El año de Gagarin

En 2011 celebramos el 50º aniversario del primer vuelo humano al espacio. El 12 de abril de 1961 el hombre salió por primera vez de su cuna terrestre y dio su primer paso —el primer gran paso para la humanidad— en el Cosmos. Yuri Gagarin, ciudadano soviético a bordo de la nave Vostok 1, se convirtió así en el primer ser humano que pudo disfrutar de una visión global de nuestro planeta azul. A lo largo de 2011 —y especialmente el día 12 de abril— se conmemora en todo el mundo este evento que supuso, indudablemente, un antes y un después en la historia de la humanidad. Ciudad futura no va a faltar a esta cita histórica y a tal efecto preparamos materiales especiales que compartiremos en la Red durante 2011, el año de Gagarin. [Ilustración: Paco Arnau / Ciudad futura • Clic en la imagen para ampliar]

[Vídeo] Una historia del Tiempo en 10 minutos

Nota importante: Billion years (bya) debe ser interpretado en castellano como miles de millones de años (un error garrafal y muy habitual en los medios periodísticos es traducir «billion» literalmente como «billón», que equivale en castellano a un millón de millones).

La nave secreta de la Unión Soviética

Clic en la imagen para ampliar [infografía de gran formato: 1.769×1.080px]

La Unión Soviética llegó a fabricar y lanzar cuatro tipos de naves capaces de transportar seres humanos al espacio. Las primeras fueron las míticas Vostok y sus variantes, las Vosjod. Después llegarían las robustas Soyuz, aún en servicio. En los años 80 se introdujo el sistema Burán, un gran transbordador espacial que sólo llegaría a volar en una ocasión y sin tripulación. Sin embargo, la cuarta nave sigue siendo una desconocida para la mayoría del público. Esta es la historia de la nave de Cheloméi.

Esta entrada ha sido realizada conjuntamente por Daniel Marín (Eureka) y Paco Arnau (Ciudad Futura). Vuestros comentarios serán bienvenidos en ambos sitios. Este trabajo común parte de nuestra convicción de que la Red debe servir para colaborar y compartir ideas, conocimientos e iniciativas.
[Nota de los autores: En el mismo día de su publicación (11/01/2011) esta entrada —publicada simultáneamente en Eureka y en Ciudad futura con el mismo título e iguales contenidos— ha recibido el prestigioso Premio ED (‘Experientia docet’) a la excelencia en la divulgación científica. Nos congratulamos por ello y agradecemos a ED esta magnífica recompensa a nuestro trabajo].

La estrella de Cheloméi

En 1960, Vladímir Nikoláievich Cheloméi entraría a formar parte del selecto grupo de ingenieros responsables del programa espacial soviético de la mano de Nikita Jruschov. Su oficina de diseño, la OKB-52, pronto dejaría de ser un oscuro instituto de investigación especializado en la construcción de misiles de crucero para convertirse en todo un imperio aeroespacial a golpe de decreto. Puede que la intención del líder soviético fuese romper el monopolio en temas espaciales que ejercía la oficina OKB-1 del gran Serguéi Koroliov. O quizás sólo quería echarle una mano a su hijo, por entonces ingeniero de la OKB-52. Quién sabe. En cualquier caso, Cheloméi pronto pasaría a la acción proponiendo todo un programa espacial paralelo al de Koroliov. Cohetes gigantes, estaciones espaciales, raketoplanos… cualquier cosa parecía posible para el ambicioso Cheloméi.

LK-1 y LK-700

El 3 de agosto de 1964 Cheloméi lograría su primera gran victoria frente a Koroliov. Ese día, Jruschov decidió entregar sin previo aviso el programa de sobrevuelo lunar L1 de la OKB-1 para entregárselo a la OKB-52. Cierto es que el programa L1 de Koroliov preveía hasta seis lanzamientos de cohetes derivados del R-7 Semyorka para mandar una nave Soyuz alrededor de nuestro satélite, mientras que la propuesta de Cheloméi sólo necesitaba un lanzamiento de su nuevo y flamante lanzador pesado, el Protón (UR-500K / 8K82K). El proyecto se denominaría LK-1 (Lunni Korabl/Лунный Корабль, «nave lunar») y tendría como objetivo enviar un cosmonauta a la Luna antes de 1967, a tiempo para celebrar así el 50º aniversario de la Revolución Socialista de Octubre.

