Átomos interpretando su propio origen y evolución

«Cuando llegue mi hora entraré en la nada, me disolveré en átomos, y ya está.
Hasta el día en que se termine todo: la Tierra, la galaxia, el Sistema Solar…
Eso ocurrirá, y no habrá dios que nos venga a proteger diciendo:
“¿Dónde están esos seres que he creado con tanto amor?”»

(José Saramago, 1922-2010. ‘In memoriam’)

La infografía que os presentamos a continuación, que representa las eras del Universo desde su inicio hasta nuestros días, ha sido realizada de acuerdo con la Teoría del Big Bang («Gran Explosión»), un modelo científico que trata de explicar el origen del Universo y su evolución posterior a partir de una «singularidad espacio-temporal de densidad infinita», tomando como base matemática las ecuaciones de la Relatividad General. Según estas teorías, desde el instante en que el espacio inició su expansión (Big Bang) y el tiempo comenzó su transcurso a partir de la «explosión» de esa singularidad «matemáticamente paradójica», la materia —y con ella todos los objetos astrofísicos— se está expandiendo de forma constante.

LA HISTORIA DEL TIEMPO: DESDE EL ‘BIG BANG’ HASTA NUESTROS DÍAS

El gráfico muestra de forma esquemática en las cuatro dimensiones que nosotros percibimos (las tres espaciales y la temporal) las diferentes fases de ese proceso desde el Big Bang hasta nuestros días, las así llamadas Eras del Universo. Aunque estamos hablando de conceptos espaciales y temporales comparativamente inabarcables para nuestro sistema de pensamiento cotidiano, más habituado a conceptos temporales como el de las edades históricas e incluso las eras geológicas, resulta curioso observar cómo —según esta teoría— el transcurso de las cuatro primeras eras del Universo desde la enigmática Era de Plank hasta la Era de las Partículas, pasando por la Era GUT (Grand Unified Theory, por sus siglas en inglés) y la Era Electrodébil, duró una milésima parte de un segundo. Un instante que nuestros sentidos serían incapaces de percibir y nuestro cerebro de interpretar. «Antes» de esas cuatro primeras Eras no había un antes. El tiempo, tal y como lo concebimos, carecía de dimensión alguna en una singularidad espacio-temporal donde nada acontecía.

El telescopio orbital europeo Plank nos ha enviado recientemente esta imagen. Aunque fue presentada de forma tan pomposa como inexacta por muchos medios de comunicación como «La primera fotografía completa del Universo», está en realidad protagonizada por nuestra propia galaxia, la Vía Láctea vista de canto, así como otros cuerpos celestes más o menos cercanos. Cuando, tras meses de trabajo, la división científica de la Agencia Espacial Europea (ESA) consiga «limpiar» y depurar estos datos gráficos (árboles que no nos dejan ver el bosque), seguramente podremos observar por primera vez  un mapa de 360º de la radiación cósmica de fondo de la materia prima del Universo, los primeros átomos de la Era que lleva su nombre. [Imagen: ESA-HFI-LFI consortia, julio de 2010]


La siguiente fase de esta historia universal fue la llamada Era de la Nucleosíntesis, breve lapso de apenas tres minutos de duración en el que una «ardiente sopa» de protones, neutrones, electrones y neutrinos dio paso a la Era de los Núcleos [«Nuclei» en el gráfico]. Así, durante 300.000 años el universo estuvo compuesto por un plasma muy caliente de núcleos de hidrógeno (deuterio), helio y electrones. Pasados esos tres centenares de miles de años el Universo se enfrío lo suficiente como para que los electrones y los núcleos empezaran a combinarse y así formar una materia prima de átomos (mayoritariamente de hidrógeno) que camparon a sus anchas por el Universo durante unos 1.000 millones de años [«1 billion years» en la infografía] de forma más o menos uniformemente distribuida. Estábamos en la Era de los Átomos. Con el paso de esta ya respetable cantidad de tiempo de un millar de millones de años, algunas regiones habitadas por esos átomos primigenios con una densidad de población ligeramente más elevada, adquirieron una fuerza gravitacional creciente y formaron nubes de gases, estrellas, galaxias y el resto de los cuerpos celestes que conocemos en la actualidad (una pequeña porción de todos ellos observables a simple vista), dando paso a la Era en que estamos desde hace varios miles de millones de años, bautizada con el sugerente nombre de Era de las Galaxias

Y éste es el tiempo actual. Un tiempo en el que amalgamas biológicas compuestas de órganos, células y moléculas formadas por aquellos mismos átomos de la Era anterior son capaces de observar, interpretar y teorizar su propio origen y posterior evolución espacio-temporal mediante instrumentos científicos, sondas espaciales y ecuaciones matemáticas.

