La vida da muchas vueltas, Cady

En esta curiosa imagen superior podemos ver a la astronauta estadounidense Cady Coleman en una de las instalaciones del Cosmódromo ruso de Baikonur a finales del año pasado, hace tan solo unos meses. Quién le iba a decir hace unos años a esta coronel retirada de la US Air Force nacida en 1960 en Charleston (Carolina del Sur) que en 2011, 20 años después de la disolución de la URSS, iba a posar de esta guisa en el «marco incomparable» de una sala protagonizada por una roja bandera de Lenin, el fundador del Estado soviético y para muchos historiadores el personaje más influyente del siglo XX. Catherine Grace ‘Cady’ Coleman es una mujer sureña y risueña que ya en 1999 viajó al espacio a bordo del transbordador Columbia (véase a la derecha la foto oficial de la misión STS-93).

Eran otros tiempos y las imágenes, también diferentes: posaba con barras y estrellas a diestro y siniestro. Hoy Cady está en nuestra órbita recibiendo a un compatriota y dos cosmonautas ‘born in the USSR’, los nuevos tripulantes de la Estación Espacial Internacional (ISS) tras el exitoso vuelo y atraque de la nave Soyuz TMA-21 que lleva el nombre de Yuri Gagarin. Y como éstos, Cady llegó a la ISS a bordo de una nave Soyuz de diseño soviético que asimismo lleva el nombre de la ‘Unión’… Soviética. Este año, con el próximo y último vuelo del shuttle Endeavour en abril, el país de Cady y de las barras y estrellas estará un poco más lejos de éstas. Nunca como ahora podría ser más apropiado el sabio refrán castellano aplicado a la carrera espacial estadounidense: «Quien a hierro mata, a hierro muere». Estados Unidos dará por finalizadas en 2011 sus misiones tripuladas al espacio y para que sus astronautas vuelen a la ISS el país de de la sureña y risueña Cady deberá seguir pagando el correspondiente pasaje en las naves Soyuz, un pasaje que es incluso más caro que el de los vuelos en clase business de nuestros #eurodiputadoscaraduras… pero ese es otro tema.

Texto: Paco Arnau / Ciudad futuraImágenes: Cortesía de la NASA

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‘Gagarin’ vuelve a la órbita 50 años después

La nave Soyuz TMA-21 lleva el nombre de ‘Gagarin’ en conmemoración de la hazaña soviética del primer hombre en el espacio; evento histórico del que se cumple medio siglo el próximo 12 de abril. El cohete Soyuz FG que transportaba en su cofia la nave tripulada por tres cosmonautas con destino a la ISS despegaba esta pasada noche del 4 de abril a las 22:18:20 UTC (00:18:20 del 5 de abril en hora de Madrid), justo a la hora prevista, desde el Cosmódromo ruso de Baikonur, el principal puerto espacial de la Tierra. Tras la separación de las diferentes etapas del cohete lanzador (una versión actualizada del R-7 Semyorka soviético de Yuri Gagarin) y cumpliendo exacta y puntualmente la programación del vuelo, la Soyuz Gagarin alcanzó la órbita esta misma madrugada a una velocidad de 28.000 km/h y ya viaja camino de la Estación Espacial Internacional, a la que tiene previsto acoplarse el próximo 6 de abril a las 23:18 UTC en el módulo Poisk del segmento ruso de la ISS. Viajan a bordo de la Soyuz TMA-21 Gagarin los siguientes cosmonautas: Garan (NASA, nacido en EEUU en 1961), Samokutyayev (Roscosmos, comandante de la nave, nacido en la URSS en 1970) y Borisenko (Roscosmos, nacido en la URSS en 1964). Para más información sobre esta misión podéis visitar nuestra reciente entrada: Ficha de vuelo de la Soyuz ‘Gagarin’. [Foto: NASA HQ photostream en Flickr]

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Elektro-L: Otra visión del mundo es posible

El satélite meteorológico ruso Elektro-L, que fue lanzado a una órbita geoestacionaria el pasado 20 de enero de 2011 desde el Cosmódromo de Baikonur, ha enviado recientemente una serie de imágenes que han dado la vuelta al mundo y no han pasado desapercibidas, suscitando opiniones diversas. La función del sistema Electro-L (éste es el primero de una futura serie homónima de satélites rusos geoestacionarios) es recoger datos para analizar y pronosticar las condiciones meteorológicas a escala regional y planetaria así como los cambios climáticos globales, con aplicaciones para el estudio oceanográfico, la aeronáutica comercial, situaciones de emergencia marítima o el estudio del espacio cercano a la Tierra.

La imagen global de la Tierra obtenida por el satélite ruso Elektro-L el pasado 18 de marzo

Elektro-L , el primer satélite meteorológico geoestacionario ruso desde los tiempos de la URSS, es un ingenio de más de 1,7 toneladas dotado —entre otros sistemas— con una cámara multiespectral MSU-GS (resolución de 1 km/píxel, 4 km/píxel en infrarrojo) y está posicionado frente al meridiano 76ºE (sobre las aguas del océano Índico).

Representación del Elektro-L en órbita
(clic en la imagen para ampliar)

Según distintas webs, alguna de ellas citada por la agencia RIA-Novosti y la cadena de TV Russia Today, «las recientes fotografías de la Tierra hechas por el satélite ruso Elektro-L superan en calidad y veracidad a las imágenes presentadas por la NASA». Por su parte, fuentes del Observatorio Terrestre de la NASA consultadas al respecto han afirmado que «las imágenes tomadas por el satélite ruso no son mejores o peores que las de la NASA sino diferentes, porque ofrecen una visualización diferente de la misma realidad»…

Izquierda: Imagen global de la Tierra captada por el Elektro-L ruso el 18 marzo de 2011. Derecha: Imagen captada por el satélite de observación terrestre GOES-13 de la NASA el pasado 7 de febrero. [Imágenes: Roscosmos/NASA. Clic en la imagen para ampliar]

Las imágenes globales en color de la Tierra que venimos recibiendo desde las misiones lunares Zond (URSS) y Apolo (EEUU) a finales de la década de 1960 —fotos que cambiaron para siempre nuestra visión del mundo— se asemejan de forma más o menos razonable a cómo es la Tierra vista con los ojos humanos; es decir, en el limitado espectro cromático (luz visible) que son capaces de captar nuestros órganos visuales e interpretar o procesar nuestro cerebro (en realidad, lo que vemos es «lo que ve» nuestro cerebro). Dada esta limitación, los satélites meteorológicos geoestacionarios captan imágenes en espectro infrarrojo para así distinguir mejor las nubes y los fenómenos meteorológicos; normalmente imágenes en escala de grises como las que se reproducen en los partes televisivos del tiempo, ahora superpuestas habitualmente a imágenes en color de las superficies marítimas o continentales para que el efecto visual sea menos anodino.

