Antecedentes del 29-S, la Jornada del 14-D de 1988

“La socialdemocracia se caracteriza por ser la única filosofía
de la vida que permite hacer lo contrario de lo que predica
en nombre de lo que predica”

El 14 de diciembre de 1988 se produjo la primera gran Huelga General de la Democracia frente a la reforma laboral del gobierno de Felipe González. Movilización a la que se acudía con el antecedente del Referéndum por la permanencia en la OTAN en 1984, que, a pesar de una amplia oposición, ganó aquel gobierno del PSOE [formado por los mismos que poco tiempo atrás mostraron su oposición a la permanencia de España en esa alianza militar de los países satélites de EEUU]. En realidad, aquella Huelga también había tenido como la actual un largo recorrido…

La beautiful people y los orígenes de la Huelga del 14-D

Como se sabe, el proyecto socialdemócrata, que inspiraba tímidamente al PSOE desde su victoria electoral de octubre de 1982, va languideciendo. Hasta ese momento es una estructura casi vacía, escaso de militancia, lo que suple con los apoyos desde el exterior: el SPD alemán y el Partido Demócrata de EEUU. Pero a partir de su llegada al gobierno la situación cambia. Se multiplica la oferta de cargos y aumenta su militancia… Menos entre sus bases obreras que entre lo que se llamó la beautiful people [oportunistas ávidos de dinero fácil], que van a tener influencia decisiva sobre todo en el campo económico. La “modernización de la sociedad” sustituye como concepto a otros como “lucha de clases” o“emancipación de los trabajadores”, que a la sazón pasan a ser considerados “antiguos” o “arcaicos”. Prédica que continúa hoy, cuando los discursos se han alambicado y sofisticado hasta vaciarse prácticamente de contenido. También se llegó a decir que “es socialismo todo lo que hacen los socialistas, es decir el PSOE”, con una estructura de obediencia al jefe y cierre de filas —cuando lo sustancial, el poder, está en juego— que acalla las voces críticas, expulsándolas al exterior. Sigue leyendo

[Apuntes] 29-S: Hay muchas razones para la Huelga General

El descontento social es la raíz última de la conflictividad laboral. En la actual coyuntura existe un gran descontento social o al menos debería haberlo. Hay causas para el descontento social incluso al margen de las señaladas por las centrales sindicales. Éstas han visto cómo está en peligro la clave de su existencia desde hace 40 años, desde las luchas laborales durante el franquismo que establecieron la negociación colectiva. A las medidas políticas de la reforma laboral que favorecen la precariedad en el empleo y la falta de derechos se ha unido el fin del modelo de trabajo fordista, y a sus propias derivas burocratizantes para debilitar el modelo sindical de relaciones laborales y a los mismos sindicatos.

El modelo económico basado en el desarrollo de la construcción y del consumismo, aparejado a este desarrollo en zonas yermas industrialmente, puede originar nuevas fuentes de descontento social que se unan a otras que veremos a continuación. Por otro lado, los duros recortes en las políticas de derechos sociales, que anteriormente habían sido el “banderín de enganche” del gobierno de ZP, no pueden ser pasadas por alto porque golpean duramente a las economías reales de las personas y de las familias. En la mayor parte de las familias españolas hay personas jóvenes en desempleo (40% de los menores de 30 años). A su vez, esto sucede en una sociedad con un alto porcentaje de titulados universitarios que carecen de perspectivas reales de trabajo estable.

Las franjas de edad de 30 a 45 años, a las que se supone integradas en el sistema, registran altísimas tasas de precariedad laboral. Son los que a duras penas logran llegar a fin de mes, han tenido que renegociar su hipoteca o el banco se ha quedado con su vivienda. Para los mas desprotegidos de esta franja está destinada una de las medidas para ahorrar dinero mediante la cuenta de la vieja del gobierno: los que estén en situación de desempleo y no tengan cargas familiares perderán el subsidio perenne de 460 euros. Los que se encuentran entre 45 y 65 años también verán como se alarga el período de cálculo de su pensión en unas condiciones como las actuales de posible pérdida de empleo… y a los pensionistas en general, muchos de ellos con pensiones bajísimas que les sitúan bajo el umbral de la pobreza, se les congelan las pensiones.