Infografía: © Addison-Wesley Longman • Texto: Paco Arnau / Ciudad futura

+info: Beginning and End of the Universe (Prof. Karl Gebhardt)

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Apolo-Soyuz: Encuentro en órbita de dos mundos distintos y distantes

El 17 de julio se conmemora el 35º aniversario de la expedición orbital tripulada soviético-estadounidense Apolo-Soyuz. En tal fecha de 1975, la nave soviética Soyuz 19 y la estadounidense Apolo ASTP (extraoficialmente también denominada Apolo XVIII) se acoplaban en la órbita terrestre tras sendos lanzamientos dos días antes (15 de julio) desde el Cosmódromo de Baikonur (RSS de Kazajistán, URSS) y el Centro Espacial Kennedy (Cabo Cañaveral, Florida, EEUU). Así, las dos colosos adversarios se unieron por dos días en la óbita de nuestro planeta.

El astronauta estadounidense Donald Slayton (a la izquierda y «boca abajo»), piloto de la misión Apolo ASTP, y el cosmonauta soviético Alexei Leonov, primer hombre en realizar un «paseo espacial» (1965) y comandante de la nave Soyuz 19, durante uno de los encuentros en órbita de las tripulaciones de la misión conjunta Apolo-Soyuz. Esta imagen fue una de las más reproducidas por la prensa internacional en 1975. [Foto: NASA]

El Apolo ASTP estadounidense fotografiado desde la Soyuz 19 en la órbita terrestre. En la proa del módulo de mando cónico, única zona habitable de la nave, está acoplado el Docking Module (DM; en el extremo izquierdo de la foto) diseñado específicamente para esta misión y al que a su vez se unió la nave soviética. Las misiones lunares Apolo protagonizaron la hazaña de ser los primeros (y únicos) vuelos tripulados que se posaron en nuestro satélite (seis misiones con éxito y una fallida entre 1969 y 1972). Esta misión Apolo-Soyuz de 1975 fue el último vuelo de las naves Apolo antes de pasar a formar parte de la historia de la carrera espacial. [Foto: Academia de Ciencias de la URSS]

La verde cobertura textil de la Soyuz 19 contrasta con el blanco de un área nubosa de la Tierra. En esta excelente imagen captada por la tripulación del Apolo ASTP se pueden distinguir los diferentes módulos de la nave soviética. De izquierda a derecha: (a) el módulo orbital habitable con el mecanismo de acoplamiento al DM en su extremo, (b) el módulo de mando y descenso de la tripulación y (c) el módulo de servicio o de instrumentación y propulsión (único no habitable), al que está fijado el doble juego de paneles fotovoltaicos desplegables. La versión actual de este fiable y robusto diseño de la ingeniería espacial soviética, cuya vigencia ha resistido el paso de más de cuatro décadas, sigue operativa en nuestros días. Si nadie lo remedia, las Soyuz pronto serán el único medio de transporte de tripulaciones hacia la Estación Espacial Internacional a partir de la retirada de los transbordadores espaciales norteamericanos Shuttle. [Foto: NASA]

El primer apretón de manos entre los dos comandantes de la misión: Thomas Stafford (con vestimenta naranja, en el Docking Module) y Leonov (al fondo, en el módulo orbital de la Soyuz). [Agencia TASS]

Sellos conmemorativos de la misión conjunta Apolo-Soyuz editados en 1975 por los servicios postales de EEUU (10 centavos de dólar) y de la URSS (12 kopeks de rublo).

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Ilustración e infografía de la nave Soyuz TMA »
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[Reproducido en Rebelion.org]

La doble designación oficial de esta primera y única misión espacial conjunta de las dos superpotencias fue Apollo-Soyuz Test Project (ASTP, por sus siglas en inglés) y Экспериментальный полёт Союз-Аполлон (ЭПСА, Eksperimantalniy polyot Soyuz-Apollon, EPSA, por sus siglas y transcripción del ruso), que viene a significar en castellano «Vuelo experimental Soyuz-Apolo».