Por otra parte, la mayoría de las imágenes astronómicas lejanas que se publican, como las del telescopio orbital Hubble, suelen ser producto del procesamiento de una combinación de espectro visible, infrarrojos y/o ultravioletas; lo que permite observar con mucho más detalle las características reales (que no aparentemente reales a la vista) de cuerpos cósmicos como nebulosas o galaxias situadas a millones de años/luz de la Tierra.

Usando un filtro de corrección cromática selectiva en una aplicación de tratamiento de imágenes hemos desplazado los tonos rojos de la imagen original del Elektro-L (izquierda, donde aparecen las áreas de vegetación en tonos rojizos por la combinación del espectro visual y el infrarrojo) hacia el verde, para así simular una visión más «familiar» o cercana al espectro visible (la imagen de la derecha). [Imagen: Ciudad futura]

Así que, efectivamente, estas nuevas imágenes rusas no son «mejores» ni «peores» que las de la NASA, valga esta escala un tanto pueril para definirlas. En todo caso, lo que nos ofrecen es una visión diferente de nuestro planeta azul teniendo en cuenta que, además de que las imágenes rusas puedan parecer visualmente más atractivas que otras vistas hasta ahora (la mayoría procedentes de la NASA) y de que «sobre gustos no hay nada escrito», estas nuevas imágenes rusas de Elektro-L que combinan el espectro visual y el infrarrojo tienen la gran ventaja de ofrecernos un nivel de detalle del relieve terrestre del que ciertamente no disponen la mayoría de las fotografías globales de la NASA que se vienen publicando, más familiares a nuestra vista pero, en demasiadas ocasiones, procesadas saturando excesivamente los colores y aumentando el contraste para obtener resultados más espectaculares (la famosa serie Blue Marble podría ser un ejemplo de ello). No hace falta ser un experto para constatar que una diferencia más o menos sustancial entre el programa espacial estadounidense y el soviético-ruso desde sus inicios ha sido y es el escaso interés por el «espectáculo» de estos últimos, más preocupados siempre por los resultados y la eficiencia que por la imagen.

No obstante lo anterior, cuando los rusos combinan resultados y «espectáculo» éstos pueden ser tan sorprendentes como para dejarnos boquiabiertos. Veamos para finalizar un reencuadre de otra imagen de esta primera serie enviada por Elektro-L que seguramente a nadie dejará indiferente: el sistema Tierra-Luna con un preciso nivel de detalle en los relieves de nuestro planeta y su atmósfera hasta ahora nunca visto en una fotografía global captada a 36.000 kilómetros de distancia. El Mar Rojo flanqueado por el Norte de África (el país del Nilo) y las penínsulas del Sinaí y Arábiga; de fondo, la Luna mirando hacia el hemisferio noctuno de la Tierra…

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Ficha de vuelo de la Soyuz ‘Gagarin’

Con motivo de la celebración del medio siglo del hombre en el espacio, la agencia cosmonáutica rusa Roscosmos ha decidido nombrar ‘Gagarin’ a la próxima nave tripulada que partirá hacia la Estación espacial Internacional (ISS). La Soyuz TMA-21 Gagarin transportará a tres nuevos tripulantes de la Expedición 27 de la ISS hacia el complejo orbital el 4 de abril (en hora de Baikonur, fecha prevista para su lanzamiento en la cofia superior de un cohete Soyuz): los cosmonautas rusos Aleksandr Samokutyayev (comandante de la nave) y Andrei Borisenko (ingeniero de vuelo); y el astronauta estadounidense Ronald J. Garan (ingeniero de vuelo).

Los tripulantes de la Soyuz ‘Gagarin’ posan delante del módulo orbital de su nave.
[Foto: RSC Energía]

Los primeros días de la misión de esta Soyuz TMA coincidirán con la efemérides del 50º aniversario del primer vuelo tripulado al espacio el próximo 12 de abril, fecha en la que se cumple medio siglo del lanzamiento de la nave de la Unión Soviética Vostok 1 con Yuri Alexéievich Gagarin a bordo. En la imagen superior podemos ver a los tripulantes de la Soyuz TMA-21 Gagarin (de izquierda a derecha): Garan (NASA), Samokutyayev (Roscosmos) y Borisenko (Roscosmos); de fondo, el módulo orbital de su nave con una bien visible insignia circular con la inscripción «50 años del vuelo de Gagarin al espacio (cosmos)» en ruso rodeando a una representación del primer cosmonauta con las siglas «CCCP» (SSSR, «URSS» en ruso) en su casco espacial, lo que la distinguirá de todas cuantas decenas de Soyuz han sido lanzadas desde su primer vuelo allá por 1967.

A continuación os presentamos nuestra tradicional ficha de vuelo del próximo lanzamiento Soyuz…

En esta próxima misión concurre además otra coincidencia: el cosmoastronauta estadounidense Ronald J. Garan —el más veterano de los tres tripulantes de la Soyuz— nació en 1961, el mismo año en el que Yuri Gagarin protagonizó la hazaña soviética del primer hombre en el espacio. Garan es también el más veterano en cuanto a vuelos espaciales: este será su segundo viaje a la órbita terrestre y a la ISS, dado que formó parte en 2008 de la misión STS-124 del retirado shuttle Discovery. En el caso de los dos cosmonautas rusos, Samokutyayev y Borisenko, la de la Soyuz TMA-21 Gagarin será su primera misión.

Enlace relacionado: La Yuriesfera
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La ‘Esfera de Yuri’, la revista de los blogs de la Yuriesfera

La Yuriesfera, que se ha convertido ya en una red de sitios de internet que agrupa a multitud de webs y blogs personales y de diversas entidades, acaba de lanzar una nueva iniciativa: la Esfera de Yuri. Se trata de un agregador del propio dominio Yuriesfera.net que ofrece a diario enlaces a las novedades que publican los blogs que forman parte de la Yuriesfera. Ésta es una iniciativa importante a la que damos la bienvenida desde aquí porque fomenta la unión de los sitios yuriesféricos (más de 160 de 15 países a fecha de hoy) y porque responde con enlaces de la Yuriesfera a nuestros blogs a la multitud de links e iconos que hoy enlazan con Yuriesfera.net desde cientos de puntos de la Red.

