Un grano de pimienta en el espacio

Cuando leemos textos de divulgación científica sobre astronomía, aunque consigamos llegar a aprender y comprender conceptos teóricos con mayor o menor grado de complejidad, nuestra mente se resiste a aprehender o asimilar datos que se expresan con simples cifras basadas en unidades de medida, como la magnitud de los cuerpos celestes o —»más difícil todavía»— las enormes distancias que los separan en un universo como el nuestro, donde el vacío es el gran protagonista a pesar de que en un cielo estrellado sin Luna (Luna nueva) nuestros ojos nos hagan creer lo contrario. [Véase al respecto: «Átomos interpretando su propio origen y evolución»]

Tamaño comparado a escala de diversos objetos en relación con el Sol, varios planetas
del Sistema Solar y su estrella más cercana. Tanto el tamaño relativo de la «cabeza de
alfiler» como el del «grano de pimienta» han sido levemente aumentados en aras de
su propia visibilidad en esta ilustración.
[Infografía: Paco Arnau / Ciudad futura]

Estamos acostumbrados a interpretar e incluso a calcular mentalmente distancias y magnitudes usuales en la vida cotidiana con poco margen de error. Los delineantes eran capaces de distinguir en un plano arquitectónico, a simple vista y con total seguridad, una línea de una décima de milímetro de grosor de otra de dos décimas de milímetro (0,1-0,2 mm). Un buen sastre «de los de antes» sabía la talla del cliente nada más verlo entrar por la puerta del establecimiento. Un diseñador gráfico actual debería distinguir a la perfección un cuerpo de letra de 10 puntos tipográficos con una simple mirada. Los antiguos exploradores calculaban días de marcha hacia un lugar lejano visible en el horizonte con un margen de error mínimo… y podríamos seguir con multitud de ejemplos.

Magnitudes astronómicas

Pero todo cambia para nuestra mente, experta en el cálculo de proporciones terrestres y cotidianas tras cientos de miles de años de evolución e interacción con el mismo entorno, cuando las magnitudes son astronómicas. Seguramente es por eso que cuando utilizamos la expresión «cifras astronómicas» nos solemos referir a cantidades de dinero que escapan a nuestra comprensión… limitada por los magros ingresos de la mayoría. El límite suele estar situado en cifras que superen los seis ceros a la derecha (si hablamos de euros o dólares)… Esto también puede valer para las magnitudes espaciales astronómicas.

Podemos hacernos una idea cabal de la distancia que nos separa de la Luna cuando nos dicen que nuestro único satélite natural está a unos 380.000 km; no se trata de una cifra inabarcable para nosotros, seamos aficionados o no la astronomía, al fin y al cabo podemos ver la superficie de la Luna con cierto detalle muchas noches al año e incluso una docena de seres de nuestra especie han llegado a caminar o a conducir vehículos sobre sus estériles planicies. Incluso los automóviles terrestres pueden llegar a alcanzar esa cifra de 380.000 en su cuentakilómetros, aunque en los modelos que se fabrican actualmente esto sea algo cada vez más inusual. Sigue leyendo

Hispania cañí [actualizado: 5/08/2010]

Primero dijeron que el mismísimo Cæsar Imperator Obama visitaría Marbella con familia y séquito al completo, luego lo desmintieron y al final quedó la cosa en que sería la mujer del César quien pasaría unos días de vacaciones en esa ciudad de las mil y una noches donde algunos de sus alcaldes y concejales, que ni eran honrados ni lo parecían, emularon durante décadas a los cuarenta de Alí Babá. Pero este típico culebrón estival no termina aquí…

Al final, calcando el guión de la famosa película española de los años 50 Bienvenido, Mister Marshall, las berlanguianas fuerzas vivas marbellíes que ya habían comenzado a engalanar la ciudad para agasajar a la comitiva imperial (estandartes patrióticos incluídos) han acabado con su gozo en un pozo y verán pasar de largo a toda velocidad los negros haigas* rumbo a Benahavís, una pequeña villa cercana a la Costa del Sol con una docena campos de golf y más de dos centenares de parados que ya se afana en los preparativos sin reparar en dispendios: ampliación de calzadas para las limusinas, mejoras en pavimentos y jardines del exclusivo resort golfista, nuevos puntos de luz…