No hablaremos de otros recortes en políticas sociales, de los planes de la Ley de dependencia congelados, del fin de las políticas activas de empleo, de las desaparecidas escuelas-taller, de la reducción de las ayudas a I+D… todo ello reducido ahora a cursos de reciclaje del INEM y a “talleres de empleo”, juegos florales en manos de los alcaldes en los meses previos a las elecciones municipales de abril de 2011. La percepción de la responsabilidad de la banca en la actual crisis y de que ésta es una crisis de gran ciclo, así como las recetas aplicadas, también son fuente de descontento. La subida de impuestos indirectos que afecta a bienes y servicios básicos (carburantes, IVA, gas, teléfono…) unida a la falta de presión sobre las rentas más altas (eliminación del Impuesto  sobre el Patrimonio, SICAV para millonarios que tributan al 1%) y, sobre todo, la conciencia clara de que hay personas con contratos, sueldos y capitales blindados frente a una masa cada vez mayor de personas desprotegidas, son también fuente de descontento social.

Hay otras causas de descontento en una sociedad como la nuestra: la inacción frente al cambio climático, la falta de políticas reales de desarrollo del Tercer Mundo, la corrupción y la degradación ética de la sociedad…

Texto: José Gabriel Zurbano / Ciudad futura
[Viñeta de Eneko]

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[Apuntes] Cooperación, cooperantes y víctimas de la violencia

Nuestro colaborador José Gabriel Zurbano realiza en el siguiente texto un análisis sobre el papel y las dificultades de los cooperantes internacionales en África a raíz de la reciente liberación de los españoles que áun permanecían secuestrados en Mauritania por la rama local de los integristas religiosos de Al Qaeda. A cambio ha sido puesto en libertad el responsable de su captura (según han confirmado ayer diversas fuentes) y —presumiblemente aunque no se ha reconocido de forma oficial— el Gobierno español ha pagado un rescate. El punto de vista del autor de estas líneas adquiere un valor adicional en este caso si tenemos en cuenta que no opina de oídas ni a través de experiencias ajenas, pues él mismo ha trabajado durante los dos años pasados (2008 y 2009) como cooperante sobre el terreno en África…

De izquierda a derecha: Roque Pascual, Alicia Gámez (liberada el pasado mes de marzo) y Albert Vilalta, los tres cooperantes españoles de Barcelona-Acció Solidária que fueron secuestrados en Mauritania. [Foto: Efe]

Al hilo de la liberación de Roque Pascual y Albert Vilalta, los dos cooperantes catalanes que permanecían secuestrados en Mauritania, y de la ola informativa levantada me gustaría, en primer lugar, llevar a sus términos el alcance de los riesgos que corren los cooperantes en el Magreb y el África subsahariana. Jean Pierre Filiu, autor del libro Las nueve vidas de Al Qaeda, sostiene que en realidad los raptos son fortuitos y perpetrados por elementos mercenarios, cuyo móvil principal es el dinero aunque actúen frente a los occidentales en el marco de las proclamas de los ulemas islamistas radicales. El numero total de secuestrados desde febrero de 2003 está en torno a las 50 personas, diez de ellos asesinados, en los vastos territorios del desierto del Sáhara y del Sahel en Argelia, Túnez, Mauritania y Mali.

Estas personas no tienen un respaldo activo de la mayoría de la población en países como Mauritania o Mali. Sin embargo, son estas poblaciones las que sufren las consecuencias de los secuestros. Un ejemplo claro es la supresión del Rally Paris-Dakar en 2008 por el asesinato de cuatro turistas franceses en Mauritania, lo que privó a este país o al vecino Senegal de ingresos que suponían cerca del 10% de su PIB. Así, las victimas de esta violencia son —además de los cooperantes y turistas occidentales— fundamentalmente los pueblos de la zona, que se ven privados de una de sus principales fuentes de ingresos, el turismo, y todo tipo de relaciones culturales.

Los cooperantes expatriados suelen ser personas integradas en los lugares donde se encuentran, en los que permanecen uno o mas años. Son, por lo general, conocedores y estudiosos de las costumbres de la zona, de sus lenguas, etc. Además, aunque esto no se puede generalizar, colaboran en proyectos que son bien considerados y valorados por las poblaciones locales y que se desarrollan en contacto directo con éstas.