PLANTILLA Y PERFIL DE LA MISIÓN

La plantilla internacional de la misión Apolo-Soyuz estaba compuesta por un quinteto formado por tres astronautas estadounidenses (un veterano y dos novatos) y dos cosmonautas soviéticos (ambos con una misión anterior en su hoja de servicios).

La Soyuz 19 estaba comandada por el laureado héroe de la Unión Soviética y mundialmente famoso cosmonauta Alexei Leonov, primer hombre en realizar un paseo espacial diez años atrás (misión Vosjod 2 en 1965), acompañado por su camarada Valeri Kubasov como ingeniero de vuelo (misión Soyuz 6 en 1969). Por la parte estadounidense, en la nave Apolo ASTP viajaron tres astronautas de la NASA: el comandante Thomas Stafford, veterano, experimentado y conocido astronauta con tres misiones a sus espaldas (Géminis 6 y 9, y Apolo X); y los pilotos Vance Brand y Donald Slayton, ambos en el que fuera su primer vuelo espacial.

El perfil de la misión Apolo-Soyuz era sencillo y poco ambicioso más allá de su espíritu simbólico: dos días después de sus respectivos lanzamientos desde EEUU y la URSS el 15 de julio de 1975 mediante cohetes Saturno IB y Soyuz-U, ambas naves tripuladas se encontrarían en una órbita baja terrestre para acoplarse mediante un módulo de atraque diseñado exclusivamente para esta expedición: el Docking Module ASTP (DM), que fue unido en órbita a la proa del módulo de mando del Apolo para su posterior acoplamiento con la nave soviética Soyuz y el encuentro entre ambas tripulaciones.

DOS PAÍSES, DOS SISTEMAS

El DM, con 3,15 m de longitud, 1,4 m de diámetro máximo y unas dos toneladas de masa, era básicamente una esclusa —con un volumen útil equivalente al de una pequeña furgoneta— cuya función era permitir la transferencia y el encuentro de ambas tripulaciones en órbita a pesar de sus diferentes sistemas… de soporte vital. Mientras que en el Apolo estadounidense había una atmósfera de baja presión compuesta sólo de oxígeno, en la Soyuz soviética se vivía en un ambiente más familiar para los organismos terrícolas: una mezcla de oxígeno y nitrógeno con una presión más elevada y más parecida al aire que respiramos en la Tierra. El DM, además de solventar el problema de los diferentes entornos de soporte vital, permitió la conexión de los circuitos de comunicaciones de ambas naves. Su sistema de atraque APAS-75 de tipo andrógino y diseño soviético permitió la unión del complejo Apolo-DM a la Soyuz.

Otro problema, el del idioma, fue solventado por la condición relativamente bilingüe de las tripulaciones, que utilizaron indistintamente el ruso y el inglés para comunicarse… aunque debido al extraño acento del comandante norteamericano cuando hablaba ruso, el comandante soviético Leonov bromeó diciendo que «en realidad en la misión se hablaron tres lenguas: el inglés, el ruso y el oklahomski«, en referencia al Estado del Medio-Oeste de donde era nativo Thomas Stafford (Oklahoma).

Sección del hábitat multimodular durante las 44 horas que permanecieron unidas las naves. Apolo a la izquierda, DM en el centro y Soyuz a la derecha (clic en la imagen para ampliar). [Ilustración: Agencia soviética TASS]

Durante las 44 horas que estuvieron unidas las naves, sus tripulaciones intercambiaron regalos, diplomas, banderas, bebidas y delicatessen típicas de cada país. En estos casi dos días completos de convivencia en órbita (la mayor parte del tiempo en el DM y en el módulo orbital de la Soyuz) también hubo ocasión de realizar algunos experimentos científicos conjuntos así como, finalmente, una maniobra de acoplamiento adicional que volvió a poner a prueba con éxito el sistema soviético de atraque APAS-75.