Maqueta de la nave lunar LK-1. [Clic en la imagen para ampliar]

El diseño de la LK-1 era muy similar a la Apolo norteamericana, consistente en una pequeña cápsula cónica y un módulo de servicio. La cápsula, denominada simplemente «aparato de retorno», VA (Vozvraschaemi Apparat / Возвращаемый Аппарат), sería la primera incursión de la OKB-52 en el diseño de un vehículo de este tipo. La masa de la LK-1 no superaría las cuatro toneladas, mientras que su diámetro máximo sería de 2,511 metros. La OKB-52 llevó a cabo innumerables pruebas para encontrar la forma óptima para la VA y que fuese capaz de soportar las temperaturas de una reentrada atmosférica a velocidades superiores a los 11 km/s, la «velocidad de escape» terrestre. Las características aerodinámicas de la VA serían superiores a las de la cápsula de la Soyuz (SA), cuya forma de campana estaba dictada por la necesidad de maximizar su volumen interno.

Pero la LK-1 no llegaría muy lejos. A finales de 1964 Jruschov es apartado del poder y Cheloméi pierde su principal apoyo político. Aunque se mantendrá como una de las grandes oficinas del programa espacial, ya nada volverá a ser lo mismo para la OKB-52. De entrada, el programa LK-1 es cancelado y devuelto a la oficina de Koroliov. La OKB-1 decidirá mantener el Protón como lanzador principal del proyecto, pero sustituyendo la LK-1 por una nave Soyuz modificada (7K-L1), conocida en Occidente bajo el sobrenombre de Zond.

Cheloméi no tira la toalla y propone en 1964 un programa de vuelo tripulado a la superficie lunar usando el cohete gigante UR-700. El proyecto sería una competencia directa al programa de alunizaje N1-L3 de Koroliov, en teoría el único que contaba con la autorización del gobierno soviético. Según los planes de la OKB-52 (por entonces renombrada TsKBM), el UR-700 mandaría a la Luna una nave LK-3 en una trayectoria directa, sin necesidad de pasar por la órbita terrestre o la lunar. La LK-3 pronto daría paso a la LK-700, más masiva. Ambos vehículos emplearían el mismo diseño de cápsula VA ideado para la LK-1, pero ampliado para soportar una tripulación de dos cosmonautas. La masa de la nave en la superficie lunar superaría las 17 toneladas (frente a las 15 toneladas del módulo lunar del Apolo), aunque la VA tendría una masa de sólo 3,1 toneladas al aterrizar (el módulo de mando del Apolo pesaba 5,3 toneladas una vez finalizada la misión). Lamentablemente, el programa UR-700/LK-700 jamás pasó de la fase de diseño previo y Cheloméi se quedó, una vez más, sin la posibilidad de mandar un hombre al espacio.

Proyecto Almaz: OPS, TKS y VA

A mediados de los años 60, mientras trabajaba en los programas LK-1 y LK-700, Cheloméi propuso otro proyecto no menos ambicioso: una estación espacial militar que pudiese espiar a los Estados Unidos. El proyecto recibió el nombre en código de Almaz («diamante»), siguiendo la tradición de la OKB-52 de nombrar sus proyectos con nombres de piedras preciosas. A diferencia de los «fantasiosos» planes lunares, Almaz recibió muy pronto el apoyo incondicional de los militares soviéticos, temerosos de las capacidades del programa MOL de la Fuerza Aérea norteamericana.

Almaz era un proyecto ambicioso. La estación espacial (11F71) se denominaría OPS (Orbitalnaia Pilotiruemaia Stantsia / Орбитальная Пилотируемая Станция, ОПС, «Estación orbital tripulada») y estaría equipada con un enorme telescopio Agat-1 («ágate»). El Agat no era cualquier cosa. Con un espejo de dos metros de diámetro y 7,2 metros de focal, era una especie de Hubble de los años 60. Eso sí, apuntando en la dirección «equivocada». Las OPS contarían también con pequeñas cápsulas automáticas (11F76) para enviar a la Tierra la película fotográfica con las preciadas imágenes captadas por la cámara ASA-43R del Agat. La estación debía tener un radar de apertura sintética para labores de espionaje en condiciones climatológicas o de iluminación poco favorables. Un cañón de 30 mm construido por la oficina de Alxánder Núdelman se encargaría de mantener alejados a los posibles satélites enemigos que quisieran inspeccionar la «fortaleza» espacial soviética.  Sigue leyendo

