Esta doble imagen que hemos compuesto a partir de sendas fotografías aéreas muestra la secuencia final de aterrizaje del módulo de mando de la nave Soyuz TMA-17 procedente de la Estación Espacial Internacional (ISS). Izquierda: instantes antes de la toma de tierra, a poco más de un metro de la superficie, un sofisticado sistema automático basado en un altímetro de rayos gamma hace que se enciendan los cohetes de frenado para reducir la velocidad de descenso del módulo. Podemos distinguir con claridad el resplandor provocado por la ignición del combustible sólido. Derecha: En el momento justo de tomar tierra, la Soyuz levanta una gran polvareda sobre la árida estepa de Kazajistán (Asia central).
La Soyuz TMA-17 ha traído de vuelta a casa sanos y salvos el 2 de junio a los tres miembros de la Expedición 23 de la ISS, relevada tras de más de cinco meses de permanencia en el complejo orbital y formada por Oleg Kótov (comandante, Federación Rusa), Timothy Creamer (EEUU) y Soichi Noguchi (Japón).
Configuración orbital de la nave Soyuz TMA (Ilustración: Paco Arnau / Ciudad futura • Clic para ampliar)
Esta ilustrativa imagen nos muestra una parte del segmento ruso de la Estación Espacial Internacional (ISS) el pasado 18 de mayo en el momento en que fue acoplado al FGB-2 Zaryá (izquierda) el módulo MRM-1 ó Rassvet (en primer plano, ocupando la mitad inferior de la foto). Destacan bien visibles diferentes elementos del nuevo módulo ruso de la ISS, como la cámara cilíndrica exterior de experimentos y los paneles radiadores en su zona superior. En un lateral (abajo) observamos el brazo robótico articulado de la ISS aún fijado al Rassvet. En segundo plano podemos ver también el módulo Pirs con un carguero automático Progress [«Прогресс» en la imagen] unido a él y, más allá, el módulo Zvezda, el principal elemento de este gran mecano orbital cuya extensión actual es similar a la de un campo de fútbol. La imagen fue captada a través de los paneles acristalados del módulo Cupola[→vídeo] desde cuya zona de control fue monitorizada la maniobra de acoplamiento del Rassvet [→vídeo] a cargo del brazo robótico de la Estación [foto: cortesía de la NASA].
Tras la incorporación a la Estación Espacial Internacional (ISS) de sus módulos más recientes —Poisk, Cupola y Rassvet— este gran complejo orbital, aunque difiere en algunos aspectos del proyecto inicial [véanse planta y alzado de la ISS elaborados por nuestro Estudio según lo que estaba proyectado a principios de esta década] ya va adquiriendo su forma más o menos definitiva a falta del acoplamiento de nuevos módulos adicionales en su sector ruso, el único en el que está previsto añadir nuevos elementos.
La ya dilatada experiencia de la ISS supone la consolidación definitiva de la cooperación amistosa entre diferentes potencias espaciales iniciada con los programas internacionales desarrollados en la Estación orbital soviética Mir en las décadas de 1980 (Intercosmos) y 1990 (Shuttle-Mir).
Para conocer el estado actual de la ISS a partir del proceso de ensamblaje de sus diferentes módulos durante la docena de años que han transcurrido entre 1998 —el año del lanzamiento de su primer elemento— y 2010, recomendamos visitar la infografía interactiva publicada en la web del rotativo estadounidense USA today→International Space Station comes together.
El módulo Rassvet [Рассвет en ruso, que podría ser traducido como “Amanecer” o “Nuevo comienzo”], también designado MRM-1 (Mini Research Module 1 por sus siglas en inglés), ha sido trasladado el pasado 18 de mayo a la ISS desde el Shuttle de la NASA Atlantis en la última misión (STS-132) de este transbordador espacial estadounidense antes de su retirada definitiva. El MRM-1, con una masa en el lanzamiento de casi 8 toneladas, dota a la ISS de 18 m³ de volumen habitable adicional dedicados a la investigación científica y está acoplado al módulo FGB-Zaryá del sector ruso de la ISS, añadiendo un puerto de atraque para naves tipo Soyuz a la Estación Espacial Internacional, entre otros componentes; como informábamos en nuestra entrada del 11 de diciembre de 2009.
En el interior del Rassvet se realizarán experimentos de biotecnología, biología y física de fluidos. A tales efectos el módulo está dotado de ocho estaciones de trabajo entre las que destacan dos incubadoras, una plataforma aislada de las vibraciones del complejo espacial y un recipiente estanco para manipulación de sustancias. El Rassvet integra asímismo una esclusa de vacío, cámara exterior de experimentos [destacada en color verde en la ilustración superior] que posteriormente será instalada en el futuro módulo ruso Nauka [Нау́ка, «Ciencia»] o MLM (Multipurpose Laboratory Module), cuyo acoplamiento automático a la ISS está previsto en 2012.