Otra cosa son los cooperantes ocasionales y los turistas. Pero este no es un problema sólo de África, donde por ejemplo la relativa prohibición de circular por la noche no siempre se cumple… El tema de la seguridad es muy relativo en muchos lugares del planeta y la gente debe saber que hay zonas y actividades que entrañan un riesgo, junto a lugares donde es difícil que te suceda nada. Y esto pasa en plena selva o en el interior de las principales ciudades del continente. Caso aparte representan las llamadas “caravanas solidarias” que deberán replantearse por la ostentación y el evidente atractivo que representan para terroristas o delincuentes.

Desde hace algún tiempo se da el fenómeno del turismo cooperante, que no es una actividad éticamente reprochable, como plantean algunos medios de la derecha. Simplemente hay personas que en vez de escoger un resort todo incluido en la Republica Dominicana elige ir a África y de paso llevar materiales escolares, máquinas de coser portátiles o microcréditos. Qué parte tiene de aventura, cuánta de turismo y qué parte de cooperación, eso cada uno lo verá; pero en cualquier caso, no se trata desde luego de actividades condenables.

Texto: José Gabriel Zurbano* / Ciudad futura

* Cooperante en Senegal durante 2008 y 2009.

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¿Se acabó la invasión de Iraq? Las mentiras del sistema globalizado y su verdadero rostro sanguinario

Ahora que [según dicen los medios masivos] las tropas de Estados Unidos y sus aliados (especialmente Gran Bretaña) tras siete años y cinco meses de invasión se  “retiran” parcialmente del territorio de lo que fue Iraq, un país desangrado, devastado, desarticulado, sin gobierno y al borde de la guerra civil, sería bueno en nuestra opinión hacer un somero balance de lo que esta larga guerra ha supuesto y sigue suponiendo para el pueblo iraquí y para el resto del mundo.

Las armas de destrucción masiva fueron ‘Made in USA’, ‘Made in UK’…

La invasión y ocupación de Iraq, aunque tiene precedentes en la I Guerra del Golfo de 1991, comenzó el 20 de marzo de 2003 cuando Estados Unidos dirigió, sin contar con el apoyo de la Naciones Unidas (NNUU), una coalición multinacional con el objetivo de invadir Iraq, compuesta por unidades de las fuerzas armadas de los propios Estados Unidos, el Reino Unido, y contingentes menores de Australia, España, Dinamarca, Polonia y otros estados. Como se sabe, la principal justificación para esta operación que ofrecieron el presidente de EEUU, George W. Bush, y sus aliados en la coalición, muy especialmente Tony Blair, José María Aznar y Durão Barroso en su famoso Encuentro de las Azores, fue la afirmación de que Iraq poseía y estaba desarrollando armas de destrucción masiva (ADM).

Aunque Aznar y Barroso estaban allí como auténticos floreros (y ahora pretenderán irse de rositas escabulléndose de su responsabilidad), norteamericanos y británicos sabían de qué hablaban, puesto que habían sido ellos mismos los que habían proporcionado a Saddam Husein, en la época en la que lo armaban y apoyaban durante los años ochenta en su guerra contra el Irán de los ayatolás, “equipos para desarrollar ADM en Iraq”. En aquellos años la ayuda de EEUU y sus aliados incluía medios para desarrollar misiles, además de cepas virulentas de ántrax y otras biotoxinas que los americanos proporcionaron al régimen de Saddam Husein hasta 1990. Sin embargo, los inspectores de armas no encontraron en 2003 pruebas de la existencia de esas armas de destrucción masiva [Washington llegó a plantear en la época, frente a las conclusiones de los inspectores de NNUU, uno de los argumentos más retorcidos que se hayan conocido en derecho internacional: “Que no haya pruebas no significa que no existan”. N. de CF], y se llegó a la conclusión de que Iraq había terminado sus programas de este tipo de armas en 1991, justo cuando terminó la colaboración de EEUU en este terreno con Sadam Husein. Su última colaboración fue el nihil obstat que George Bush padre ofreció a Saddam en su ataque frente a la revuelta de 1991 de los chiís de Iraq [apoyados por Irán], ya que los sesudos mandamases de Washington consideraban que Husein ofrecía mayor estabilidad a la región que los otros. Luego, sin que aparentemente nada cambiara, ellos sí cambiaron su opinión. Sigue leyendo

Oskar Lafontaine: La Izquierda… y punto (Die Linke.)

