Infografía: Lanzador Soyuz FG

Ilustración: Ciudad futuraFebrero de 2010

La CIA: teoría y práctica del caos

Reproducimos un extracto del libro The Craft of Intelligence [El arte de la Inteligencia portada original], cuyo autor, Allen Welsh Dulles, fue director de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) entre 1953 y 1961.

«Sembrando el caos en la Unión Soviética sustituiremos sus valores, sin que sea percibido, por otros falsos, y les obligaremos a creer en ellos. Encontraremos a nuestros aliados y correligionarios en la propia Rusia. Episodio tras episodio se va a representar por sus proporciones una grandiosa tragedia, la de la muerte del más irreductible pueblo en la tierra, la tragedia de la definitiva e irreversible extinción de su autoconciencia. De la literatura y el arte, por ejemplo, haremos desaparecer su carga social. Deshabituaremos a los artistas, les quitaremos las ganas de dedicarse al arte, a la investigación de los procesos que se desarrollan en el interior de la sociedad. Literatura, cine, teatro, deberán reflejar y enaltecer los más bajos sentimientos humanos. Apoyaremos y encumbraremos por todos los medios a los denominados artistas que comenzarán a sembrar e inculcar en la conciencia humana el culto del sexo, de la violencia, el sadismo, la traición. En una palabra: cualquier tipo de inmoralidad. En la dirección del Estado crearemos el caos y la confusión. De una manera imperceptible, pero activa y constante, propiciaremos el despotismo de los funcionarios, el soborno, la corrupción, la falta de principios. La honradez y la honestidad serán ridiculizadas [como] innecesarias y convertidas en un vestigio del pasado. El descaro, la insolencia, el engaño y la mentira, el alcoholismo [y] la drogadicción, el miedo irracional entre semejantes, la traición, el nacionalismo, la enemistad entre los pueblos y, ante todo, el odio al pueblo ruso; todo esto es lo que vamos a cultivar hábilmente hasta que reviente como el capullo de una flor.

Sólo unos pocos acertarán a sospechar e incluso comprender lo que realmente sucede. Pero a esa gente la situaremos en una posición de indefensión, ridiculizándolos, encontrando la manera de calumniarlos, desacreditarlos y señalarlos como desechos de la sociedad. Haremos parecer chabacanos los fundamentos de la moralidad, destruyéndolos. Nuestra principal apuesta será la juventud. La corromperemos, desmoralizaremos, pervertiremos (…)».

Allen Welsh Dulles (The Craft of Intelligence, 1963)

Un profesional del caos: el ‘curriculum’ de Allen W. Dulles

Paco Arnau / Ciudad futura

Aunque el texto inicial de Dulles —que deja al Reichspropagandaleiter Joseph Goebbels a la altura de un inexperto principiante— es tan elocuente y explícito que no deja lugar a dudas ni requiere comentarios ni explicaciones, para analizar en su contexto temporal la ausencia absoluta, impasible y descarnada de principios éticos, así como el nihilismo fascista, amoral y obsceno del personaje, daremos un pequeño repaso al curriculum de Dulles, todo un profesional del caos cuya trayectoria es una cruda caracterización de los verdaderos orígenes de la Guerra fría contra la Unión Soviética, la implacable política imperial de Estados Unidos para hacer frente a los movimientos de liberación nacional y popular en su área de influencia y el papel que jugó la CIA en todo ello.

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[Infografía] La Estación orbital Mir (1986-2001)

Esta ilustración, realizada por nuestro Estudio, forma parte del Dossier especial de Ciudad futura «Mir: 15 años de vida y trabajo en el espacio«, en el que a través de 6.000 palabras y 50 ilustraciones se describe en profundidad la historia de esta estación orbital.

«La Estación orbital Mir inició su andadura […] el 19 de febrero de 1986; fecha en la que fue lanzado su módulo principal: el Módulo base, cuya función era servir de alojamiento a la tripulación y controlar los sistemas de la Estación. A partir de ahí, su configuración modular permitió sucesivas ampliaciones con el acoplamiento de nuevos elementos en los 10 años siguientes; módulos destinados fundamentalmente a la investigación científica en diversas áreas, a campos como el de la tecnología de materiales y su aplicación industrial, y a la logística y sistemas de soporte de la propia estación: módulo científico Kvant I (1987); módulo logístico y científico Kvant II (1989); módulo tecnológico Kristall (1990); laboratorio científico Spektr (1995); módulo de acoplamiento de transbordadores espaciales Shuttle, Docking Module (1995); y, por último, el laboratorio científico Priroda (1996). En su configuración final, la Mir disponía de puertos de atraque para el acoplamiento de las siguientes naves espaciales de reabastecimiento y transporte de tripulaciones: cargueros automáticos Progress M (en el puerto de popa del módulo Kvant 1), naves tripuladas Soyuz TM (en el puerto de proa del Módulo base y en la unidad de acoplamiento del módulo Kristall) y transbordadores Shuttle de la NASA (en el Docking Module, acoplado a su vez al módulo Kristall)».