La cabecera del nuevo «diario» de contenidos de los blogs yuriesféricos

La ‘Esfera de Yuri’

La Esfera de Yuri tiene su propia cabecera porque es una especie de diario colectivo. Su contenido consiste en enlaces a lo que publican los blogs adheridos (agrupados por fecha y actualizados al finalizar cada día) y se suma a toda una serie de novedades e iniciativas que se han ido poniendo en marcha para conmemorar el 50º Aniversario del hombre en el espacio (y más allá) desde la Yuriesfera, como el nuevo dominio y hosting propio Yuriesfera.net, la actualización y mejora de los contenidos de nuestra web común, la iniciativa de la Yuritienda con los productos del 50º Aniversario del vuelo de Gagarin, el inicio de la difusión en diversos medios de comunicación de la iniciativa o la creciente presencia en las redes sociales: página pública en Facebook, Twitter (perfil @Yuriesfera y hashtag #Gagarin), Netvibes (el agregador de noticias externo que ahora es sustituído por la Esfera de Yuri, etc.

La Yuriesfera avanza y se consolida

En menos de tres meses de trayectoria —desde su lanzamiento a mediados del pasado mes de enero— no resulta exagerado afirmar que la Yuriesfera (una agrupación de sitios editados mayoritariamente en lengua hispánica de la que Ciudad futura forma parte desde sus inicios) es ya la iniciativa colectiva y plural más nutrida e importante de todas cuantas existen en la Red para conmemorar la efemérides de la hazaña del vuelo de Gagarin. Algo que no deja de sorprender a diario si tenemos en cuenta dos factores: que el inglés sigue siendo, con diferencia, la lengua vehicular mayoritaria en Internet y que el histórico evento del medio siglo del hombre en el espacio —hasta el momento— no está siendo difundido o tratado con la atención que se merece, ni en los medios masivos convencionales ni por parte de los que están en ellos; excepción hecha de algunos medios especializados u otros alternativos o no corporativos e independientes.

Por otra parte, a medida que se acerca la fecha del 12 de abril, el aniversario del vuelo de Gagarin, están surgiendo novedades (editoriales o de otro tipo) relacionadas con el 50º aniversario cuyo fin es vender y que no en todos los casos están dando un tratamiento riguroso o digno a este aniversario… Quizá con fines políticos, comerciales (o ambos al tiempo) que no vienen al caso.

En este panorama es destacable que la Yuriesfera avance, siendo como es una iniciativa sin ánimo de lucro, sin apoyos o finaciación externa y sin otra intención que no sea difundir, conmemorar e informar con el máximo rigor posible en unos tiempos como éstos en los que la tendencia imperante es ciertamente opuesta.

Por eso y por su avance y repercusión creciente a pesar de las limitaciones reseñadas, se confirma la Yuriesfera es necesaria y, como Yuri Gagarin, hoy como ayer decimos: Poyéjali! («Vamos allá»)… Y hacia allá seguimos avanzando.

Nota importante: Para que las entradas publicadas periódicamente en un blog aparezcan como enlace en la ‘Esfera de Yuri’ es necesario que la bitácora disponga de la posibilidad de aparecer en lectores de ‘feeds’ RSS. En WordPress.com, por ejemplo (la plataforma de código abierto donde está alojada ciudad-futura.net), si el blog es público debería estar activada esta posibilidad por defecto; se puede verificar si está operativa esta opción añadiendo «…/feed» a la dirección o URL del blog en un navegador web que soporte la lectura de ‘feeds’ RSS (como Firefox, Safari, etc.).

Enlace relacionado en Yuriesfera.net: ‘Esfera de Yuri’
En Ciudad futura: Entradas con la etiqueta ‘Gagarin’

‘La Foto’ de la ISS

En el año 2001 la ISS se encontraba aún «en pañales»: sólo cuatro módulos la conformaban (Zvezda, Zaryá, Nodo 1 y US Lab) con alguna Soyuz y carguero Progress acoplados de forma habitual y, eventualmente, algún transbordador espacial estadounidense. En aquellos tiempos de hace una década la Estación Espacial Internacional poco tenía que ver en cuanto a masa, dimensiones y módulos acoplados con la gran estación orbital soviética Mir y mucho menos con la situación actual de la propia ISS, con 13 módulos internacionales presurizados (rusos, estadounidenses, europeos y japoneses), múltiples naves acopladas de forma permanente (de forma habitual dos Soyuz y uno o dos cargueros Progress) y «visitada» por otras eventualmente; como los cargueros automáticos europeos o japoneses ATV y HTV, respectivamente, y los shuttle de EEUU en sus «horas finales» de misiones STS previas a su retirada definitiva.

La ISS en abril de 2001 (izquierda) y en su configuración actual (derecha). [Clic en la imagen para ampliar. Fotos: NASA]

La foto que no pudo ser: Naves acopladas a los diferentes módulos de la ISS durante la visita del transbordador ‘Discovery’ en días pasados. [Infografía: Paco Arnau / Ciudad futura 2011]

La reciente llegada del shuttle Discovery a la ISS habría sido una gran oportunidad para haber captado en órbita la «foto de familia» de una concurrida estación en días pasados (como se puede observar en la infografía superior). No fue así, hubo suspense previo pero al final no hubo foto. La instantánea hubiera requerido el desacoplamiento, sobrevuelo y posterior reacoplamiento de una Soyuz tripulada por «cosmonautas fotógrafos» y la agencia cosmonáutica rusa (Roscosmos) no estuvo por la labor de efectuar esa compleja maniobra para captar una instantánea familiar con el shuttle en sus horas finales como protagonista. Los rusos, en ésta y otras cosas, tienen la última palabra en el complejo orbital internacional y su mentalidad (más ligada a la eficiencia que al efectismo simbólico) poco tiene que ver con la de los estadounidenses, que querían —y hasta necesitaban para «consumo interno» en estos duros tiempos para la NASA— una imagen así…

Ironías de la historia

Nos tendremos —se tendrán— que conformar con las infografías y los powerpoints, tan en boga últimamente en el programa espacial norteamericano a falta de realidades tangibles… tan tangibles como las decenas de millones de dólares que le costará a la NASA el pasaje de cada uno de sus astronautas en una Soyuz si quieren que éstos sigan ejerciendo su oficio gracias a la tecnología espacial soviética en una nave con el nombre de la Unión… Soviética (Союз es «Unión» en ruso). Ciertamente son otros tiempos para la NASA, tiempos que además nos sugieren «ironías de la historia», con ecos cada vez más lejanos de la carrera espacial entre las dos superpotencias, la URSS y los Estados Unidos, ecos lejanos sobre todo para éstos si nos remitimos a la realidad actual.