Oskar Lafontaine se dirige a los asistentes a un acto de Die Linke (la izquierda alemana) contra la guerra y por la retirada de las fuerzas de ocupación en Afganistán celebrado el pasado mes de septiembre en Berlín.

Oskar Lafontaine[1] (Saarlouis, Sarre, 16 de septiembre de 1943), diplomado en Ciencias Físicas, especialista en transportes públicos y militante del SPD (Partido Socialdemócrata Alemán) desde 1966, fue alcalde de Saarbrücken entre 1974 y 1985. Tras ganar las elecciones del 10 de marzo, fue elegido en sustitución del cristianodemócrata Werner Zeyer ministro-presidente del gobierno del Lander del Sarre [Estado federado de Alemania], siendo el primer presidente socialdemócrata de esta importante región industrial desde la constitución de la RFA en 1947…

De referente de la izquierda en el SPD a líder de la izquierda alemana

El 14 de junio de 1987 fue elegido vicepresidente del SPD y, posteriormente, tras el fracaso de la coalición social-liberal, candidato a la Cancillería Federal en las elecciones legislativas del 2 de diciembre de 1990, que no obstante supusieron la reelección de Helmut Kohl, en plena efervescencia al haber capitalizado la derecha germana la caída del muro de Berlín y la reunificación de Alemania.

En 1995 fue elegido Presidente del SPD, protagonizando el giro de su partido hacia una oposición firme frente al entonces Canciller democristiano Helmut Kohl, en contraste con lo que venían haciendo los dos partidos históricamente fomentando el bipartidismo. Con esta estrategia, los socialdemócratas ganaron las elecciones de septiembre de 1998 y fue nombrado Ministro de Finanzas del primer gobierno de Gerhard Schröder. El 11 de marzo de 1999 renunció sorprendentemente a todos sus cargos gubernamentales y de partido, posicionándose en contra de las políticas —marcadamente neoliberales— del nuevo gobierno.

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Puño y letra: Thomas Jefferson

“Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los banqueros privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo sobre la tierra que sus padres conquistaron”.

Thomas Jefferson (Virginia británica/EEUU, 1743-1826)
Principal redactor de la Declaración de Independencia tras la
Revolución
Americana en 1776 y —a la vista está— certero profeta de su tierra.

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[Apuntes] Camps no se rinde

Aunque ambas imágenes muestran parecidos más que razonables en el gesto, también son muchas las diferencias. No sólo los trajes (los famosos trajes) de los protagonistas son muy diferentes; la moda ha cambiado mucho desde el siglo XVII y los precios de los trajes suponemos que también, aunque Francisco Camps no entienda mucho de precios… al parecer otros le pagaban sus trajes. Mientras que el holandés Justino de Nassau entrega las llaves de la ciudad de Breda al genovés al servicio de España Ambrosio de Spinola en el cuadro del genial Velázquez, Francisco Camps no entrega ninguna llave a nadie y se frota las manos… Aunque acosado él y su partido por investigaciones judiciales por graves cargos de corrupción, Camps sólo responde ante Dios y ante la Historia y hace poco se ha autoproclamado candidato del PP a la Presidencia de la Comunidad Valenciana para ser reelegido. Lo de los jueces… “largo me lo fiáis”. Su correligionario Carlos Fabra, presidente de la Diputación Provincial de Castellón y “ciudadano ejemplar” (Rajoy dixit) está imputado desde hace años por graves e incontables delitos de corrupción y sólo en caricaturas lo hemos visto lucir traje a rayas (cuyo coste correría a cargo de Instituciones Penitenciarias en este caso). Camps declaró en una ocasión que “Castellón tenía una enorme suerte por contar con Fabra”… para suerte enorme la del susodicho, cuya coartada para justificar sus abultados ingresos ha sido que le ha tocado en sucesivas ocasiones la Lotería. Y eso que dicen que el azar tiene leyes.