Leer+ en Dossier: «Mir: 15 años de vida y trabajo en el espacio»

[Presentamos] Mir: 15 años de vida y trabajo en el espacio

Inauguramos nuestra nueva sección ‘Dossiers’ (informes temáticos especiales de Ciudad futura) con «Estación orbital Mir: 15 años de vida y trabajo en el espacio», una macropágina web dedicada íntegramente a la Estación orbital que a lo largo de 15 años (1986-2001) marcó un hito destacado en la historia de la carrera espacial: «39 misiones tripuladas por un total de 104 cosmonautas de 12 naciones, más de 20.000 experimentos científicos realizados, 20 programas internacionales desarrollados, y un largo etcétera… forjaron a toda una generación de hombres y mujeres viviendo y trabajando en el espacio».

Un informe detallado que pretende ser a la vez ameno y riguroso, en el que a través de 6.000 palabras y 50 ilustraciones nos adentraremos en los inicios y el desarrollo de la primera estación tripulada multimodular y permanente de la historia de la cosmonaútica.

Ver Dossier: «Estación orbital Mir: 15 años de vida y trabajo en el espacio»

La mujer más grande del mundo

La llamada de la Madre Patria («Родина-мать зовёт») es una monumental estatua que se eleva sobre una colina que domina la ciudad industrial rusa de Volgogrado (denominación de Stalingrado a partir de 1961). Fue erigida para conmemorar la victoria soviética sobre las fuerzas nazi-fascistas en el evento militar más decisivo de la Segunda Guerra Mundial: la Batalla de Stalingrado (1942-1943). La estatua (inspirada en La Victoria de Samotracia, la diosa griega Niké) tiene unas colosales dimensiones que la elevan hasta los 85 metros; la Estatua de la Libertad tiene 46 metros de altura [véase a continuación el gráfico comparativo de ambas a la misma escala]. Durante la ejecución de la obra se acometieron no pocos retos de ingeniería constructiva entre 1959 y 1967, el año de su inauguración.

El escultor Yevgeny Vuchetich (afamado artista soviético de origen yugoslavo) y el ingeniero-jefe, Nikolai Nikitin, dirigieron la construcción de un proyecto —elaborado por el arquitecto Iakov Bielopolski— en el que se emplearon más de 5.500 toneladas de hormigón y cerca de 2.500 toneladas de acero; sólamente la espada tiene una masa de 14 toneladas. Para asegurar la rigidez y la estabilidad del conjunto se utilizó una ingeniosa estructura de cables metálicos tensados en el interior. La modelo que utilizó Vuchetich para esta escultura fue la ciudadana de Stalingrado Valentina Izotova.

En la base de La llamada de la Madre Patria existe un Memorial en honor de los cientos de miles de soldados y ciudadanos soviéticos que cayeron en la Batalla de Stalingrado y en él reposan los restos de varios héroes de la Unión Soviética y condecorados con la Orden de Lenin, entre ellos el mítico Vasili Záitsev (1915-1991), francotirador del Ejército Rojo que abatió a decenas de oficiales alemanes nazis entre 1942 y 1943 y personaje principal de la película Enemigo a las puertas (2001); dirigida por Jean-Jacques Annaud e interpretada por Jude Law (en el papel de Vasili Záitsev), Ed Harris y Rachel Weisz.

Mars Express: Ecos remotos de Kasei Valles y Sacra Fossae

La sonda interplanetaria europea Mars Express nos ha enviado recientemente una nueva serie de imágenes de regiones del planeta rojo. En este caso de los límites entre Kasei Valles y Sacra Fossæ, un área marciana que —desde el punto de vista de la historia geológica de Marte— reviste especial interés al tratarse de un terreno caótico en el que se entremezclan sierras, espectaculares grietas y acantilados, planicies, sedimentos volcánicos, sistemas de fallas y pronunciadas pendientes. Las imágenes originales han sido captadas por medio de la cámara estéreográfica de alta resolución (HRSC) de Mars Express con una resolución de 21 km por píxel. La primera de ellas [en la imagen superior] abarca una superfície de 21.375 km² (225 × 95 km), un área equivalente a la mitad de la extensión de los Países Bajos. Destaca un cráter de impacto de 35 km de diámetro hacia el Norte (en estas imágenes, orientado a la derecha); buena parte de su borde está muy erosionado, posiblemente a causa de remotas avenidas de agua líquida superficial. La segunda imagen es un detalle ampliado de la zona de ese cráter, donde podría caber una ciudad como Barcelona. Esta imagen ha sido procesada para dotarla de perspectiva gracias a la combinación de los datos estereográficos y de altitud. [Imágenes: ESA/ DLR/ FU Berlin (G. Neukum). Clic para ampliar]