El módulo Rassvet, capturado por el brazo robótico, camino de su acoplamiento en el sector ruso de la ISS. De fondo, un área oceánica de la Tierra con nubes y claros. [Foto: Cortesía de la NASA]
–
RUSIA Y CHINA, PROTAGONISTAS DE UN NUEVO ESCENARIO ESPACIAL
Por lo que venimos constatando, el programa espacial de la Federación Rusa —aunque sigue manteniendo una relativa austeridad presupuestaria— está viviendo una especie de Edad de Plata más de dos décadas después del fin de la Edad de Oro de la cosmonaútica soviética. Esta Edad de Plata rusa transcurre de forma paralela al declive del programa espacial de EEUU, que se confirma con el abandono de las misiones espaciales tripuladas por parte de la NASA una vez que se realicen próximamente las últimas misiones previstas de sus veteranos transbordadores Shuttle. Este repliegue o mutis por el foro de EEUU dará lugar a un nuevo escenario en la carrera espacial humana con dos actores principales: Rusia y China, las dos únicas potencias que, hoy por hoy, mantienen una programación independiente y estable de vuelos tripulados orbitales. De hecho, con la próxima jubilación de los Shuttle, las Soyuz serán las únicas naves tripuladas en servicio que mantengan el tráfico de cosmonautas y astronautas a la ISS, por lo que tanto la NASA como la Agencia Espacial Europea (ESA) estarán obligadas a pagar su correspondiente pasaje para enviar astronautas a este gran complejo orbital internacional en el que cada vez se habla más en ruso.
Volviendo al motivo de esta entrada, a continuación os ofrecemos un interesante vídeo en el que en apenas dos minutos se muestra con imágenes aceleradas (time lapse) todo el proceso de acoplamiento del Rassvet, que en tiempo real duró alrededor de tres horas. Podremos ver imágenes reales de cómo el brazo robótico del Atlantis entrega el módulo ruso desde su bodega de carga al brazo robótico de la ISS para que éste lo acople en su ubicación definitiva al módulo FGB-Zaryá.
En una de las amplias zonas de recepción de la Estación Espacial Internacional Cinco, que orbita a 320 km sobre la superfície terrestre, miembros de la tripulación de una nave aeroespacial de la compañía soviética Aeroflot [Аэрофлот, véase el detalle inferior] hacen tiempo antes de embarcar en su próximo vuelo. Al fondo, una cabina de videoconferencia [Picturephone] para realizar llamadas a la Tierra y un restaurante con vistas panorámicas de nuestro planeta [Earthlight room] de la cadena de hostelería norteamericana Howard Johnson (inexistente en la actualidad).
Esta magnífica fotografía¹, que forma parte del rodaje de la película 2001: Una odisea del espacio², nos presenta un futuro luminoso de progreso y coexistencia pacífica desde la visión y los parámetros del mundo en 1968, año de su filmación.
Ya en 2010, y la vista de los grandes retrocesos históricos que ha sufrido la civilización humana desde entonces hasta ahora, la escena se torna inverosímil; aunque su visión nos embarga de un paradójico sentimiento de nostalgia de un futuro que nuestras generaciones no han logrado, ni mucho menos, conquistar.
[1]: Stanley Kubrick (EEUU, 1928-Gran Bretaña, 1999), fue fotógrafo antes que director de cine. Aunque en la fuente original de esta imagen no se especifica, es bastante probable que su autor sea el propio Kubrick, aficionado a captar instantáneas con su Leika durante los rodajes. [Foto: Cinemaisdope.com; formato original: 1280×988 píxeles]. –
[2]: 2001: A Space Oddyssey (EEUU, 1968); dirección y producción: Stanley Kubrick; guión: Stanley Kubrick y Arthur C. Clarke; intérpretes: Keir Dullea y Gary Lockwood.
Unas vistas espectaculares, una buena cámara y un japonés… Sucumbiendo al tópico, si combinamos estos tres factores el resultado no puede ser otro que cientos de fotografías. El cosmonauta japonés Soichi Noguchi envía a diario desde la Estación Espacial Internacional (ISS) magníficas tomas de la Tierra desde ese mirador privilegiado y las comparte con todos nosotros en su página de Twitpic Astro_Soichi. Hemos seleccionado una de las más recientes, que muestra —tal y como se ve desde la ISS— la Península Ibérica con su litoral mediterráneo en primer plano; en la zona inferior derecha de la imagen también podemos ver la isla balear de Ibiza. Arriba, a la izquierda, un carguero automático Progress acoplado en el sector ruso de la ISS. Y, como dirían los meteorólogos, nubes y claros en el tercio norte de la península. [Foto: Soichi Noguchi. Vía: Microsiervos; clic en la imagen para ampliar]
Más fotos del cosmonauta Soichi desde la ISS:Astro_Soichi
Tal día como hoy de 1961, a bordo de la nave Vostok 1 (Восток, «Oriente» en ruso), el ciudadano soviético Yuri Alexéyevich Gagarin (URSS, 1934-1968) se convirtió en el primer hombre que viajó al espacio exterior. La primera misión espacial tripulada de la historia consistió en efectuar un vuelo orbital completo de la Tierra; tras el cual la nave soviética, con Gagarin a los mandos, reingresó en nuestra atmósfera. Éste es el origen de la conmemoración del 12 de abril como «Día Internacional de la Cosmonaútica».