Era un ‘McGuffin’…

En realidad, todo lo anterior era simplemente un «McGuffin» (término acuñado por el genial cineasta norteamericano Alfred Hitchcock), un elemento de suspense en una trama que capta la atención del espectador (el lector en este caso) pero que nada tiene que ver con el desenlace… aunque sí mucho con el título de esta «película», La foto de la ISS

En abril de 2001, hace ya una década, en la «pequeña» ISS de cuatro módulos que veíamos en la primera imagen de esta entrada se celebraba el 40º Aniversario de la hazaña del cosmonauta soviético Yuri Gagarin —el primer vuelo espacial tripulado de la historia—. Los tripulantes de la ISS de principios de este siglo XXI quisieron rendir su particular homenaje a su admirado Yura. Desde entonces, una foto de Gagarin protagoniza el «mamparo de popa» del módulo Zvezda, el centro neurálgico actual del segmento ruso y de la propia estación.

El cosmonauta ruso Yuri Lonchakov posa orgulloso con ‘La Foto’ de Yuri Gagarin en el módulo Zvezda de la ISS en abril de 2001.

Yuri Lonchakov —es importante llamarse Yuri— y sus camaradas de tripulación conmemoraron en 2001 con esta modesta ceremonia el 40º aniversario del vuelo de Gagarin en aquella «pequeña ISS» de apenas un año y que hoy ya «se ha hecho mayor». Como hemos podido observar en imágenes recientes del interior de la ISS, la foto de Gagarin está acompañada de otras dos: una del pionero de la cosmonáutica Konstantin Tsiolkovski y otra del gran Serguéi Koroliov, el ingeniero jefe del programa espacial de la URSS y principal responsable de los brillantes logros del país de los soviets en la conquista de nuestra última frontera.

Ahora que celebramos el medio siglo de la hazaña pionera de Gagarin, la próxima nave tripulada que arribará a la ISS (la Soyuz TMA-21) ha sido nombrada Yuri Gagarin en su honor; así, esta nave unirá en su denominación al hombre y al país que protagonizan este 50º Aniversario. Ya acoplada la Soyuz Gagarin se celebrará el mismo 12 de abril que empezó todo —pero 50 años después— otra ceremonia de conmemoración del vuelo de la Vostok 1 en nuestra órbita. Una celebración que presidirá, como no podría ser de otro modo, la foto de Gagarin, «La foto de la ISS» que ha inspirado, McGuffins aparte, esta entrada.

Texto: Paco Arnau / Ciudad futura

La foto de Gagarin en la ISS

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Con la llegada a la ISS del ‘shuttle’ Discovery en próximas horas, transportando el nuevo Módulo Multiuso Permanente Leonardo para su unión al Nodo 1 del complejo orbital, el transbordador estadounidense se sumará en éste su último vuelo a varias naves más acopladas a la Estación: los cargueros orbitales ATV-2 y HTV2 (europeo y japonés, respectivamente), dos naves rusas Soyuz y un carguero ruso Progress. De esta forma, se bate un récord de naves atracadas de forma simultánea a la ISS, cuyo volumen presurizado pasa a ser de más de 1.000 metros cúbicos y supera las 500 toneladas de masa total… y además, 12+1 tripulantes alojados en el complejo orbital —ó 12+1/2 si tenemos en cuenta que Robonaut, una especie de androide espacial de la NASA que «vivirá» en la ISS, carece de extremidades inferiores. Todo un hito en la historia del medio siglo de presencia humana en el espacio que conmemoramos este 2011, año del 50º Aniversario del histórico vuelo de Yuri Gagarin en la nave soviética Vostok 1.

El carguero orbital de la ESA ATV-2 ‘Johannes Kepler’ en los momentos finales de su aproximación al módulo ruso Zvezda (a la derecha) para su posterior acoplamiento automático mediante su sonda de atraque activa. [Foto: ESA]

El 24 de febrero ha sido un día para recordar en la ya dilatada historia de la Estación Espacial Internacional (ISS) por varios motivos: en primer lugar un vehículo automático de reabastecimiento de gran capacidad, el carguero orbital europeo ATV-2 Johannes Kepler se ha acoplado con éxito al puerto posterior del módulo Zvezda («estrella», el corazón de la Estación) del segmento ruso de la ISS a las 17:08 (CET, hora de París). La maniobra automática final de acercamiento y acople de la nave europea, realizada gracias al sofisticado y a la vez fiable sistema automático de cita espacial KURS (de diseño soviético), ha sido perfecta y libre de problemas o imprevistos, según lo programado y como viene siendo una rutina que dura ya muchos años en el caso de las naves tripuladas Soyuz o los cargueros Progress, dotados también del mismo sistema de acoplamiento en órbita.

A partir de ahí, la tripulación de la ISS abre las escotillas del módulo Zvezda y del ATV y descargan los contenedores de su sección presurizada y accesible trasladando su contenido a través del túnel de transferencia del módulo ruso, una carga de suministros muy importantes (comida, ropa, correo, equipos, etc.).

‘No failure’. El sistema KURS del ATV-2 en acción, tal y como se veía el 24 de febrero en el Centro de Control de la ESA cuando la distancia entre el carguero europeo y el módulo Zvezda de la ISS era de 42, 1 m

El ATV transferirá además a los depósitos del Zvezda 860 kg de combustible y 100 kg de oxígeno. El resto de su carga es más combustible, que servira para que los motores principales de impulsión del propio carguero europeo efectúen varias maniobras periódicas de elevación de la órbita de la ISS para «compensar la resistencia aerodinámica del complejo», según informa la Agencia Espacial Europea (ESA) en comunicado oficial con fecha de publicación de la presente entrada, 25/02/2011.

Infografía del carguero orbital europeo ATV. [Paco Arnau / Ciudad futura • 2010]

Shuttle ‘Discovery’: A la sexta va la vencida… con algún sobresalto

Por otra parte, por fin podemos decir que el transbordador espacial de la NASA Discovery ha despegado de Cabo Cañaveral con destino a la ISS en su última misión antes de su retirada definitiva y ha coincidido en fecha, 24 de febrero de 2011, con el acoplamiento del carguero europeo ATV-2 al que nos hemos referido anteriormente. Decimos «por fin» ha despegado debido al hecho de que este vuelo estaba programado en principio para una fecha ya tan lejana como los primeros días de noviembre del pasado año 2010.