En el PP de Madrid de la lideresa ultraderechista Aguirre o la cólera de Dios, los casos de corrupción también harían palidecer a los Cuarenta de Alí Babá. En la molt honorable Generalitat catalana las cifras relacionadas con sobornos a politicastros del PSC-PSOE y de CiU por parte de grandes constructores alcanzan cotas de vértigo… Podríamos seguir con muchos más casos, pero es mejor insertar aquí el siempre socorrido “y un largo etcétera”.

Lo más sorprendente de todo esto no es que los procesos por delitos de corrupción en España queden en gran parte en agua de borrajas al cabo de años gracias a maniobras dilatorias de unos acusados que así burlan la acción de la Justicia. Esto no sorprende porque forma parte en esencia de este sistema político-judicial hecho como un traje a medida (otra vez los trajes) para los amos del dinero, sus títeres políticos y los leguleyos de unos y otros. Lo que nos debería hacer reflexionar es porqué muchos electores siguen apoyando a fuerzas políticas en las que la corrupción está a la orden del día, con casos que se cuentan por miles en el partido que representa a este sistema, en sus diversas variantes (PP-PSOE o CiU-PNV-CC). ¿De dónde parte realmente la corrupción? ¿Dónde está es su base real? La corrupción es un sólido entramado que cubre todo el cuerpo social de los pies a la cabeza; desde los municipales “burgos podridos” hasta las más altas instancias de este Estado gobernado con mano firme por banqueros que no se presentan a las elecciones. En España no hay Estado de derecho, hay Estado de derechas… La diferencia de género en este caso es fundamental.

Texto: Paco Arnau / Ciudad futura

[Foto: Alberto Sáiz • Imagen: Detalle de La rendición de Breda de Diego Velázquez.
Óleo sobre lienzo de 1634 conservado en el Museo del Prado de Madrid]

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Olof Palme: una vida ejemplar, una muerte anunciada

En el texto que os presentamos nuestro colaborador José Gabriel Zurbano realiza un análisis de la etapa de gobierno del líder socialdemócrata sueco Olof Palme en su contexto histórico (política económica progresista y redistributiva, antiimperialismo e independencia frente a EEUU en política exterior, etc.), comparándola con la deriva hacia la derecha de los actuales responsables internacionales y nacionales de esta fuerza política, la socialdemocracia, que de sus orígenes ligados al movimiento obrero en el siglo XIX ha pasado ha ser desde hace décadas la punta de lanza de la aplicación de duros ajustes neoliberales y antiobreros allá donde ha gobernado o gobierna en Europa Occidental (en la actualidad España, Grecia y Portugal) bajo los dictados del FMI y de los poderes financieros capitalistas. ••• Incluso para los que no coinciden con las premisas de la socialdemocracia porque forman parte del movimiento político mayoritario de la izquierda —en términos globales— a partir de la Segunda Guerra Mundial, el comunismo, la eminencia de la figura de Olof Palme crece con el paso de los años en contraste con las felonías de otros dirigentes europeos o latinoamericanos autoproclamados “socialdemócratas”. ••• Salvando las enormes distancias sociales e históricas que separaban y separan a países como Suecia y Chile, el ejemplo que lega Olof Palme —asesinado en oscuras circunstancias aún sin esclarecer— sólo podría ser comparado en buena ley con la eminente figura de otro gran líder socialista que tuvo el mismo final que Olof Palme e idénticos y poderosos enemigos, el presidente Salvador Allende. [Paco Arnau, editor de Ciudad futura]

OLOF PALME, UN EJEMPLO DE
COMPROMISO CON LA ÉTICA Y LA
PRAXIS SOCIALDEMÓCRATA

“De Vietnam a Nicaragua, de El Salvador a Palestina, del Sáhara a Sudáfrica, a lo largo de toda la superficie del globo, las banderas cuelgan a media asta en cariñosa memoria de este gigante de la justicia que llegó a convertirse en un ciudadano del mundo, un hermano y un camarada de todos los oprimidos”.
Oliver Tambo (presidente del Congreso Nacional Africano —CNA— en 1986)

“Una persona puede ser asesinada, pero las ideas no. Tus ideas [Olof Palme] vivirán a través de nosotros”.
Anna Lindh (dirigente socialdemócrata sueca opuesta a la invasión estadounidense de Iraq en 2003 asesinada el 11 de septiembre de ese mismo año. Palabras pronunciadas tras la muerte de Olof Palme en 1986)

