PARTE II.A continuación os ofrecemos la segunda entrega de la selección de Ciudad futura de las que consideramos las 30 mejores fotografías captadas por el cosmonauta japonés de la JAXASoichi Noguchi (Yokohama, 1965) durante su reciente estancia en la Estación Espacial Internacional como miembro de la Expedición 23 de la ISS, comandada por Oleg Kótov. El cosmonauta ruso, al igual que el nipón, ha demostrado de forma sobresaliente su maestría en el arte de enfocar con la cámara. [Recomendamos ver al respecto nuestra galería«Oleg Kótov: arte fotográfico en el espacio», con una selección de diez imágenes comentadas].
La tarea de seleccionar 30 imágenes no ha sido fácil en este caso si tenemos en cuenta que —para ser rigurosos— hemos revisado, una por una, más de un millar de imágenes que Noguchi publicó en su galería Astro_Soichi a lo largo de más de cinco meses de estancia en el complejo orbital internacional.
Aquí va nuestra segunda entrega con una decena de imágenes: Sigue leyendo →
PARTE I. A continuación os ofrecemos la primera entrega de la selección de Ciudad futura de las que consideramos las 30 mejores fotografías captadas por el cosmonauta japonés de la JAXASoichi Noguchi (Yokohama, 1965) durante su reciente estancia en la Estación Espacial Internacional como miembro de la Expedición 23 de la ISS, comandada por Oleg Kótov. El cosmonauta ruso, al igual que el nipón, ha demostrado de forma sobresaliente su maestría en el arte de enfocar con la cámara. [Recomendamos ver al respecto nuestra galería «Oleg Kótov: arte fotográfico en el espacio», con una selección de diez imágenes comentadas].
La tarea de seleccionar 30 imágenes no ha sido fácil en este caso si tenemos en cuenta que —para ser rigurosos— hemos revisado, una por una, más de un millar de imágenes que Noguchi publicó en su galería Astro_Soichi a lo largo de más de cinco meses de estancia en el complejo orbital internacional.
Hemos dividido la treintena de fotografías seleccionadas en tres entregas de diez en consideración a todos aquellos amigos de Ciudad futura cuya conexión a la red sea más lenta. Sin más preámbulos ni dilaciones aquí va la primera entrega:Sigue leyendo →
El 14 de junio recibimos la triste noticia de la prematura muerte del cosmonauta soviético Leonid Kizim con 68 años de edad. Nacido en 1941 en la región minera e industrial de Donetsk (RSS de Ucrania, URSS), Leonid Denisovich Kizim se graduó en 1963 —con sólo 22 años— como piloto de la Fuerza Aérea Soviética, donde llegó a alcanzar el grado de coronel de Estado Mayor. En 1966, con 25 años, ingresó en el Partido Comunista de la Unión Soviética.
La carrera cosmonaútica de Kizim se inicia en 1965, año en que fue seleccionado para el programa espacial de la URSS. Durante sus expediciones en órbita Kizim acumuló más de un año de permanencia en el espacio como comandante de tres misiones:
• Misión Soyuz T-3 (1980) → Salyut 6. Duración de la expedición: 13 días. • Misión Soyuz T-10 (1984) → Salyut 7 → Soyuz T-11. Duración de la expedición: 237 días. • Misión Soyuz T-15 (1986) → Mir → Salyut 7 → Mir. Duración de la expedición: 125 días.
REGISTROS HISTÓRICOS DE KIZIM
Leonid Kizim, junto con su camarada de expedición en la nave Soyuz T-15 Vladimir Solovyov [ambos en la foto oficial de la misión en la imagen de la derecha] ostentan dos registros históricos de la carrera espacial humana: ser los únicos cosmonautas que han estado en dos estaciones espaciales —Mir y Salyut 7— en el curso de una misma misión, así como haber sido los primeros tripulantes en la larga trayectoria del complejo orbital Mir (1986-2001). [Véase al respecto nuestro dossier especial: Mir, 15 años de vida y trabajo en el espacio].
Leonid Kizim fue honrado por su país en dos ocasiones con la máxima condecoración, la de Héroe de la Unión Soviética, y recibió tres veces la Orden de Lenin a lo largo de una fructífera vida que, como si de una última misión se tratara, ha alcanzado su final al tomar tierra de forma definitiva.