Salyut 1: La primera estación espacial de la historia

Publicamos en Ciudad futura la que fuera, ya el año pasado, nuestra primera colaboración en Amazings.es; una infografía acompañada de un texto (o viceversa) sobre la primera estación espacial de la historia, la estación orbital Salyut 1, lanzada por el país de los soviets en 1971…

En abril de 1971 la URSS sumó un nuevo registro pionero en la carrera espacial a los muchos que ya tenía: el lanzamiento y puesta en órbita de la Estación Salyut 1, (Салют 1, «saludo» en ruso) la primera estación espacial digna de tal nombre, capaz de alcanzar la órbita de forma automática sin necesidad de tripulación y con capacidad para ser habitada en períodos prolongados así como para recibir naves tripuladas Soyuz mediante un sistema de cita espacial eficiente y un puerto de atraque. Hasta ese momento los registros de permanencia en el espacio se habían batido dentro del estrecho entorno de las cápsulas espaciales. [Clic en la imagen para ampliar]

Paco Arnau / ciudad-futura.net Amazings.es

La Estación Salyut 1 significó un gran salto adelante en la conquista del Cosmos allá por 1971. No obstante lo anterior el país y el pueblo soviéticos tuvieron que pagar un precio enorme e inasumible por ese vanguardista avance que supuso disponer por primera vez de un lugar para vivir, investigar y trabajar en espacio… Los primeros tripulantes del Salyut 1 (y los primeros de la historia en habitar una estación espacial), los cosmonautas y héroes de la Unión Soviética Georgi Dobrovolski, Vladislav Vólkov y Viktor Patsayev, tras cumplir su misión permaneciendo en la Estación Salyut 1 durante más de 23 días —batiendo el récord de permanencia en el espacio de la época— aterrizaron suavemente pero sin vida a bordo de su nave Soyuz 11 a causa de un escape en una válvula del Módulo de Descenso, lo que provocó su despresurización y fatales consecuencias en el que fuera el accidente espacial de mayor gravedad que ha sufrido hasta nuestros días el programa espacial soviético-ruso.

A partir de ese trágico evento, que enturbió el éxito pionero de elevar la primera estación espacial de la historia y provocó un aplazamiento momentáneo en los vuelos tripulados de la URSS, el programa Soyuz-Salyut continuó después de ese aciago 1971 hasta 1986, años en los que nuevas estaciones y naves (cinco Salyut más y casi una treintena de naves Soyuz con decenas de cosmonautas soviéticos y de otros países) emprendieron el camino de nuestra órbita batiendo uno tras otro nuevos registros y demostrando que son viables largos períodos de permanencia humana en microgravedad; consolidándose así la base sobre la que se asienta en la actualidad la presencia humana permanente en la ISS.  La última de esta serie de estaciones —el Salyut 7— estuvo habitada hasta 1986, el año en el que algo nuevo tomaría su relevo…  Sigue leyendo

Unión y progreso en 2011

Esta imagen cargada de simbolismos resume todo lo que deseamos
para los ciudadanos y amigos de Ciudad futura en el año 2011…

Soyuz (Unión) y Progress (Progreso) en la Estación Espacial Internacional sobre el Océano Pacífico en Octubre. [Clic en la imagen para ampliar. Foto: cortesía de la NASA]

Urano, el ‘discreto gigante’ del Sistema Solar

Urano, ‘dios de los cielos’ en la mitología griega, es en la realidad un planeta gigante gaseoso azul situado a más de 3.200 millones de kilómetros de la Tierra. En esta ilustración, basada en fotos reales, lo vemos rodeado de sus principales lunas; de mayor a menor (tal como aparecen en la imagen aunque no son esas sus proporciones reales): Ariel, Miranda, Titania, Oberón y Umbriel. Estas cinco lunas eran los únicos satélites conocidos de Urano hasta la llegada de la sonda interplanetaria Voyager 2 en 1986. Los satélites más grandes son Titania y Oberón, ambos con poco más de 1.500 km de diámetro, aproximadamente la mitad del tamaño de nuestra Luna. Al contrario que en el caso de otros cuerpos del Sistema Solar los nombres de las lunas de Urano no están tomados de la mitología greco-romana, sino de personajes de obras literarias del gran William Shakespeare y del poeta, también británico, Alexander Pope. [Ilustración: NASA/JPL, basada en fotos captadas en 1986 por el Voyager 2]