ENCUENTRO DE DOS MUNDOS DISTANTES

En su contexto histórico, Apolo-Soyuz supuso no sólo un hito en la historia de la carrera espacial humana, al tratarse de la primera misión conjunta de las dos naciones que hasta ese momento habían rivalizado sin tregua en la conquista del cosmos desde el inicio de la carrera espacial por parte de la URSS en 1957, sino también un acontecimiento con repercusiones evidentes en la opinión pública mundial en el marco de la distensión y la llamada política de «coexistencia pacífica» entre EEUU y la URSS, un paréntesis de 1972 (firma del Acuerdo SALT I) hasta 1980 de relativa tregua en la Guerra Fría entre las dos superpotencias globales. Receso cuyo fin coincidió con la llegada del halcón anticomunista Ronald Reagan a la Casa Blanca a principios de 1981 y que dio paso a una nueva etapa histórica de máxima tensión internacional.

Vista con los ojos de hoy, tras más de dos décadas de cooperación espacial internacional en la Estación Mir y en la ISS, la misión conjunta Apolo-Soyuz podría parecer algo normal. Nada más lejos de la realidad en el contexto de 1975. La misión Apolo-Soyuz simbolizó y significó algo parecido al encuentro en el espacio de dos naves con seres procedentes de mundos muy distintos y distantes… y no sólo porque hablaran lenguas dispares y respiraran atmósferas diferentes.

Texto: Paco Arnau / Ciudad futura

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Más que mil palabras [31]: Retrato de París y Saturno con fondo negro

La sonda de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) Rosetta, en su largo camino hacia los confines del Sistema Solar para encontrarse con el cometa Churymov-Geramisenko en el año 2014, nos acaba de enviar detalladas imágenes de su acercamiento al asteroide Lutetia («París» en latín). Lutetia debe su nombre al astrónomo y pintor alemán Hermann Goldschmidt (1802-1866), quien descubrió este cuerpo celeste de 132×102×76 km desde el balcón o la azotea [según fuentes] de su morada parisina de la rue de l’Ancienne-Comédie en 1852… más de un siglo y medio después, podemos disfrutar de esta cercana imagen de Lutetia —con Saturno al fondo— captada el 10 de julio de 2010. Lutetia es un asteroide de buen tamaño comparado con otros viejos conocidos como Gaspra (19×12×11 km). La agencia espacial francesa CNES nos ofrece la posibilidad de hacer zoom y ver con todo lujo de detalles la superficie de este lejano París del Cinturón de Asteroides de nuestro Sistema Solar mediante sorprendentes fotografías de alta resolución interactivas y otros materiales multimedia → La tête en l’air (français).

••• Sirva esta entrada como homenaje de Ciudad futura a la vecina República Francesa en su fiesta nacional del 14 de Julio, día de la Toma de la Bastilla que dio inicio en París a nuestra Edad Contemporánea en 1789.

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+info: ESA (European Space Agency)
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Nuevas y espectaculares imágenes globales de la Tierra captadas por la sonda espacial europea Rosetta »
Un asteroide en Nueva York (Gaspra vs. Manhattan) »

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Las 30 mejores fotos de Soichi Noguchi desde la ISS (III de III)

PARTE III. A continuación os ofrecemos la tercera y última entrega de la selección de Ciudad futura de las que consideramos las 30 mejores fotografías captadas por el cosmonauta japonés de la JAXA Soichi Noguchi (Yokohama, 1965) durante su reciente estancia en la Estación Espacial Internacional como miembro de la Expedición 23 de la ISS, comandada por Oleg Kótov. El cosmonauta ruso, al igual que el nipón, ha demostrado de forma sobresaliente su maestría en el arte de enfocar con la cámara. [Recomendamos ver al respecto nuestra galería «Oleg Kótov: arte fotográfico en el espacio», con una selección de diez imágenes comentadas].

La tarea de seleccionar 30 imágenes no ha sido fácil en este caso si tenemos en cuenta que —para ser rigurosos— hemos revisado, una por una, más de un millar de imágenes que Noguchi publicó en su galería Astro_Soichi a lo largo de más de cinco meses de estancia en el complejo orbital internacional.

Aquí va nuestra tercera y última entrega con una decena de imágenes: Sigue leyendo

Gracias, Soichi

Sirva esta entrada para agradecer al cosmonauta Soichi Noguchi (Agencia espacial japonesa) su gratificante mensaje a Ciudad futura y su más que generosa valoración —a través de su página de Twitter Astro_Soichi— de nuestra selección de una treintena de sus magníficas fotografías tomadas durante su reciente misión de más de cinco meses en la Estación Espacial Internacional (Expedición 23 de la ISS → Soyuz TMA-17).

Gracias a ti, Soichi.