Espectacular fumarola alrededor de una de las plataformas de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy en los primeros instantes del despegue del shuttle Discovery STS-133 el 24/02/2011 (Cabo Cañaveral, La Florida). [Foto: NASA]

El transbordador norteamericano sufrió toda una serie de demoras consecutivas o despegues aplazados (hasta cinco) por muy diversas causas: aparición de grietas en el tanque externo (ET), problemas informáticos, escapes de combustible… hasta llegar a incidentes tan curiosos (uno de los más recientes) como que a un operario se le cayera una herramienta (calibrador) que hubo que buscar y encontrar en el interior del tanque del Launch Vehicle. Todo un calvario de problemas que afortunadamente se fueron sorteando y parcheando (literalmente en el caso de las grietas) para llegar al final al lanzamiento de ayer 24 de febrero, que tampoco estuvo exento de algunas imágenes a bote pronto inquietantes para aquéllos que vimos la retransmisión en directo y nos percatamos de ello (fotogramas del vídeo de apenas 1 seg de duración poco antes de la llegada del Discovery a la órbita terrestre). Os mostramos el incidente a que nos referimos a continuación, ilustrado partiendo del análisis (nuestro análisis) de uno de los fotogramas de la señal de vídeo en streaming de la propia NASA)…

A falta de más informaciones en el momento de escribir esta entrada, si se trata (como lo que vemos en la imagen superior parece indicar) de un desprendimiento de material ligero de la cobertura aislante del ET, una especie de espuma de poliuretano, no parece que este «incidente» revista gravedad en la medida de que sólo afectaría a la cobertura de este tanque, eyectado antes de alcanzar la órbita, y no las placas cerámicas o de carbono reforzado (en las zonas de ataque) de alta resistencia al calor que recubren la nave tripulada durante el reingreso en las capas altas de la atmósfera, piezas cuya integridad es fundamental para una reentrada segura del Discovery (y de sus tripulantes a bordo) una vez que finalice su misión en órbita.

Suspense ‘versus’ aburrimiento

El despegue propiamente dicho del shuttle (salida de la rampa de lanzamiento) tampoco ha estado exento de suspense a causa de varias paradas de la cuenta atrás debidas a alertas del control de seguridad del lanzamiento y a algún que otro problema en los ordenadores de la misión. Nada que ver con los «aburridos» despegues a que nos tienen acostumbrados las misiones rusas Soyuz o Progress, carentes de suspense o sorpresas de última hora y con un funcionamiento tan rutinario como el de un reloj suizo; por la fiabilidad de su tecnología y también, claro está, por su puntualidad.

Rescatamos una infografía inédita en la Red del transbordador de la NASA (los datos que expresa corresponden al año 2000, fecha de su realización). [Paco Arnau / Ciudad futura • 2000; clic en la imagen para ampliar]

No obstante lo anterior reconocemos, como afirman aquéllos que son admiradores del que fuera en otros tiempos exitoso y bien cubierto de fondos programa espacial de EEUU (ahora ya en plena retirada de los vuelos tripulados y con una NASA sometida a enormes recortes gubernamentales de la Administración Obama en su presupuesto), los shuttle han sido «la máquina más compleja jamás diseñada», con dos millones y medio de piezas. Desgraciadamente también se podría afirmar que las más caras (si excluímos el programa Apolo) y a la vez menos «rentables» en cuanto a resultados. Por no hablar de su más que dudosa fiabilidad; no ya por esta última larga y problemática odisea del Discovery en su último vuelo y otros casos similares sino, sobre todo, por las terribles consecuencias de pérdida de vidas humanas en las misiones de la flota de transbordadores (dos perdidos de un total de cinco), que han elevado de forma brutal la estadística global de hombres y mujeres muertos en expediciones espaciales. Vaya por todos ellos, verdaderos héroes americanos de la exploración del espacio, nuestro recuerdo y homenaje.

«Foto de familia» internacional de la ISS —basada en una ilustración 3D de la NASA— con seis naves acopladas y un nuevo módulo permanente una vez que el transbordador estadounidense ‘Discovery’ esté unido a la Estación acompañando a una nave europea, una japonesa y tres de la Federación Rusa. [Infografía: Paco Arnau / Ciudad futura • 2011]

Gagarin ‘vuelve’ a la órbita en una Soyuz

Para finalizar añadiremos que el tráfico intenso que en estos tiempos está recibiendo la ISS no acabará con las llegadas de naves de Japón, Europa y EEUU. La Federación Rusa, que sigue batiendo el registro de naves en el complejo orbital internacional (1-1-1-3 una vez acoplado el Discovery, como vemos en la infografía superior), lanzará con destino a la ISS una nueva Soyuz, la designada TMA-21 (Expedición 27-28 de la ISS), con dos nuevos cosmonautas rusos y un astronauta estadounidense el próximo 30 de marzo. Probablemente su lanzamiento carecerá de suspense, retrasos, sobresaltos y no será el último de una Soyuz, pero se recordará por otro motivo… Como la misión de la Soyuz TMA-21 estará operativa el 12 de abril de 2011, la efemérides del 50º Aniversario del primer vuelo tripulado al espacio (Vostok 1, URSS, 1961), esta próxima Soyuz tendrá el nombre de Yuri Gagarin, tal y como ha decidido Roscosmos, la agencia cosmonáutica rusa. Así —aunque sea de forma simbólica— el valiente piloto y cosmonauta soviético Yura «volverá» a nuestra órbita medio siglo después de su histórica hazaña solitaria de principios de la década prodigiosa, un gran salto adelante que supuso el primer gran paso de la Humanidad en el Cosmos y en nuestro espacio orbital, ahora tan concurrido.

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Yuri en el Sistema Gagarin (cuadrante Beta)

Aunque aquí no somos muy dados al ciberfanatismo trekkie —o a cualesquiera otros—, una ocasión tan señalada como el 50º Aniversario del primer hombre en el espacio nos da pie para dejar volar nuestra imaginación y, sin que sirva de precedente (o no), sumergirnos en los vastos espacios siderales de la mítica serie de ciencia ficción Star Trek… y su relación con la figura de Yuri Alexéievich Gagarin, un personaje de carne y hueso cuya hazaña en nuestro espacio-tiempo hizo despertar los sueños a la realidad, pues la presencia humana en el Cosmos era considerada ciencia-ficción hasta la fecha del vuelo de Gagarin, al menos fuera de la Unión Soviética. Y conexión Gagarin-Star Trek haberla, hayla… Casi todos los «datos» que aquí se muestran están basados en capítulos de la serie. Demos un pequeño repaso a algunas pequeñas joyas de esta fantasía científica televisiva y cinematográfica que estamos seguros llenarán de gozo a los yuriesféricos de todos los países (¡uníos!) y, por supuesto, también a los muchos trekmaniacos que habitan el Tercer Planeta del Sistema Solar…

Sistema Gagarin y planeta Gagarin IV

En el Sistema Gagarin (Cuadrante Beta) se encuentra Gagarin IV, el cuarto planeta de los nueve que orbitan la estrella azul de «clase A» que le da nombre, situada a sólo 15 años/luz de Andoria, el planeta del que son originarios los andorianos, una de las especies fundadoras de la Federación de Planetas Unidos (FPU); la capital planetaria de los andorianos es Laikan (no confundir por analogía con el nombre de la pionera canina soviética Laika, el primer ser vivo que orbitó la Tierra).

