en su contexto histórico, el que va de 1993 a 2003. Llama la atención a simple vista —aparte del agotamiento de plataformas marinas de extracción de hidrocarburos en el Mar del Norte— el revelador (valga la expresión) «apagón» (zonas de azul oscuro en la imagen) que podemos contemplar en los territorios de la extinta URSS y de otros países de la que fuera el área socialista europea. El período que va desde el Decreto de disolución de la URSS (finales de 1991) hasta 2003 ha supuesto la extinción de muchas luces en Europa, una muestra más allá de las cifras estadísticas de un evidente declive económico y demográfico en relación con el sistema socialista anterior y que aún no se ha superado. Que cada cual saque sus propias conclusiones a la vista de estos datos, pero a nosotros nos parece bastante obvio que el proceso de regresión del socialismo al capitalismo ha creado zonas de sombra en Europa donde antes había luces. Así de claro o así de oscuro. [Vía:
Photoshopeado por nosotros, que conste. Esperamos que pronto se despeje la incógnita.