Os ofrecemos una selección de diez espectaculares y bellas fotografías tomadas desde la Estación Espacial Internacional (ISS) por el cosmonauta ruso Oleg Kótov (nacido en 1965 en Simferopol, RSS de Ucrania, URSS), comandante de la expedición 23 de la ISS ya de vuelta a casa [como informábamos en nuestra entrada del pasado 3 de junio].
En la imagen de la derecha podemos ver a Kótov trabajando en el Módulo laboratorio de la ISS durante un experimento biológico con cultivos de plantas en el entorno de microgravedad del complejo orbital.
Las fotografías de su compañero de tripulación Soichi Noguchi han tenido un impacto mediático superior seguramente por lo prolífico que resultó ser el nipón con su cámara, captando cientos de magníficas instantáneas que eran actualizadas a diario vía Astro_Soichi. Algo que no resulta nada sorprendente en un japonés, dicho sea de paso. Pero esto ni mucho menos le resta méritos a Kótov, que a través de su galería nos demuestra su pericia y su maestría a la hora de encuadrar, componer y captar instantes verdaderamente bellos y espectaculares desde ese mirador privilegiado que es la ISS. Sigue leyendo →
Esta doble imagen que hemos compuesto a partir de sendas fotografías aéreas muestra la secuencia final de aterrizaje del módulo de mando de la nave Soyuz TMA-17 procedente de la Estación Espacial Internacional (ISS). Izquierda: instantes antes de la toma de tierra, a poco más de un metro de la superficie, un sofisticado sistema automático basado en un altímetro de rayos gamma hace que se enciendan los cohetes de frenado para reducir la velocidad de descenso del módulo. Podemos distinguir con claridad el resplandor provocado por la ignición del combustible sólido. Derecha: En el momento justo de tomar tierra, la Soyuz levanta una gran polvareda sobre la árida estepa de Kazajistán (Asia central).
La Soyuz TMA-17 ha traído de vuelta a casa sanos y salvos el 2 de junio a los tres miembros de la Expedición 23 de la ISS, relevada tras de más de cinco meses de permanencia en el complejo orbital y formada por Oleg Kótov (comandante, Federación Rusa), Timothy Creamer (EEUU) y Soichi Noguchi (Japón).
Configuración orbital de la nave Soyuz TMA (Ilustración: Paco Arnau / Ciudad futura • Clic para ampliar)
El módulo Rassvet [Рассвет en ruso, que podría ser traducido como “Amanecer” o “Nuevo comienzo”], también designado MRM-1 (Mini Research Module 1 por sus siglas en inglés), ha sido trasladado el pasado 18 de mayo a la ISS desde el Shuttle de la NASA Atlantis en la última misión (STS-132) de este transbordador espacial estadounidense antes de su retirada definitiva. El MRM-1, con una masa en el lanzamiento de casi 8 toneladas, dota a la ISS de 18 m³ de volumen habitable adicional dedicados a la investigación científica y está acoplado al módulo FGB-Zaryá del sector ruso de la ISS, añadiendo un puerto de atraque para naves tipo Soyuz a la Estación Espacial Internacional, entre otros componentes; como informábamos en nuestra entrada del 11 de diciembre de 2009.
En el interior del Rassvet se realizarán experimentos de biotecnología, biología y física de fluidos. A tales efectos el módulo está dotado de ocho estaciones de trabajo entre las que destacan dos incubadoras, una plataforma aislada de las vibraciones del complejo espacial y un recipiente estanco para manipulación de sustancias. El Rassvet integra asímismo una esclusa de vacío, cámara exterior de experimentos [destacada en color verde en la ilustración superior] que posteriormente será instalada en el futuro módulo ruso Nauka [Нау́ка, «Ciencia»] o MLM (Multipurpose Laboratory Module), cuyo acoplamiento automático a la ISS está previsto en 2012.