Gagarin IV es un planeta joven de «clase M» y, por tanto, de orografía poco erosionada por el viento o el agua, elemento cuyos océanos cubren buena parte de su superficie. La vida orihunda de Gagarin IV tampoco ha tenido tiempo de evolucionar más allá de estadios primigenios y la actividad volcánica es notable si la comparamos con la de la Tierra o la de Venus. En los continentes emergidos este planeta está cubierto de una fina capa de limo de tonos verdosos y parduzcos compuesto por organismos unicelulares muy primitivos (que no llegan a ser bacterias ni virus). Ésta es la razón por la que Gagarin IV, con un medio ambiente casi estéril pero habitable, es un lugar privilegiado para la investigación de los primeros pasos de la evolución biológica gracias a la Estación Científica Darwin, su principal asentamiento civilizado (en el continente Argo) además de algunas estaciones meteorológicas (la principal ubicada en el continente Castilla). Como la Tierra, Gagarin IV tiene una luna que lo orbita y provoca mareas; así como una gravedad (~1 G), masa, densidad y tamaño similares a los terrestres, aunque su temperatura media es ligeramente superior (~17ºC frente a los 15ºC de la Tierra). A pesar de estas condiciones tan propicias sólo está habitado por unos cuantos cientos de individuos de la FPU, seres sociales e inteligentes de diversas especies procedentes de otros planetas del Cuadrante Beta del Universo conocido que en su inmensa mayoría se dedican a la ciencia y a tareas relacionadas con la tecnología y el mantenimiento de las instalaciones y equipos de investigación.

Gagarin IV tiene cinco continentes de tierra firme con un relieve protagonizado por escarpadas cordilleras y profundos valles. Los continentes, que están separados por tres océanos —de Norte a Sur: Long, Central y Primor—, son los siguientes: Nueva Noruega (que ocupa la zona polar boreal del planeta, la más fría y seca), Castilla (ubicado en la zona templada septentrional), Argo (separado de Castilla por el mar Central y en una latitud similar), el pequeño Batar (el Lejano Oriente de Gagarin IV) y el continente Dover (cuya gran superfície se extiende por una amplia zona tropical, subtropical y templada del Occidente del Hemisferio Sur. Veamos a continuación un planisferio cartográfico de Gagarin IV tal y como aparece en un mapa instantáneo de tinta electrónica, monitorizado y cartografiado desde la órbita de este planeta por el ordenador central de una nave científica de la Federación…

Las naves interestelares clase ‘Gagarin’

La clase Gagarin es un tipo o serie de naves interestelares de la Federación de Planetas Unidos dedicadas fundamentalmente a la investigación científica a finales del siglo XXIII. En cuanto a su morfología y prestaciones, se trata básicamente de una versión aumentada, actualizada y mejorada de las antiguas y venerables naves científicas de la clase Oberth.

La función principal de estas naves es el estudio intensivo de planetas situados dentro de las fronteras de la Federación o territorios protegidos por ésta, razón por la cual el armamento del que disponen es muy limitado incluso en el aspecto meramente defensivo. De la clase Gagarin se llegaron a construir hasta una decena de naves, entre ellas la Grissom (en la imagen superior), que fue destruída en la órbita del planeta Génesis. La nave interestelar Gagarin es el «buque insignia» de esta clase homónima de naves científicas y está en servicio desde su construcción allá por la fecha estelar 2/1912.

Las principales características y dimensiones de la nave Gagarin son las siguientes:

  • Longitud máxima: 148 metros; anchura: 103 m; altura, 59 m
  • Masa en órbita: ~40.000 toneladas métricas
  • Tripulación máxima: 78 (con capacidad para 10 pasajeros adicionales)
  • Velocidad: warp 8 (máx.); warp 7 (crucero)
  • Naves auxiliares: 3 transbordadores

Veamos, para finalizar, cómo es la nave Gagarin (de la clase Gagarin), de finales del siglo XXIII…

[Referencias principales de datos e imágenes:
The Red Admiral / Trekmania.net • memory-beta.wikia.com y elaboración propia]

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Yuri en la Luna

La Unión Soviética fue el país pionero en lanzar el primer ingenio humano al espacio (el Sputnik 1 en 1957), la primera misión espacial tripulada (la nave Vostok 1 de Yuri Gagarin el 12 de abril de 1961) —de la que conmemoramos en 2011 el 50º Aniversario—, la primera nave que aterrizó en otro planeta (la nave Venera 7 en Venus en 1970), el primer aterrizaje en Marte (la misión Mars 3 en 1971) y además —aparte de otros muchos primeros registros que sería realmente prolijo detallar— las primeras naves en llegar a la Luna (Luna 2 en 1959) o que consiguieron fotografiar la llamada cara oculta de nuestro satélite (Luna 3 en 1959).

Este es el motivo por el que los miembros de la Academia de Ciencias de la URSS (suponemos que geógrafos y cartógrafos asesorados por otros científicos) tuvieron el honor y el privilegio de ser el primer colectivo humano que inició la tarea de cartografiar la hasta entonces desconocida cara oculta de la Luna. Éste es también el origen de los nombres de sus principales cráteres, mares (planicies lunares), cordilleras, regiones y otros accidentes «geo»gráficos de su superficie y relieve, como podemos ver en los siguientes hemisferio topográfico y planisferio cartográfico lunares…

Topografía de la cara oculta de la Luna (los colores cálidos, hasta el rojo, indican mayor elevación sobre la altitud superficial media). [Clic en la imagen para ampliar en alta resolución: JPG, 2,1 MB]

Excelente cartografía de la cara oculta (‘farside’) de la Luna elaborada para la NASA en 1976 • Escala original: 1:5.000.000 • Proyección: Mercator • Visualizar o descargar en alta resolución (válido para impresión, 6.100 x 4.274 píxeles): Archivo JPG (calidad alta) de 5 MB