Con un diámetro (51.118 km) que casi exactamente cuadruplica el de la Tierra (12.757 km) y similar al de Neptuno (49.575 km), Urano es uno de los cuatro planetas gigantes del Sistema Solar junto con Júpiter, Saturno y el citado Neptuno. Al igual que ellos Urano dispone de un sistema de satélites propio de los que conocemos al menos 27. A pesar de todos estos datos se podría decir que Urano y sus satélites son quizá los «grandes desconocidos» de nuestro entorno cósmico más cercano (en magnitudes astronómicas). Para paliar tal impresión os hemos mostrado este montaje gráfico, basado en fotografías reales enviadas por la sonda interplanetaria (ahora interestelar) Voyager 2 en 1986, única sonda terrestre que ha llegado hasta Urano y sus lunas…

Trayectoria interplanetaria de las naves Voyager 1 y 2 (1977-1989).
[Clic en la imagen para ampliar. Infografía: Paco Arnau (2000) / Ciudad futura]

El Voyager 2, lanzado desde Cabo Cañaveral por la NASA en sus «buenos tiempos» (1977), alcanzó Urano hace ya prácticamente 15 años, en 1986, y posteriormente Neptuno en 1989; todo ello gracias a una maniobra de aceleración y corrección de trayectoria que, aprovechando el campo gravitatorio de Saturno, fue efectuada en 1981 [véase al respecto nuestra infografía sobre su trayectoria interplanetaria].

En el espectro cromático que pueden captar nuestros ojos Urano muestra un color azul verdoso más uniforme y menos saturado que el intenso azul de Neptuno o el de la propia Tierra. Urano tiene además un sistema de anillos orbitales, aunque éste es mucho más tenue que el de Saturno; razón por la que no es visible en nuestro espectro visual desde la lejanía. Pero eso tiene remedio gracias a la ciencia y a la tecnología…

La imagen inferior en falso color —captada en 1998 por el telescopio orbital Hubble— nos «descubre» esos anillos así como las nubes y dinámicas atmosféricas de Urano gracias a una cámara espectrométrica (Near Infrared Camera and Multi-Object Spectrometer). Otra de las peculiaridades de Urano es la gran inclinación de su eje de rotación en relación con el plano de su órbita: da vueltas al Sol (una órbita cada 84 años terrestres) prácticamente «tumbado», tal y como se puede apreciar en la imagen. Aparte de los anillos en esta imagen se pueden observar sistemas nubosos, alguno más grande que nuestra Luna, desplazándose a una velocidad aproximada de 500 km/h (las áreas de tono más rojizo), así como nueve de los satélites de este «discreto» gigante del Sistema Solar. [Créditos de la imagen inferior: Erich Karkoschka (Universidad de Arizona) y NASA]

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La NASA remonta el vuelo

Apenas dos minutos después de la hora prevista (23:47 CET de ayer 27 de diciembre, hora peninsular española), el transbordador espacial Discovery ha despegado desde su rampa de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy (Cabo Cañaveral, La Florida).

Se inicia así el vuelo de la misión STS-133 con destino a la Estación Espacial Internacional (ISS por sus siglas en inglés). Tras alcanzar la órbita terrestre minutos después del despegue, el Discovery se sumará próximamente a las cuatro naves rusas que ya están acopladas al complejo orbital internacional y que realizaron sus correspondientes vuelos a la ISS de forma eficiente y puntual (cumpliendo con exactitud la programación): dos naves Soyuz de transporte de tripulaciones (la TMA-01M y la TMA-20) y dos cargueros automáticos Progress (el M-07M y el M-08M). Una vez que el Discovery culmine las maniobras de aproximación se acoplará al Nodo 2 de la ISS, situado en la parte frontal de la Estación, en el extremo opuesto del Segmento Orbital de la Federación Rusa. Tras la llegada de siete nuevos tripulantes de EEUU a bordo del Discovery, la ISS estará habitada por un total de 13 cosmonautas y astronautas.

Espectacular imagen del transbordador espacial ‘Discovery’ iluminando el cielo cuando el Sol se acababa de poner en Florida (en torno a la medianoche en Europa Occidental y Central). La foto ha sido captada desde los muelles de Cayo Gusano [actualizado], relativamente cerca de Cabo Cañaveral.