Mrs. Obama, primera dama demócrata que habitualmente actúa ante las cámaras en actos «benéficos»con los más desfavorecidos (curioso eufemismo), asentará sus opulentos reales en una macro-cacho-suite de 350 metros cuadrados y tres plantas de un lujoso hotel del exclusivo resort benahavisí. La «habitación» cuenta con piscina propia y servicio de mayordomo las 24 horas. [Actualizado]

El primer edil de los benahavisíes anunció la buena nueva a sus vecinos y a los medios con cierto retraso debido a que «por motivos de seguridad» le pidieron «la máxima discreción». Dicen por ahí que el señor alcalde, cubierto para la ocasión con un sombrero cordobés, inició su discurso ante los lugareños con las siguientes palabras: «Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación…».

[*]: Vulgarismo actualmente en desuso que significa «automóvil muy grande y lujoso». Se cree que su origen está en una incorrecta expresión de los nuevos ricos de provincias que amasaron fortunas con el contrabando durante los años de la larga posguerra española (décadas de 1940 y 1950). Cuando visitaban un concesionario de Madrid para comprar un automóvil y el vendedor les preguntaba qué modelo querían, los adinerados e iletrados villanos contestaban: «¡El más grande que haiga!» [en vez de «haya»]. Al parecer ésa es la razón por la que el ingenioso pueblo de Madrid comenzó a denominar «haigas» a sus coches y, por extensión, a todas las limusinas.

Texto: Paco Arnau / Ciudad futura
[Reproducido en rebelion.org]

Entrada relacionada en Ciudad Futura: Yes, we jarl!

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Publicidad de imbéciles para imbéciles: todo queda en casa

↑ «Hombre de razón escasa» semisumergido en una bañera momentos antes de acabar tieso [es un decir] gracias a un sistema multimedia para imbéciles.

«Tú podrás disfrutrar [sic] y acceder a un sin fin [sic] de utilidades desde la tranquilidad, el goce y disfrute de tu tina [bañera]. Puedes dar por hecho, que además de poder conectarte a Internet también podrás escuchar música, ver la televisión, escribir mensajes, leer las últimas noticias e incluso hablar por teléfono, esto último precisamente por estar conectado a Internet».

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Buscando contenidos para nuestra sección de humor, hemos encontrado esto por ahí (a este paso, los humoristas profesionales van a acabar todos en el paro por culpa de la realidad). Se trata del sistema multimedia Keuco visipad Mediastation, curioso nombre digno de una teletienda para un producto dirigido, según sus promotores, a un público muy especial: «Ahora, hata [sic] cuando quieras tomar tu baño relajante, con o sin espuma y sales, con el sistema multimedia Keuco visipad Mediastation. Este [sic] tecnología es el [sic] más idóneo para que estés siempre conectado a tu propia bañera [sic]» (es difícil pero con un poco de esfuerzo y concentración se entiende); y continúan: «Por supuesto se trata de una solución resistente al agua y la humedad, que aunque cuenta con una pantalla táctil, también puede manejarse mediante un mando a distancia [menos mal]».

Nunca entendimos bien esa inveterada costumbre de algunos de leer el periódico o Guerra y paz de Tolstoi mientras visitan el baño para menesteres bien distintos del que nos ocupa hoy aquí. Aunque es mucho más difícil de entender aún que alguien pueda tener necesidad de estar conectado a internet [¡no a la bañera!, como afirman en la publicidad] o al inframundo del messenger mientras toma un baño… Pero lo que ya nos parece absolutamente inaudito es que pueda haber alguien tan imbécil en el sentido etimológico del término («escaso de razón» según la RAE) como para manipular un aparato conectado a la red eléctrica mientras está sumergido en una bañera.

En fin, publicidad de imbéciles dirigida a imbéciles. Como hemos titulado, todo queda en casa (o en el baño).

[Galería] A SpY no le pagan por hacer esto

SpY es un artista gráfico de Madrid «cuyas primeras actuaciones urbanas se remontan a mediados de los ochenta» con el graffiti. «Después comenzó a explorar otras formas de comunicación artística en la calle. Su trabajo consiste en la apropiación de elementos urbanos mediante la transformación o la réplica, el comentario sobre la realidad urbana y la intromisión en sus códigos comunicativos», según él mismo afirma en su web.