Gracias a las imágenes y a los datos enviados por las sondas automáticas Luna (Луна, «Luna» tal y como suena en ruso, aunque en Occidente mal denominadas Lunik por analogía con «Sputnik»), la URSS sembró el mapa físico de la cara oculta de nuestro satélite con nombres de destacados científicos rusos, soviéticos e internacionales (éstos últimos la gran mayoría) e igualmente con sugerentes evocaciones universales de la mitología, la era de los descubrimientos y la literatura; nombres que independientemente del país de origen o de las diferencias étnicas, políticas o culturales son patrimonio de toda la Humanidad y así lo entendieron (y aplicaron) los responsables soviéticos de esta honorable tarea… toda una ejemplar lección para las generaciones futuras sobre cómo ha de escribirse la historia y que permanecerá por siempre «impresa» en la Luna. —[Una pregunta que hemos visto en foros sobre esta entrada es la siguiente: ¿Habrían hecho otros lo mismo? N. de CF].

He aquí una pequeña selección de algunos de los nombres de cráteres y mares, todo un compendio enciclopédico evocador de miles de años de cultura, civilización y conocimiento humano que puede impresionar a cualquiera:

Einstein, Lomonosov, H.G. Wells, D’Alembert, Landau, Wegener, Avicena, Lavoisier, Lorentz, Röntgen, Gauss, Bell, Morse, Dante, Hubble, Edison, Séneca, Ibn Yunus, Hertz, Fleming, Goddard, Nobel, Balboa, Vasco de Gama, Kuo Shou Ching, Mendeliev, Neper, Hirayama, Dædalus, Icarus, Montes Cordillera, Mare Moscoviense, Pasteur, Fermi, Doppler, Galois, Lacus Autumni y Veris, Wright, Oppenheimer, Apolo, Jules Verne, Lebedev, Leibnitz, Mare Ingenii y un largo etcétera…

Fotografía del hemisferio oculto de la Luna enviada por la misión Selene de la agencia espacial japonesa (JAXA) el 1º de Mayo de 2009. Obsérvese que, a diferencia del hemisferio lunar visible desde la Tierra, la cara oculta nos resulta visualmente poco familiar porque está mucho más poblada de cráteres de impacto y en ella hay menos planicies de diferente tono (‘mares’). Esto se debe a que la cara oculta ‘mira’ hacia el exterior del sistema Tierra-Luna y, por tanto, ha recibido durante miles de millones de años muchos más impactos de cuerpos del Sistema Solar libres de la interposición de nuestro planeta. [Foto: © JAXA]

La tarea de cartografiar el hasta entonces desconocido hemisferio oculto de nuestro satélite comenzó con la primera imagen de la sonda Luna 3 en 1959 [a la derecha, la cámara fotográfica Yenisei de la sonda soviética Luna 3] pero continuó hasta ya entrada la década de 1960. Entre 1959 y 1976 la URSS lanzó un total de 24 sondas automáticas (Luna 1 a Luna 24); las más modernas y sofisticadas dotadas de vehículos lunajod, grandes rovers automáticos y autopropulsados de recogida de muestras lunares. Como estas muestras podían ser enviadas a la Tierra en cápsulas de retorno para su posterior análisis, las misiones Luna soviéticas cumplieron una función similar en la práctica, aunque no en cuanto a su valor simbólico, a la de los módulos lunares tripulados del programa Apolo de la NASA.

Mosaico obtenido a partir del procesamiento de las imágenes 26, 28, 29, 31, 32 y 35 captadas por la sonda soviética Luna 3 (a la derecha en la imagen) el 7 de octubre de 1959. [Autor: Ricardo Nunes • +info y fotografías: «Processed images from the Luna 3 mission»]

Semisección esquemática de la sonda Luna 3 (1959) con sus principales componentes y equipos. El objetivo de la cámara Yenisei, que captó las primeras imágenes de la cara oculta de la Luna, está ubicado en la parte frontal de la nave (en el extremo izquierdo en la ilustración)

A los nombres anteriormente mencionados la URSS sumó a la cartografía lunar topónimos de los pioneros de la exploración del Cosmos en esos años, la mayoría soviéticos —no por chauvinismo, sino como reflejo de la realidad histórica— como Popov, Komarov, Tereshkova (primera mujer en el espacio), Titov (el segundo hombre en el espacio) o Tsiolkovski (científico precursor de la cosmonautica soviética), sin olvidar a varios de los primeros astronautas estadounidenses de programa Mercury. Es destacable así mismo que el gran Serguéi Koroliov, el oculto (por motivos de seguridad en plena Guerra Fría) ingeniero-jefe del programa espacial de la URSS y cuya verdadera identidad fue un enigma fuera del país de los soviets hasta la fecha de su muerte, cuenta con un cráter a su nombre en esta igualmente oculta cara de la Luna.

Yuri Gagarin en la Luna

Volviendo al motivo que da título a esta entrada, la Luna tiene un gran cráter en su Hemisferio Sur (20,2ºS;  149,2ºE) de 265 kilómetros de diámetro cuyo nombre es debido —como no podía ser menos— al protagonista del aniversario histórico más importante de este año 2011: el Cráter Gagarin; dentro de éste cabría una metrópolis como Londres y aún sobraría mucho espacio libre de campiña inglesa. Dadas sus dimensiones el Gagarin cuenta además con multitud de cráteres de impacto menores; los más grandes de éstos (hasta casi 30 km de diámetro el llamado Isaev) son identificados convencionalmente como G, M, T y Z. El borde occidental del Cráter Gagarin está situado a unos 370 km de distancia del borde oriental del Tsiolkovski, otro gran cráter selenita ubicado al Oeste del Gagarin, como podemos ver en la siguiente imagen de detalle extraída de uno de nuestros mapas de cabecera…

Región Tsiolkovski-Gagarin en el Hemisferio Sur oculto de la Luna (centro aproximado de la imagen: 19ºS-141ºE)

1971: Un homenaje a Gagarin de la misión Apolo 15

La misión y la tripulación de la expedición Apolo 15 de la NASA (compuesta por los astronautas estadounidenses Scott, Irwin y Worden) rindieron homenaje al primer hombre en el espacio en el 10º Aniversario de su vuelo captando desde el módulo de mando Endeavour una serie de magníficas y detalladas instantáneas del Cráter Gagarin a finales de julio de 1971 (hasta un  total de 20 con una cámara de formato medio de la prestigiosa firma sueca Hasselblad), mientras el Endeavour orbitaba la Luna (Apollo 15 Solo Orbital Operations) de forma simultánea a la misión del módulo lunar Falcon abajo en la superficie. A continuación, y para finalizar este pequeño homenaje a Yuri Gagarin, os mostramos imágenes de la Hasselblad de la misión Apolo 15…