Sven Olof Joachim Palme (Estocolmo, 1927-1986), líder del Partido Socialdemócrata de Suecia [“Partido de los Trabajadores” en su denominación histórica original] desde 1969, fue primer ministro de este país nórdico europeo en dos etapas al frente del gobierno: de 1969 a 1976 y entre 1982 y 1986. El 28 de febrero de 1986 —cuando aún ejercía el cargo de primer ministro— fue asesinado por un desconocido mientras paseaba en compañía de su esposa tras salir de un cine. La autoría y el móvil de su asesinato aún están sin resolver judicialmente. En realidad, Palme era un líder incómodo para el imperialismo, el fascismo internacional y los centros transnacionales del poder neoliberal.

Para ejemplo de los que ahora se tildan de “socialdemócratas”, sin serlo en realidad al defender el pensamiento único neoliberal, en su primera etapa como primer ministro Palme mantuvo puntos de vista alternativos, criticando la actuación de Estados Unidos en la guerra de Vietnam, las armas nucleares y la política del apartheid en Sudáfrica. Asimismo defendió el derecho del pueblo palestino a tener su propio estado y a Fidel Castro. También apoyó a Salvador Allende, subrayando su famosa frase sobre la ética socialista “se podrá meter la pata pero no se meterá la mano”. Sigue leyendo

El necesario cambio en las relaciones de España con Marruecos

“A mí, Hasan, hijo de Mohamed el alamín, a mí, Juan León de Médicis, circuncidado por la mano de un barbero y bautizado por la mano de un papa, me llaman hoy el Africano, pero ni de África ni de Europa ni de Arabia soy. Me llaman también el Granadino, el Fesí, el Zayyati, pero no procedo de ningún país, de ninguna ciudad, de ninguna tribu. Soy hijo del camino, caravana es mi patria y mi vida la más inesperada travesía”.

Amín Maalouf (León el Africano, 1986)

Izquierda: Soldados españoles exhiben como trofeo cabezas de enemigos rifeños en la Guerra “civilizadora” de Marruecos (1909-1927). Esta larga guerra colonial hoy sería denominada “guerra humanitaria” o “misión de paz” bajo el prisma de los medios dominantes o del Ministerio de Defensa (en la época de la imagen más correctamente denominado Ministerio de Guerra). Derecha: El joven saharahui Esidi Salek Uld Moulud muestra sus quemaduras tras ser torturado con benzina en una comisaría de la policía marroquí (El Aaiún, 2006 → hecho documentado) por ondear en una boda una bandera del Sáhara Occidental, territorio supuestamente descolonizado por España en 1976 aunque en su mayor parte ocupado ilegalmente por Marruecos desde entonces.

Los musulmanes, como antagonistas religiosos y enemigos militares, han estado presentes en la historia de España de los últimos mil trescientos años. En 711, una flotilla proporcionada por el gobernador godo de Ceuta, el Conde don Julián, posibilitó el paso del Estrecho de Gibraltar a los conquistadores árabes y bereberes de Tarik y Muza, lo que hizo posible el siguiente dominio por los musulmanes de la práctica totalidad del territorio peninsular. Tras ocho siglos de convivencia y de lucha, siguiendo la inercia de las guerras frente a “los moros” en la Península Ibérica, el rey de Portugal conquistó Ceuta en 1415 y los Reyes Católicos se hicieron con Melilla en 1497. Allí se encontraban muchos de los desterrados —cinco años antes— del último bastión musulmán en la península, Granada. Entre estos angustiados refugiados que debieron huir de nuevo hacia Fez y otras ciudades del Norte de África estaba León el Africano.