Mars Express fue la primera misión de exploración de Marte de la Agencia Espacial Europea (ESA) y su primera misión interplanetaria; es fruto de la colaboración entre la propia ESA y la Agencia Espacial de la Federación Rusa. Fue lanzada el 2 de junio de 2003 desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) mediante un lanzador de origen soviético Soyuz con una tercera etapa Fregat [Фрегат: «Fragata» en ruso; véase ilustración superior], que dotó a la Mars Express de la propulsión que requería la fase final del viaje. Así, el 25 de diciembre de ese mismo año la Mars Express alcanzó la órbita marciana en un tiempo récord de algo más de seis meses gracias a que se hizo coincidir la travesía con el momento de máxima aproximación entre la Tierra y Marte de los últimos 60.000 años. El orbitador Mars Express es capaz de captar imágenes de alta resolución gracias a su cámara de fabricación rusa y de analizar la atmósfera y mineralogía de la superficie por medio de espectrómetros rusos y europeos, así como de sondear la subsuperficie justo debajo de la capa de permafrost (terreno perennemente congelado). Actualmente, aunque ya en la fase final de la misión, Mars Express aún se encuentra operativo y —como podemos ver— enviando datos.

Imágenes de alta resolución: ESA Mars Express

[Ilustración] Venera 13: Misión soviética al infierno venusiano

Venera 13: misión soviética a Venus
Ilustración: Ciudad futura / Paco Arnau (2000)


Entre 1967 y 1983 la URSS realizó numerosas misiones a Venus a través del Programa Venera (Венера: «Venus», en ruso). La Venera 7 (1970) fue el primer artefacto espacial terrestre que se posó con éxito en otro planeta. La ilustración representa las operaciones finales de aterrizaje en Venus de la sonda Venera 13 el 27 de febrero de 1982, así como una fotografía de la zona rocosa de terreno venusiano donde se posó esta sonda interplanetaria; verdadero prodigio de la ingeniería espacial soviética si tenemos en cuenta que se mantuvo operativa, transmitiendo datos científicos durante dos horas a una temperatura ambiente de 457ºC —el plomo se funde a 327ºC— y soportando una presión equivalente a la de 90 atmósferas terrestres.

Una magnífica ilustración: Nave espacial soviética Soyuz LOK

Soyuz LOKLunnaya KabinaLa Soyuz LOK (Lunova Orbitalny Korably, por sus siglas en ruso) fue un proyecto de nave espacial lunar soviética que permanecería en órbita mientras se efectuaba el alunizaje del módulo LK (Lunnaya Kabina, imagen de la derecha), hasta el regreso definitivo a la Tierra. La nave Soyuz LOK poseía tres módulos diferenciados: un módulo de propulsión (zona posterior de la nave), encargado de las maniobras de retorno; una cápsula de descenso a Tierra (en la parte central); y un módulo de servicio esférico situado en la parte superior de la nave [zona frontal de la ilustración].

Versión ampliada de la Soyuz

El diseño del LOK (proyectado en la década de los 60 del siglo XX) era una versión ampliada de la célebre nave tripulada Soyuz (Союз, «Unión»), aún en uso para el envío y regreso de tripulaciones de la Estación Espacial Internacional y –anteriormente– de las estación orbitales soviéticas Salyut (Салют, «saludo») y Mir (Мир, «paz» o «mundo»). La sección esférica frontal (módulo orbital) se acoplaría con la nave de alunizaje LK para el traslado de los cosmonautas a ésta. Para poner en órbita lunar el complejo LOK-LK se diseñó un gigantesco cohete propulsor: el N-1. El programa soviético de alunizajes tripulados fue finalmente descartado en aras del desarrollo del exitoso programa lunar robótico Lunajod (Луноход, «caminante lunar») y de estaciones orbitales permanentes como la Salyut. La magnífica ilustración que aquí reproducimos —cuyo autor es Vadim Lukashevich— procede del sitio web ruso Buran.ru.

Поехали!: En homenaje a Yuri Gagarin

Ilustración: Paco Arnau, diciembre de 2000

Vostok vs. Mercury

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1961: El Hombre en el espacio (autor: Paco Arnau, diciembre de 2000)

 

En 1957 la Academia de Ciencias de la URSS puso en órbita el primer satélite artificial: el Sputnik 1. El 12 de abril de 1961, la nave soviética Vostok 1, con el cosmonauta Yuri Gagarin a los mandos, realiza el primer vuelo tripulado al espacio. Justo antes del despegue de la Vostok, Gagarin pronució el ya histórico «Поехали!» (¡vámonos!, en ruso). A las 10:20 de aquel mismo día, Gagarin tomó tierra en Tajtarova (Siberia). Una campesina fue la primera persona en ver al cosmonauta. «¿Vienes del espacio exterior?», preguntó la paisana. «Ciertamente, sí», dijo Gagarin que, para calmar a los presentes, se apresuró a añadir: «Pero no se alarmen, soy soviético».

Imágenes

 

En la imagen de la derecha, obsérvese una representación a escala del lanzador soviético de la Vostok y del estadounidense Mercury Redstone, que envió a los primeros astronautas norteamericanos en vuelo suborbital. Sigue leyendo

Más que mil palabras…

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«Levantando la bandera» (1957-60) • Helio Korzhev
Museo Estatal de Arte Ruso, Leningrado