El módulo Rassvet, capturado por el brazo robótico, camino de su acoplamiento en el sector ruso de la ISS. De fondo, un área oceánica de la Tierra con nubes y claros. [Foto: Cortesía de la NASA]
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RUSIA Y CHINA, PROTAGONISTAS DE UN NUEVO ESCENARIO ESPACIAL
Por lo que venimos constatando, el programa espacial de la Federación Rusa —aunque sigue manteniendo una relativa austeridad presupuestaria— está viviendo una especie de Edad de Plata más de dos décadas después del fin de la Edad de Oro de la cosmonaútica soviética. Esta Edad de Plata rusa transcurre de forma paralela al declive del programa espacial de EEUU, que se confirma con el abandono de las misiones espaciales tripuladas por parte de la NASA una vez que se realicen próximamente las últimas misiones previstas de sus veteranos transbordadores Shuttle. Este repliegue o mutis por el foro de EEUU dará lugar a un nuevo escenario en la carrera espacial humana con dos actores principales: Rusia y China, las dos únicas potencias que, hoy por hoy, mantienen una programación independiente y estable de vuelos tripulados orbitales. De hecho, con la próxima jubilación de los Shuttle, las Soyuz serán las únicas naves tripuladas en servicio que mantengan el tráfico de cosmonautas y astronautas a la ISS, por lo que tanto la NASA como la Agencia Espacial Europea (ESA) estarán obligadas a pagar su correspondiente pasaje para enviar astronautas a este gran complejo orbital internacional en el que cada vez se habla más en ruso.
Volviendo al motivo de esta entrada, a continuación os ofrecemos un interesante vídeo en el que en apenas dos minutos se muestra con imágenes aceleradas (time lapse) todo el proceso de acoplamiento del Rassvet, que en tiempo real duró alrededor de tres horas. Podremos ver imágenes reales de cómo el brazo robótico del Atlantis entrega el módulo ruso desde su bodega de carga al brazo robótico de la ISS para que éste lo acople en su ubicación definitiva al módulo FGB-Zaryá.
La misión Soyuz TMA-16 regresó a la Tierra desde la Estación Espacial Internacional el pasado 18 de marzo. Esta espectacular fotografía muestra el módulo de descenso de la Soyuz poco antes de aterrizar en la fría estepa de Kazajistán. Una vez que los cohetes de frenado se encendieran breves instantes para disminuir la velocidad de caída de la nave, ésta tomó tierra suavemente y los tres cosmonautas de la Soyuz fueron evacuados del lugar por medio de helicóptero debido a la gran acumulación de nieve que, como bien podemos ver, había en la zona. [Foto: Roscosmos]
«Proyectado en los años 60, verdadera “década prodigiosa” del programa espacial soviético, la primera misión Soyuz se remonta a 1967. Con capacidad para alojar en su interior hasta tres cosmonautas, la función principal de la Soyuz (“Unión” en lengua rusa) es servir de nave de transporte y regreso de tripulaciones de estaciones espaciales circunterrestres en órbitas bajas. Esta imprescindible tarea ha sido desempeñada por toda una flota de naves Soyuz a lo largo de más de cuatro décadas en decenas de misiones en las estaciones orbitales soviéticas Salyut (Soyuz T), posteriormente en la Mir (con un total de 30 misiones; 1 Soyuz T y 29 Soyuz TM, realizadas todas con éxito), así como en la actualidad en la Estación Espacial Internacional (con cerca de una década de misiones de naves Soyuz TMA, ninguna de ellas fallida).
La nave Soyuz está formada por tres módulos desacoplables [véanse de arriba a abajo en la ilustración]: (1) el módulo Orbital (presurizado y habitable) en la parte frontal de la nave, con la sonda de atraque, (2) el módulo de Mando-descenso en la parte central (único módulo que regresa de vuelta a la Tierra con la tripulación) y (3) el módulo de Servicio en la popa de nave (con los motores, los depósitos de propelentes, la instrumentación, los cohetes de propulsión y el par de paneles solares desplegables)».
Texto: Dossier Mir(Ciudad futura • Diciembre de 2009) Ilustraciones: Ciudad futura • Paco Arnau, marzo de 2010
Os transmitimos nuestros mejores deseos con esta alegórica imagen de las naves Soyuz («Unión», en primer plano) y Progress («Progreso», en el centro) acopladas a la Estación Espacial Internacional con el Océano Pacífico como fondo. [Foto: Cortesía de la NASA]