A partir de ahí, durante el siglo XVI, se conquistan Orán (hoy en Argelia) y otras ciudades de la costa norteafricana, creándose una “línea de defensa” frente a los piratas berberiscos y los turcos. Ceuta pasa a ser plaza de soberanía del rey de España en 1640 y junto con Melilla estas ciudades serán recintos militares y presidios parte del dispositivo de la “frontera Sur” de Europa. Una frontera que en la actualidad separa a sociedades desarrolladas de países en vías de desarrollo, que limitan a su vez con países francamente subdesarrollados y empobrecidos como los del África subsahariana. Sigue leyendo

Colombia: “Democracia” con fosas comunes

El diario madrileño Público insertaba en su edición del pasado 7 de agosto un artículo titulado “Uribe deja a Colombia con 32.000 desaparecidos”. En este texto se caracteriza a Colombia como el país con más desigualdad de América Latina y se documentan graves violaciones de los derechos humanos y civiles durante el mandato del presidente saliente Álvaro Uribe, el más querido por Washington y paladín del neoliberalismo en aquella región. Un mandato presentado como “democrático” por la mayoría de los medios frente al denominado “Régimen o dictadura de Venezuela”, país con un presidente elegido en las urnas en el que no hay, que nadie sepa, ni un solo desaparecido, ni se asesina a sindicalistas ni a dirigentes opositores, como por el contrario ocurre habitualmente en esa “democrática” Colombia de las fosas comunes. Quizá sea éste uno de los ejemplos más descarados de cinismo y de manipulación de la realidad en la mayoría de los medios, sumisos órganos de propaganda de sus amos provinciales e imperiales. ••• En las líneas que siguen nuestro colaborador José Gabriel Zurbano aborda un análisis de la situación actual de Colombia —sin olvidar los antecedentes históricos recientes— basado en datos y acontecimientos reales de esta estratégica república andino-caribeña que lleva décadas sumida en una guerra interminable. [Ciudad futura]

George W. Bush intenta colocar a Álvaro Uribe la Medalla Presidencial de la LIbertad, máxima distinción civil que concede la Casa Blanca. Junto a Uribe, Tony Blair fue también honrado con esta distinción en una solemne ceremonia celebrada en Washington en enero de 2009. Según la web de la pública, independiente y británica BBC “Durante los 8 años de su mandato, Bush otorgó la medalla a 78 individuos (sic)” […] “también han recibido esta medalla el ex jefe del Pentágono Donald Rumsfeld, el vicepresidente Dick Cheney y el ex director de la CIA George Tenet”. La Medalla de la Libertad fue instituída por Harry Truman en 1945, el mismo año en que este presidente ordenó sendos ataques nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki.

Colombia estuvo de moda hace poco más de un año por el final (en julio de 2008) del secuestro de Ingrid Betancourt y otros quince, entre ellos tres ciudadanos de EEUU. Ahora Colombia vuelve a estar de moda en los medios de información —asimilados por el dogma ultraliberal— que contraponen la «democracia colombiana» al «Régimen de Venezuela». Recientemente, hemos podido ver en televisión un reportaje redifundido en Cuatro y CNN+ España, en el que el enviado especial es el muy respetado periodista Jon Sistiaga, quien —sin embargo— quizá para volver a ser bien visto por los servicios norteamericanos tras su encomiable actuación en el caso del asesinato de su compañero José Couso por los descerebrados soldados del Imperio en Iraq, se presta a penetrar “en los mas recónditos arrabales del chavismo“. Sistiaga entra en los barrios marginales de Caracas para “descubrir los secretos” de uno de los mas porfiados enemigos del Imperio en la actualidad… y allí encuentra a un grupúsculo, probablemente escasamente representativo, de “violentos extremistas chavistas venerando al fallecido guerrillero [colombiano] Manuel Marulanda”, Tirofijo; incluso hablan de los “hermanos que luchan por una Euskal Herria independiente”.

Frente a esto, esos mismos medios y otros de su mismo espectro ideológico, han presentado como “democráticas” unas elecciones en Colombia que han supuesto la consolidación del “uribismo sin Uribe” a través del nuevo presidente Juan Manuel Santos, antiguo jefe del Ejército del gobierno de Uribe y ministro del Interior involucrado en multitud de casos de conculcación de los derechos civiles y humanos, como veremos a continuación. La ascensión al poder presidencial de Santos se ha visto impulsada por las agresiones constantes que desde los aparatos gubernamentales han sufrido todos y cada uno de los opositores al uribismo, como tambien se demuestra más adelante. Ya resultaba extraño que el principal candidato opositor, a quien finalmente barrieron los democráticos oficialistas, fuera un frágil alcalde de aspecto albino con discurso “verde” en una tierra teñida por el color blanco de la cocaína y el rojo de la sangre derramada en la guerra que persiste desde hace décadas en Colombia. Sigue leyendo