Paco Arnau (editor de Ciudad futura)

Enlaces relacionados en Ciudad futura:
Las 30 mejores fotos de Soichi Noguchi desde la ISS (I de III) »
Las 30 mejores fotos de Soichi Noguchi desde la ISS (II de III) »
Las 30 mejores fotos de Soichi Noguchi desde la ISS (III de III) »

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Las 30 mejores fotos de Soichi Noguchi desde la ISS (II de III)

PARTE II. A continuación os ofrecemos la segunda entrega de la selección de Ciudad futura de las que consideramos las 30 mejores fotografías captadas por el cosmonauta japonés de la JAXA Soichi Noguchi (Yokohama, 1965) durante su reciente estancia en la Estación Espacial Internacional como miembro de la Expedición 23 de la ISS, comandada por Oleg Kótov. El cosmonauta ruso, al igual que el nipón, ha demostrado de forma sobresaliente su maestría en el arte de enfocar con la cámara. [Recomendamos ver al respecto nuestra galería«Oleg Kótov: arte fotográfico en el espacio», con una selección de diez imágenes comentadas].

La tarea de seleccionar 30 imágenes no ha sido fácil en este caso si tenemos en cuenta que —para ser rigurosos— hemos revisado, una por una, más de un millar de imágenes que Noguchi publicó en su galería Astro_Soichi a lo largo de más de cinco meses de estancia en el complejo orbital internacional.

Aquí va nuestra segunda entrega con una decena de imágenes: Sigue leyendo

Las 30 mejores fotos de Soichi Noguchi desde la ISS (I de III)

PARTE I. A continuación os ofrecemos la primera entrega de la selección de Ciudad futura de las que consideramos las 30 mejores fotografías captadas por el cosmonauta japonés de la JAXA Soichi Noguchi (Yokohama, 1965) durante su reciente estancia en la Estación Espacial Internacional como miembro de la Expedición 23 de la ISS, comandada por Oleg Kótov. El cosmonauta ruso, al igual que el nipón, ha demostrado de forma sobresaliente su maestría en el arte de enfocar con la cámara. [Recomendamos ver al respecto nuestra galería «Oleg Kótov: arte fotográfico en el espacio», con una selección de diez imágenes comentadas].

La tarea de seleccionar 30 imágenes no ha sido fácil en este caso si tenemos en cuenta que —para ser rigurosos— hemos revisado, una por una, más de un millar de imágenes que Noguchi publicó en su galería Astro_Soichi a lo largo de más de cinco meses de estancia en el complejo orbital internacional.

Hemos dividido la treintena de fotografías seleccionadas en tres entregas de diez en consideración a todos aquellos amigos de Ciudad futura cuya conexión a la red sea más lenta. Sin más preámbulos ni dilaciones aquí va la primera entrega: Sigue leyendo

Thierry Legault: Captar un instante en el momento preciso

El francés Thierry Legault (Elancourt, 1962) está especializado en astrofotografía, una disciplina que requiere maestría y equipo adecuado así como buenas dosis de paciencia y sacrificio. Para captar esta espectacular imagen, tras conocer los cálculos exactos de la trayectoria orbital de la Estación Espacial Internacional (ISS), su banda de visibilidad en el cielo terrestre y las previsiones meteorológicas, el fotógrafo francés tuvo que viajar hasta la localidad castellano-manchega de Saelices (730 habitantes, provincia de Cuenca), a 100 km al Este de Madrid por la Autovía de Valencia [→GoogleMaps]. La fotografía muestra el instante en el que la ISS (a la derecha) y el transbordador de la NASA Atlantis (a la izquierda) —ambos plenamente reconocibles— pasan entre nosotros y el Sol. Chapeau!

Los cálculos previos para una toma de estas características han de ser extremadamente precisos; no hay segundas oportunidades. El tránsito de la ISS a través de nuestra estrella duró poco más de medio segundo (0,54 s) en tiempo real, dado que el complejo orbital se desplazaba a una velocidad de 27.000 km/h a 391 km sobre nuestras cabezas. En la imagen inferior ampliada podemos ver con más detalle la aproximación del Atlantis a la ISS 50 minutos antes de su acoplamiento durante su última misión (STS-132) el pasado 16 de mayo. A la derecha de estas líneas, Thierry Legault preparando otro de sus trabajos en Cabo Cañaveral (Florida, EEUU).