Muchos —entre los que nos encontrábamos nosotros mismos, por lo que hemos de autocriticarnos públicamente por ello— habíamos expresado serias dudas y creciente incredulidad a lo largo de los últimos dos meses a medida que se iban anunciando nuevas fechas de lanzamiento del Shuttle Discovery por parte de la agencia aeroespacial estadounidense (NASA) desde la fecha del primer aplazamiento, habida cuenta de que el lanzamiento —programado en un principio para los primeros días del mes de noviembre— hubo de ser aplazado en sucesivas ocasiones a causa de la aparición de toda una serie de contratiempos también sucesivos, tales como —entre otros— la aparición de grietas en la cobertura del depósito principal, escapes de combustible o fallos en el sistema informático.

Tras la culminación exitosa de un arduo proceso de reparaciones y profundas revisiones a cargo de los técnicos de las empresas subcontratistas privadas y de la propia NASA, este prodigio de la ingeniería espacial compuesto por varios millones de piezas por fin ha conseguido remontar el vuelo en la que será su última misión antes de su retirada y de la próxima cancelación, esperemos que temporal, del programa espacial tripulado de Estados Unidos.

Rueda de prensa de la NASA

En algunos medios especializados de EEUU —citando fuentes de la NASA que prefirieron permanecer ayer en el anonimato— se ha afirmado que la causa fundamental de las sucesivas cancelaciones del despegue del Discovery fue —además de las anteriormente reseñadas— la aparición de una «misteriosa pieza» que por lo visto «sobraba» [¡?] y de la que además «nadie [«nobody»] conocía exactamente su origen». Pieza que a pesar del mutismo oficial a lo largo del día de ayer ante esos rumores oficiosos ha sido mostrada a las cámaras por los máximos responsables de la NASA y del programa STS en un encuentro con los periodistas (suponemos que algo habrá tenido que ver en esto el hecho de que ya se conociera de antemano su existencia).

Por lo que acertamos a ver en la imagen superior —es sólo una especulación nuestra— la citada pieza tiene apariencia de sensor de combustible. Poco más sabemos (o más bien intuímos) de este asunto un tanto rocambolesco, todo sea dicho, a falta de que podamos leer la transcripción o ver algún vídeo de la rueda de prensa que la NASA convocó esta misma noche poco antes del lanzamiento, una conferencia con los medios de la que sólo hemos podido encontrar hasta el momento la foto que os mostramos sobre estas líneas.

Incertidumbre en el programa espacial tripulado de EEUU y hegemonía ruso-china

Aunque la NASA sigue sumida en una especie de estado de incertidumbre sobre su futuro a causa de la cancelación —de momento— de su programa Constellation (el sistema tripulado basado en las naves Orion, llamado en principio a sustituir a los transbordadores Shuttle tras su retiro a principios de 2011) a pesar de éste que ya se encontraba en una fase avanzada de desarrollo, este lanzamiento perfecto del Discovery con siete astronautas a bordo, que se sumarán a los seis tripulantes rusos, estadounidenses y uno europeo actualmente en órbita (todos ellos llegados en las naves rusas de diseño soviético Soyuz y que forman parte de la Expedición 26 de la ISS), es una buena noticia que si no da alas, sí ofrece al menos un respiro a la agencia aeroespacial pública estadounidense en su incierto futuro inmediato, sobre todo de cara a reivindicar para sí el destino de nuevos fondos para sus programas; hasta ahora denegados o, en el mejor de los casos, sensiblemente recortados por la Administración Obama y el Congreso de EEUU, que tienen la vista puesta más bien en subvencionar la privatización del espacio orbital tripulado con la entrada de varias compañías con proyectos en curso, algunos más avanzados que otros.

Sea como fuere, de momento las únicas dos potencias con capacidad de poner cosmonautas en órbita tras la próxima retirada de los Shuttle a principios del ya muy próximo nuevo año 2011, la Federación Rusa y la República Popular China, disfrutarán de un período más o menos dilatado —ya veremos— de solitaria e incontestable hegemonía en los vuelos espaciales tripulados.

Texto: Paco Arnau / Ciudad futura
Enlace relacionado: Las inocentadas más Amazings de 2010 en Amazings.es

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El mejor regalo para estas señaladas fechas…

Textos en Rebelión

Aunque el titular sobre estas líneas pudiera inducir a pensarlo, no se trata de todos los textos que hemos ido ido publicando en ésta nuestra/vuestra Ciudad futura en Estado de Rebelión permanente —ahí seguimos— en este 2010 de Estados de Alarma —y ahí sigue—, recortes, medidas gubernamentales antisociales… y otras leyes elaboradas a base de mordazas y tijeras en ministerios (o en embajadas extranjeras).