Pero sus intervenciones no son las típicas a las que estamos acostumbrados por estos lares, embobadas y embebidas de un nihilismo tan híper-abstracto como híper-absurdo e híper-subvencionado por los poderes establecidos. El arte de SpY es subversivo en el mejor de los sentidos, precisamente el sentido que le da a ese término la parte contraria. Aunque a la vez su mensaje de fondo es constructivo, porque nos hace reflexionar e imaginar alternativas transformadoras. SpY denuncia el consumismo y la publicidad irracional, hace mofa del sistema financiero, descarga un sano odio contra el entorno urbano hostil de las grandes ciudades, invadidas por los automóviles y las cada vez más omnipresentes cámaras de vigilancia… todo ello escenificado con los toques de humor, cosmopolitismo, autosuficiencia e ironía presentes en los genes que definen el carácter de los madrileños. A continuación compartimos con vosotros una muestra lo suficientemente representativa (17 imágenes) del intenso y extenso trabajo de SpY en varias ciudades del mundo (Madrid, Bilbao, Ámsterdam, Nueva York, Tokio)…

[Situad el puntero sobre ésta y las imágenes siguientes para ver las leyendas] Sigue leyendo

Surrealismo estratosférico

+info y vídeo: ntimm

La técnica del montaje fotográfico está empezando a perder sentido en una época como ésta en la que la realidad muchas veces supera a la ficción… no hay más que ver los telediarios. Lo que aquí os mostramos no es un montaje de Photoshop por mucho que lo pudiera parecer. Se trata de escenas reales del rodaje, mediante cámaras automáticas, de un spot de una conocida firma japonesa de productos electrónicos.

El daliniano y surrealista resultado: un sillón estratosférico a más de 98.000 pies de altura, como diría un controlador aéreo; nosotros diremos, para que todo el mundo lo entienda, casi 30.000 metros ó 30 kilómetros sobre el nivel del mar. Gracias a un simple globo de helio y a unos discretos hilos de nailon, este sencillo sillón ha batido un récord de altura para un mueble de estas características, superando en nada menos que 5.000 m el techo máximo de servicio del caza de diseño soviético MiG-31, uno de los pocos aviones capaces de volar en esas cotas de la estratosfera… y volver para contarlo.

La presión es tan baja a esas alturas (~0,1 atmósferas) que —a diferencia del asiento eyectable de la cabina presurizada de un MiG-31— ningún ser humano podría ocupar ese sillón para poder disfrutar de la espectacular panorámica: divisar la curvatura terrestre y el negro azabache del espacio exterior en pleno mediodía sobre el desierto de Nevada.

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MOCKBA 1987-03-06

Lugar y fecha de nacimiento: Moscú (RSFSR, URSS), 6 de marzo de 1987.
Nacionalidad actual: Federación Rusa.
Nombre: ¿Te interesa?
[literalmente, según los datos de su perfil: Тебе интересно?].

Así que, mejor que Iván Ivanov, lo llamaremos «Moscú 1987-03-06», como si de un cuerpo cósmico recién descubierto se tratara. Este artista gráfico de enigmático nombre nos sorprende muy gratamente con sus imaginativos montajes fotográficos e ilustraciones, de los que os presentamos dos muestras bajo estas líneas: Clouds make y Great wave. La primera es una panorámica de la capital rusa dominada por un gran hacedor de nubes; en la segunda, con el estilo inconfundible de los antiguos grabados japoneses, el moscovita nos presenta una alegoría de la película 2012 sobre el fin del mundo… en la Casa Blanca; algo que viene muy a cuento en la tensa situación internacional actual. No podemos finalizar estas breves líneas sin agradecer a nuestro buen amigo uruguasho Gabriel García este «descubrimiento» que compartimos con vosotros en Ciudad futura.

+info y web del autor: ПроснисьVía Twitter: gabriel_hgs

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Átomos interpretando su propio origen y evolución

«Cuando llegue mi hora entraré en la nada, me disolveré en átomos, y ya está.
Hasta el día en que se termine todo: la Tierra, la galaxia, el Sistema Solar…
Eso ocurrirá, y no habrá dios que nos venga a proteger diciendo:
“¿Dónde están esos seres que he creado con tanto amor?”»