Equipo utilizado y datos de la toma: Objetivo Takahashi TOA-150 (Ø150mm / focal final: 2.500mm), helioscopio Baader y cámara digital Canon 5D Mark II (sensor CMOS de formato completo de 21,1 megapíxeles de resolución; ráfaga de 16 imágenes, 1/8.000 a 100 ISO, iniciada dos segundos antes de la hora prevista). [Foto: Thierry Legault]

+info, imágenes de alta resolución y vídeo del tránsito: Web de Thierry Legault [français]
Enlaces relacionados en Ciudad futura: Entradas con la etiqueta «ISS»Categoría «Fotografía»
Más que mil palabras [21]: La Luna, la ISS y un buen teleobjetivo »

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La última misión de Leonid Kizim

El 14 de junio recibimos la triste noticia de la prematura muerte del cosmonauta soviético Leonid Kizim con 68 años de edad. Nacido en 1941 en la región minera e industrial de Donetsk (RSS de Ucrania, URSS), Leonid Denisovich Kizim se graduó en 1963 —con sólo 22 años— como piloto de la Fuerza Aérea Soviética, donde llegó a alcanzar el grado de coronel de Estado Mayor. En 1966, con 25 años, ingresó en el Partido Comunista de la Unión Soviética.

La carrera cosmonaútica de Kizim se inicia en 1965, año en que fue seleccionado para el programa espacial de la URSS. Durante sus expediciones en órbita Kizim acumuló más de un año de permanencia en el espacio como comandante de tres misiones:

• Misión Soyuz T-3 (1980) → Salyut 6. Duración de la expedición: 13 días.
• Misión Soyuz T-10 (1984) → Salyut 7 → Soyuz T-11. Duración de la expedición: 237 días.
• Misión Soyuz T-15 (1986) → Mir → Salyut 7 → Mir. Duración de la expedición: 125 días.

REGISTROS HISTÓRICOS DE KIZIM

Leonid Kizim, junto con su camarada de expedición en la nave Soyuz T-15 Vladimir Solovyov [ambos en la foto oficial de la misión en la imagen de la derecha] ostentan dos registros históricos de la carrera espacial humana: ser los únicos cosmonautas que han estado en dos estaciones espaciales —Mir y Salyut 7— en el curso de una misma misión, así como haber sido los primeros tripulantes en la larga trayectoria del complejo orbital Mir (1986-2001). [Véase al respecto nuestro dossier especial: Mir, 15 años de vida y trabajo en el espacio].

Leonid Kizim fue honrado por su país en dos ocasiones con la máxima condecoración, la de Héroe de la Unión Soviética, y recibió tres veces la Orden de Lenin a lo largo de una fructífera vida que, como si de una última misión se tratara, ha alcanzado su final al tomar tierra de forma definitiva.

¡Hasta siempre, Leonid Denisovich!

Enlaces relacionados en Ciudad futura:
Estación orbital Mir, 15 años de vida y trabajo en el espacio »
Ilustración e infografía de la nave Soyuz TMA » • Categoría “Cosmos”
+info: Adiós a Leonid Kizim (Eureka)

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Oleg Kótov: arte fotográfico en el espacio

Os ofrecemos una selección de diez espectaculares y bellas fotografías tomadas desde la Estación Espacial Internacional (ISS) por el cosmonauta ruso Oleg Kótov (nacido en 1965 en Simferopol, RSS de Ucrania, URSS), comandante de la expedición 23 de la ISS ya de vuelta a casa [como informábamos en nuestra entrada del pasado 3 de junio].

En la imagen de la derecha podemos ver a Kótov trabajando en el Módulo laboratorio de la ISS durante un experimento biológico con cultivos de plantas en el entorno de microgravedad del complejo orbital.

Las fotografías de su compañero de tripulación Soichi Noguchi han tenido un impacto mediático superior seguramente por lo prolífico que resultó ser el nipón con su cámara, captando cientos de magníficas instantáneas que eran actualizadas a diario vía Astro_Soichi. Algo que no resulta nada sorprendente en un japonés, dicho sea de paso. Pero esto ni mucho menos le resta méritos a Kótov, que a través de su galería nos demuestra su pericia y su maestría a la hora de encuadrar, componer y captar instantes verdaderamente bellos y espectaculares desde ese mirador privilegiado que es la ISS. Sigue leyendo