Mosaico de varias de las fotografías de la serie ‘Gagarin’ captadas por el astronauta Alfred M. Worden durante el sobrevuelo lunar del módulo de mando ‘Endeavour’ de la misión Apolo 15 en 1971 (‘Apollo 15 Solo Orbital Operations’) para conmemorar el 10º Aniversario del vuelo de la nave Vostok 1. Podemos ver con buen detalle una amplia zona del interior del Cráter Gagarin y la gran profusión de cráteres de impacto menores en su seno. [Clic en la imagen para ampliar • Fuente: «Apollo Flight Journal» en history.nasa.gov]

Actualización: Comparándolo con la cartografía que hemos publicado en esta entrada [véase el gráfico anterior con el detalle de la ‘region Tsolkovski-Gagarin’] este mosaico de imágenes de la misión Apolo 15 parece estar centrado aproximadamente en las coordenadas 20,5ºS-149,5ºE (con el Norte en la parte inferior), en plena región central del Cráter Gagarin.

Enlace relacionado: El año de Yuri Gagarin • La Yuriesfera
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El carguero espacial europeo ATV-2 ya está en el Ariane 5 ES

La segunda misión de la nave automática europea no tripulada ATV, el carguero orbital ATV-2 Johannes Kepler, cuyo lanzamiento está previsto el próximo 15 de febrero desde el Centro Espacial de Kourou —a las 23:08, hora de París (19:08 en la Guayana francesa)— con destino a la Estación Espacial Internacional (ISS), prosigue con los preparativos previos al despegue. El 4 de febrero pasado este carguero espacial de alrededor de 20 toneladas y cerca de 10 metros de altura ha sido colocado en la parte superior del lanzador más potente de la Agencia Espacial Europea (ESA), el cohete Ariane 5 ES.

Infografía del ATV [CC Paco Arnau, 2010-2011 / Ciudad futuraAmazings.es]

Tras su lanzamiento desde el Centro espacial franco-europeo de Kouru (Guayana francesa, Sudamérica), este segundo ATV («Automated Transfer Vehicle» por sus siglas en inglés), nombrado Johannes Kepler (el anterior fue el ATV-1 Jules Verne), alcanzará nuestra órbita y se acoplará al módulo de servicio y control Zvezda, el componente principal del Segmento de la Federación Rusa de la ISS. Esto es así porque el sistema automático de cita espacial y acoplamiento en órbita de esta nave europea es el KURS, de diseño soviético, y su sonda de atraque está diseñada para acoplarse, por tanto, al puerto posterior del módulo ruso Zvezda («estrella») del complejo orbital internacional.

El mecanismo automatizado de cita espacial y atraque del ATV, el KURS, es muy similar al de los cargueros rusos Progress o al de las naves tripuladas Soyuz y poco tiene que ver con el sistema adoptado por la agencia espacial japonesa (JAXA), cuyo carguero orbital HTV-2 Kounotori ha sido unido recientemente al sector estadounidense de la ISS (Nodo 2) tras su captura a corta distancia mediante un brazo robótico articulado de la ISS de factura canadiense.

Suministros y maniobra de corrección de altitud

El ATV-2 llevará a la ISS alrededor de siete toneladas de carga útil, incluyendo 4.534 kg de combustible o propelente que servirán para que —con este nuevo suministro— se aseguren las rutinarias pero no por ello prescindibles maniobras de control y elevación de altitud de la ISS (habitualmente posibles gracias a los cargueros rusos Progress); algo necesario para que la ISS no acabe frenándose y, por tanto, reentrando de forma incontrolada tras perder altitud debido al rozamiento con las trazas de atmósfera terrestre que aún se encuentran a la altura de su órbita baja.

Fotografía superior: El ATV-1 Jules Verne acoplado al módulo Zvezda del Segmento ruso de la ISS en 2009. [Foto: NASA; clic en la imagen para ampliar]

Derecha: Ilustración del lanzador Ariane 5 ES con el carguero automático ATV inserto en la cofia superior del cohete europeo en su configuración en el lanzamiento. [Ilustración: ESA]

Qué podemos ver en esta fotografía…

En la imagen podemos ver una de las secuencias finales de introducción del ATV-2 Johannes Kepler en la fase superior del cohete Ariane 5 ES en las instalaciones del edificio de ensamblaje final de este lanzador en el Centro Espacial de Kourou. Lo que se divisa en la fotografía es sólo una parte de la nave: su mitad inferior o posterior no presurizada, con la Sección de Aviónica y el Módulo de Propulsión (el cilindro inferior).

Los paneles rectangulares blancos que se ven en la parte superior (sobre la cobertura de la Sección de Aviónica) son radiadores de control térmico de la nave, cuya cobertura externa es de material textil de alta resistencia (nextel/kévlar), a fin de protegerla frente a impactos de basura espacial con poca masa o de micrometeoritos.

Bajo las placas metálicas de protección que se ven en primer plano en el Módulo de Propulsión están dos de los cuatro juegos de paneles solares fotovoltaicos desplegables del ATV-2. Debajo se observan las toberas de los motores principales de propulsión (cuatro unidades). Con coberturas de protección rojas (a la izquierda, junto al trabajador de la ESA) destacan también las toberas de uno de los conjuntos de pequeños motores de control de actitud (28 en total) con los que está dotado el carguero orbital europeo.

Las «aparentemente enigmáticas» cintas de color rojo que se observan fijadas a algunos de los elementos descritos de la nave no son otra cosa que una indicación o alerta, sencilla y bien visible, cuya única función es advertir a los técnicos y operarios de la ESA que se trata de protecciones para evitar daños durante el ensamblaje y que, obviamente, éstas deben ser retiradas antes del lanzamiento. [Fotografía superior: arianespace.com]

15 de febrero: Lanzamiento número 200 de los cohetes Ariane

Para finalizar añadiremos que el vuelo del ATV-2 en el Ariane 5 del próximo 15 de febrero es considerado «histórico» por la ESA, al tratarse de la misión número 200 de esta familia de lanzadores desde el despegue en diciembre de 1979 de su primer cohete —un Ariane en su versión 1— hace ya más de 32 años.

Enlace relacionado: El carguero espacial automático no tripulado ATV de la ESA (Amazings.es)
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