(José Saramago, 1922-2010. ‘In memoriam’)

La infografía que os presentamos a continuación, que representa las eras del Universo desde su inicio hasta nuestros días, ha sido realizada de acuerdo con la Teoría del Big Bang («Gran Explosión»), un modelo científico que trata de explicar el origen del Universo y su evolución posterior a partir de una «singularidad espacio-temporal de densidad infinita», tomando como base matemática las ecuaciones de la Relatividad General. Según estas teorías, desde el instante en que el espacio inició su expansión (Big Bang) y el tiempo comenzó su transcurso a partir de la «explosión» de esa singularidad «matemáticamente paradójica», la materia —y con ella todos los objetos astrofísicos— se está expandiendo de forma constante.

LA HISTORIA DEL TIEMPO: DESDE EL ‘BIG BANG’ HASTA NUESTROS DÍAS

El gráfico muestra de forma esquemática en las cuatro dimensiones que nosotros percibimos (las tres espaciales y la temporal) las diferentes fases de ese proceso desde el Big Bang hasta nuestros días, las así llamadas Eras del Universo. Aunque estamos hablando de conceptos espaciales y temporales comparativamente inabarcables para nuestro sistema de pensamiento cotidiano, más habituado a conceptos temporales como el de las edades históricas e incluso las eras geológicas, resulta curioso observar cómo —según esta teoría— el transcurso de las cuatro primeras eras del Universo desde la enigmática Era de Plank hasta la Era de las Partículas, pasando por la Era GUT (Grand Unified Theory, por sus siglas en inglés) y la Era Electrodébil, duró una milésima parte de un segundo. Un instante que nuestros sentidos serían incapaces de percibir y nuestro cerebro de interpretar. «Antes» de esas cuatro primeras Eras no había un antes. El tiempo, tal y como lo concebimos, carecía de dimensión alguna en una singularidad espacio-temporal donde nada acontecía.

El telescopio orbital europeo Plank nos ha enviado recientemente esta imagen. Aunque fue presentada de forma tan pomposa como inexacta por muchos medios de comunicación como «La primera fotografía completa del Universo», está en realidad protagonizada por nuestra propia galaxia, la Vía Láctea vista de canto, así como otros cuerpos celestes más o menos cercanos. Cuando, tras meses de trabajo, la división científica de la Agencia Espacial Europea (ESA) consiga «limpiar» y depurar estos datos gráficos (árboles que no nos dejan ver el bosque), seguramente podremos observar por primera vez  un mapa de 360º de la radiación cósmica de fondo de la materia prima del Universo, los primeros átomos de la Era que lleva su nombre. [Imagen: ESA-HFI-LFI consortia, julio de 2010]


La siguiente fase de esta historia universal fue la llamada Era de la Nucleosíntesis, breve lapso de apenas tres minutos de duración en el que una «ardiente sopa» de protones, neutrones, electrones y neutrinos dio paso a la Era de los Núcleos [«Nuclei» en el gráfico]. Así, durante 300.000 años el universo estuvo compuesto por un plasma muy caliente de núcleos de hidrógeno (deuterio), helio y electrones. Pasados esos tres centenares de miles de años el Universo se enfrío lo suficiente como para que los electrones y los núcleos empezaran a combinarse y así formar una materia prima de átomos (mayoritariamente de hidrógeno) que camparon a sus anchas por el Universo durante unos 1.000 millones de años [«1 billion years» en la infografía] de forma más o menos uniformemente distribuida. Estábamos en la Era de los Átomos. Con el paso de esta ya respetable cantidad de tiempo de un millar de millones de años, algunas regiones habitadas por esos átomos primigenios con una densidad de población ligeramente más elevada, adquirieron una fuerza gravitacional creciente y formaron nubes de gases, estrellas, galaxias y el resto de los cuerpos celestes que conocemos en la actualidad (una pequeña porción de todos ellos observables a simple vista), dando paso a la Era en que estamos desde hace varios miles de millones de años, bautizada con el sugerente nombre de Era de las Galaxias

Y éste es el tiempo actual. Un tiempo en el que amalgamas biológicas compuestas de órganos, células y moléculas formadas por aquellos mismos átomos de la Era anterior son capaces de observar, interpretar y teorizar su propio origen y posterior evolución espacio-temporal mediante instrumentos científicos, sondas espaciales y ecuaciones matemáticas.