Lo que os presentamos aquí son los textos que el prestigioso medio digital alternativo Rebelión.org, espacio pionero y de visita y referencia obligadas para el análisis y la información veraz en castellano, ha tenido a bien reproducir y publicarnos a lo largo de este 2o10 que toca a su fin. Huelga decir lo que esto ha significado para nosotros: todo un honor y también una responsabilidad añadida, teniendo en cuenta que con nuestras colaboraciones un medio masivo como Rebelión ha amplificado nuestra modesta voz para que así llegue a decenas de miles de internautas.

2010 ha sido también un año en el que otros medios tan destacados y también de referencia obligada como Nodo50 (España), Monthly Review (Estados Unidos) o Cubaperiodistas (Cuba) también han alojado referencias, textos y otros trabajos gráficos de Ciudad futura. Sin olvidar, por supuesto, nuestra reciente incorporación al colectivo de colaboradores de Amazings.es, nuevo y exitoso espacio sinérgico y simbiótico que ha sonado como el campanazo del año en la Red en el ámbito hispano de la difusión y divulgación de las ciencias. Capítulo aparte merecerían nuestras aportaciones reproducidas en blogs y webs amigas que en justa correspondencia también son para nosotros valiosas fuentes de inspiración y conocimiento.

Volviendo a Rebelión, ya lo sabéis: Si en estas señaladas fechas vosotros mismos o vuestros más allegados disponéis de mucho tiempo libre y/o de poca vida social, regalaros o regalad este par de enlaces que siguen, en los que están recopilados todos los textos de Ciudad futura publicados en Rebelión.org en este último año. Todos ellos también los podéis encontrar en ciudad-futura.net junto con unos cuantos más (sí, confesamos que hemos escrito unos cuantos más), pero para ello ya tendríais que hacer uso de nuestros sistemas de búsqueda, etiquetas y secciones, o bien de nuestra página de Archivo, con todas y cada una de las más de 500 entradas publicadas hasta la fecha en CF ordenadas cronológicamente. Aquí va pues, sin más dilaciones, la recopilación de Rebelión.org:

Los enlaces de Rebelión a una treintena de textos variados de quien suscribe estas líneas: Artículos de Paco Arnau publicados en Rebelión.org

Y por el mismo precio, una docena (+1) de aportaciones de nuestro ameno, pero no por ello menos riguroso, historiador y cooperante de cabecera: Artículos de José Gabriel Zurbano publicados en Rebelión.org

No dejéis de aprovechar esta oferta navideña* ;)

Paco Arnau, editor de ciudad-futura.net

[*]: Sólo válida durante los pocos días que restan para que acabe el maldito 2010.

Felices fiestas desde Encélado

Con esta bella imagen de Encélado —hijo de Urano en la mitología griega pero en realidad una de las lunas heladas de Saturno— captada por la nave interplanetaria Cassini-Huygens («quien» va camino de convertirse en el fotógrafo del siglo), deseamos a todos nuestros ciudadanos y amigos unas felices fiestas en estos primeros días de invierno en el Norte y de verano en el Sur; pues amigos, muy buenos amigos, tenemos en ambos hemisferios. Un guiño de complicidad y camaradería para todos desde el ciberespacio ;-).

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Géiseres en Encélado • La misión interplanetaria Cassini-Huygens

[En Amazings.es] Salyut 1: La primera estación espacial de la historia

Os presentamos nuestra primera colaboración en Amazings.es, que trata sobre la historia y el legado actual de la primera estación espacial, la Salyut 1; una infografía acompañada de un texto, o viceversa…

En abril de 1971 la URSS sumó un nuevo registro pionero en la carrera espacial a los muchos que ya tenía: el lanzamiento y puesta en órbita de la Estación Salyut 1, (Салют 1, «saludo» en ruso) la primera estación espacial digna de tal nombre, capaz de alcanzar la órbita de forma automática sin necesidad de tripulación y con capacidad para ser habitada en períodos prolongados así como para recibir naves tripuladas Soyuz mediante un sistema de cita espacial eficiente y un puerto de atraque. Leer más…

Ver la entrada completa en Amazings.es: Salyut 1: La primera estación espacial de la historia’

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Ciudad futura en amazings.es
Dossier Mir: 15 años de vida y trabajo en el espacio
Ilustración e infografía de la nave Soyuz