Sobre esta líneas os ofrecemos una imagen de indudable valor histórico: La primera página del rotativo de mayor tirada de la URSS, Komsomólskaya pravda (el diario de la Unión de Juventudes Comunistas soviéticas, KomSoMol) del día 15 de abril de 1961. Con motivo de la llegada de Yuri Gagarin a Moscú tras la realización de su pionera hazaña espacial, el titular superior a toda plana dice: «El país ensalza al héroe». Bajo la cabecera del periódico se titula a tres columnas: «¡Hola, Yuri!». La imagen muestra a un exultante Nikita Kruschev (a la sazón secretario general del PCUS y presidente del Consejo de Ministros de la URSS) en el momento de recibir a Gagarin en el aeropuerto de la capital soviética.
La misión Soyuz TMA-16 regresó a la Tierra desde la Estación Espacial Internacional el pasado 18 de marzo. Esta espectacular fotografía muestra el módulo de descenso de la Soyuz poco antes de aterrizar en la fría estepa de Kazajistán. Una vez que los cohetes de frenado se encendieran breves instantes para disminuir la velocidad de caída de la nave, ésta tomó tierra suavemente y los tres cosmonautas de la Soyuz fueron evacuados del lugar por medio de helicóptero debido a la gran acumulación de nieve que, como bien podemos ver, había en la zona. [Foto: Roscosmos]
Cerca del final de la primera década del siglo XXI quizá dispongamos de suficiente perspectiva como para hacer una recopilación de imágenes del siglo pasado. En el siglo XX nacimos y vivimos aún la mayoría de los que habitamos este planeta en la actualidad, por lo que con toda seguridad esta selección resultará familiar y cercana, en mayor o menor medida, a prácticamente todos nosotros. Al menos éso es lo que hemos intentado…
–
El siglo de las luces y las sombras
Izquierda: Un ciudadano de París llora impotente ante el desfile de tropas alemanas por los Campos Elíseos el 14 de junio de 1940. Derecha: Soldados republicanos españoles de «La Nueve» (9ª Compañía de la División Acorazada Leclerc). Esta compañía tuvo el honor de ser el primer destacamento aliado que liberó París de los nazis en agosto de 1944. De los 160 soldados que integraban La Nueve, 144 eran españoles.
–
No hemos pretendido recopilar veinte imágenes que definan o resuman los acontecimientos históricos del siglo XX; sino, sobre todo, algo tan subjetivo (y difícil) como seleccionar 20 imágenes que se nos hayan quedado grabadas en la memoria de entre los millones que pasaron a través de nuestra retina en una centuria en la que la representación gráfica de la realidad por medios diversos, empezando por la fotografía, adquirió carta de naturaleza como fenómeno masivo.
A pesar de que, como hemos dicho, no se trata de un resumen histórico del siglo XX en 20 instantáneas, con toda seguridad una buena parte de ellas —si no todas— definen de alguna manera la trayectoria de cien años que podríamos definir, parafraseando a Alejo Carpentier, como el siglo de las luces y las sombras… los dos elementos básicos que componen una fotografía.
«Proyectado en los años 60, verdadera “década prodigiosa” del programa espacial soviético, la primera misión Soyuz se remonta a 1967. Con capacidad para alojar en su interior hasta tres cosmonautas, la función principal de la Soyuz (“Unión” en lengua rusa) es servir de nave de transporte y regreso de tripulaciones de estaciones espaciales circunterrestres en órbitas bajas. Esta imprescindible tarea ha sido desempeñada por toda una flota de naves Soyuz a lo largo de más de cuatro décadas en decenas de misiones en las estaciones orbitales soviéticas Salyut (Soyuz T), posteriormente en la Mir (con un total de 30 misiones; 1 Soyuz T y 29 Soyuz TM, realizadas todas con éxito), así como en la actualidad en la Estación Espacial Internacional (con cerca de una década de misiones de naves Soyuz TMA, ninguna de ellas fallida).
La nave Soyuz está formada por tres módulos desacoplables [véanse de arriba a abajo en la ilustración]: (1) el módulo Orbital (presurizado y habitable) en la parte frontal de la nave, con la sonda de atraque, (2) el módulo de Mando-descenso en la parte central (único módulo que regresa de vuelta a la Tierra con la tripulación) y (3) el módulo de Servicio en la popa de nave (con los motores, los depósitos de propelentes, la instrumentación, los cohetes de propulsión y el par de paneles solares desplegables)».
Texto: Dossier Mir(Ciudad futura • Diciembre de 2009) Ilustraciones: Ciudad futura • Paco Arnau, marzo de 2010