Infografía: © Addison-Wesley Longman • Texto: Paco Arnau / Ciudad futura

+info: Beginning and End of the Universe (Prof. Karl Gebhardt)

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Los pulmones de la Tierra

Gracias a la recopilación de los datos enviados por varios satélites de observación científica de la NASA (CESat, TerraAqua), por primera vez podemos disponer de un mapa global detallado de los bosques de la Tierra en su estado actual, según acaba de publicar la web de la agencia espacial norteamericana ayer 20 de julio de 2010.

Mapa: NASA Earth Observatory [clic en la imagen para ampliar]

La principal novedad de este mapa —en relación con otros publicados anteriormente— es que no sólo reproduce la extensión de las masas boscosas terrestres, sino además —y por primera vez— la altura de su cubierta o dosel [canopy height, en inglés en el mapa original] en una gradación de tonos verdes (como no podría ser de otra manera) que representa hasta los 70 metros en su tono más oscuro.

Este mapa es una herramienta científica de gran valor para el estudio del actual ciclo del carbono, en el que juegan un papel fundamental las masas boscosas —pulmones a través de los que respira nuestro ecosistema global— que, como se puede observar gracias a este trabajo, ocupan aún grandes extensiones a pesar del creciente proceso de deforestación que han sufrido en las últimas décadas. Destacan por su gran superficie el bosque tropical húmedo de la región amazónica en el subcontinente sudamericano y la gran Taiga euroasiática de coníferas, que se extiende desde Escandinavia hasta el litoral pacífico del Extremo Oriente siberiano [imagen de la derecha]. Otros grandes ecosistemas arbóreos como las selvas del sudeste asiático y de la región centroafricana, los bosques de Europa Central y Norteamérica, las selvas de Indonesia o la Taiga canadiense son perfectamente distinguibles.

En cuanto a la altura de la cubierta boscosa, destacan por su tono más oscuro en el mapa: las frondosas selvas de Centroamérica, los bosques de clima templado cercanos a la Costa Oeste de Canadá y EEUU (donde se encuentran los ejemplares de árbol más altos del planeta), los bosques subtropicales asiáticos de las estribaciones del Himalaya y las tupidas selvas de la península de Indochina. [Véase mapa ampliado]

+info y descarga de imágenes de alta resolución:
First-of-its-kind map depicts global forest heights

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[Puño y letra] Oscar Wilde

“Un mapa del mundo que no incluya Utopía
no es digno de ser visto”

Oscar Wilde (Irlanda, 1854-1900)
Cita enviada por Fernando Pacheco • Puño y letra »

Mapa de «Utopía», xilografía del cartógrafo Abraham Ortelius de Amberes (circa 1550)

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Más que mil palabras [31]: Retrato de París y Saturno con fondo negro

La sonda de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) Rosetta, en su largo camino hacia los confines del Sistema Solar para encontrarse con el cometa Churymov-Geramisenko en el año 2014, nos acaba de enviar detalladas imágenes de su acercamiento al asteroide Lutetia («París» en latín). Lutetia debe su nombre al astrónomo y pintor alemán Hermann Goldschmidt (1802-1866), quien descubrió este cuerpo celeste de 132×102×76 km desde el balcón o la azotea [según fuentes] de su morada parisina de la rue de l’Ancienne-Comédie en 1852… más de un siglo y medio después, podemos disfrutar de esta cercana imagen de Lutetia —con Saturno al fondo— captada el 10 de julio de 2010. Lutetia es un asteroide de buen tamaño comparado con otros viejos conocidos como Gaspra (19×12×11 km). La agencia espacial francesa CNES nos ofrece la posibilidad de hacer zoom y ver con todo lujo de detalles la superficie de este lejano París del Cinturón de Asteroides de nuestro Sistema Solar mediante sorprendentes fotografías de alta resolución interactivas y otros materiales multimedia → La tête en l’air (français).

••• Sirva esta entrada como homenaje de Ciudad futura a la vecina República Francesa en su fiesta nacional del 14 de Julio, día de la Toma de la Bastilla que dio inicio en París a nuestra Edad Contemporánea en 1789.

rosetta-esquema

+info: ESA (European Space Agency)
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