De todos los iniciados en la historia de la cosmonaútica es bien sabido que la aportación de oficiales nazis a la puesta en marcha y desarrollo del programa espacial [Raumfahrtprogramm] norteamericano resultó ser un aporte imprescindible y decisivo durante las décadas de 1960 y 1970 para competir frente a los logros pioneros de la URSS en la carrera del cosmos.
En virtud de la Operación Paperclip, promovida por los servicios secretos de EEUU, decenas de científicos, ingenieros y técnicos alemanes que colaboraron en el diseño e implementación de armas de destrucción masiva del III Reich (entre ellas los cohetes V1 y V2, tristemente conocidos por los londinenses y por las levas de obreros esclavos que participaron en su fabricación) obtuvieron asilo, ciudadanía y trabajo en una acogedora Amerika tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. El más conocido y destacado de ellos fue Werner von Braun, ex oficial de las SS y cabeza visible del Programa Apolo. En relación con los paperclips podéis leer en Ciudad futura el epígrafe inicial «Fuga de cerebros fascistas de Europa» de nuestra entrada: «La CIA: teoría y práctica del caos». En la imagen superior, von Braun (con traje civil) posa en 1941 junto a la plana mayor del Centro de Peenemünde, instalaciones militares en la costa báltica alemana donde se fabricaban los anteriormente referidos cohetes Vergeltungswaffe («armas de represalia» en alemán, conocidas comúnmente como «V»). [Foto: Bundesarchiv]

En esta curiosa imagen podemos ver al recientemente fallecido Günter Wendt, antiguo ingeniero de la Luftwaffe (aviación de guerra alemana) y pad leader¹ del programa Apolo, a finales de enero de 1971. El bueno de Günter se permite hacer una broma desacomplejada y de más que dudoso gusto —con parafernalia nazi incluída— a los miembros de la tripulación del Apolo XIV minutos antes de la partida de éstos hacia la Luna. [Foto: Cortesía de la NASA • Vía: Eureka]
La Estación Espacial Internacional (ISS) pasa por delante de la Luna el pasado 5 de abril. La foto fue captada desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral (Florida, EEUU) minutos después del lanzamiento del transbordador espacial Discovery (STS-131) con destino a la propia ISS, que es la pequeña mancha blanca que se observa a la derecha de nuestro satélite.












