[Roja directa] El ‘patriota’ Alejandro Sanz y sus banderas

El artista conocido como Alejandro Sanz, cuya carrera comenzó con el más que pretencioso e histriónico nombre de Alejandro Magno [¡!], en realidad se llama Alejandro Sánchez (suprimió el “che” de su apellido) y tiene fijada su residencia en Miami (Florida, EEUU). Y es que este chico de Moratalaz* siempre tuvo delirios de grandeza inversamente proporcionales a su más que discreto nivel cultural, como suele ser habitual en estos casos de desclasamiento sobrevenido por el éxito e interrupción prematura de los estudios.

Pero no es el motivo de estas líneas analizar la trayectoria profesional de Sanz-Magno-Sánchez, arquetipo del cantante tierno que empieza emocionando a fans adolescentes a las que les falta un hervor y acaba siendo admirado por sus abuelas, con un vacío generacional intermedio más profundo que sus letras.

La última ocurrencia que ha tenido Alejandro Sanzleit motiv de la inapelable roja directa que le presentamos en estos días protagonizados por el balompié— ha sido poner en duda el valor (¡!) y el patriotismo del campeón español de Moto GP Jorge Lorenzo por no atreverse a blandir y plantar una bandera rojigualda de la monarquía española en el “territorio hostil” de Montmeló para celebrar su reciente triunfo en el Circuit de Catalunya. Acostumbrados como nos tenía a sus obsesivas proclamas anticomunistas contra Cuba y Venezuela, el progre residente de ese “nido de izquierdistas” que es Miami cruza ahora el charco para pontificar sobre las eternas tribulaciones identitarias de la tierra que le vio nacer. Sigue leyendo

Sudáfrica 2010: Moses Mabhida, un estadio de bandera

El arco que corona el Estadio, al igual que la bandera sudafricana, simboliza un país dividido que se une en una sola nación.

Moses Mabhida, líder comunista de la lucha del pueblo sudafricano contra el régimen del Apartheid, da nombre al nuevo Estadio de Durban.

Vista nocturna del interior del Moses Mabhida durante un encuentro de fútbol. Obsérvese la cobertura de teflón de las gradas y, al fondo, una parte del gran arco longitudinal que la soporta.

+info: Fútbol rebelde
Entrada relacionada en Ciudad futura: ‘La Roja’, de cabeza a la final de Sudáfrica 2010

El Estadio Moses Mabhida de Durban, escenario de la victoria en semifinales de la Selección de España frente a la de Alemania, es posiblemente la más llamativa y moderna de todas las sedes del Campeonato Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010. Fue inaugurado en noviembre de 2009 y cuenta con una capacidad que puede variar entre los 60.000 y los 80.000 espectadores según su uso, ya que es un estadio polivalente (fútbol, atletismo, rugby, etc.).

Estructura y símbolo de unión

Lo más llamativo de su estructura es el enorme arco de 105 metros de altura máxima (equivalente a la un edificio de 35 plantas) y 350 metros de largo que lo corona a través del eje longitudinal del campo. Mediante cables de acero de 95 mm de diámetro, el arco sirve de soporte a los voladizos de teflón traslúcido que cubren casi por completo las gradas del estadio. Se trata de un arco bifurcado que acaba unido en uno de sus extremos, emulando así con audaz ingeniería la bandera de la nueva República de Sudáfrica nacida tras el fin del régimen racista del Apartheid, que representa un país dividido que se une en una sola nación. El arco dispone además de peldaños y de un funicular que permiten a los visitantes elevarse hasta la zona más alta de esta gran estructura.

La ciudad de Durban

El Moses Mabhida Stadium está ubicado en la ciudad de Durban, situada en la Municipality Nelson Mandela Bay, a orillas del Océano Índico en la costa oriental de Sudáfrica. Con 3,5 millones de habitantes, Durban es la tercera ciudad del país por población tras Johannesburgo y Ciudad del Cabo. El puerto de Durban es el más importante de África y su terminal de contenedores, la más grande del Hemisferio Sur. Durban fue distinguida por Naciones Unidas en 1998 con el título de “Ciudad Mejor Administrada de África”.

Moses Mabhida

Este gran Estadio de Durban debe su nombre a la memoria de Moses Mabhida (1923-1986), uno de los principales líderes fundadores del movimiento obrero sudafricano y de la lucha contra el Apartheid. Mabhida culminó su trayectoria política siendo secretario general del influyente Partido Comunista de Sudáfrica (SACP, por sus siglas en inglés) entre 1979 y 1986, el año de su muerte. El SACP, junto con los sindicatos y el Congreso Nacional Africano (ANC) de Nelson Mandela, fue uno de los tres pilares en que se basó la lucha de la mayoría del pueblo sudafricano contra el régimen racista de la minoría boer (blancos de origen holandés).

La República de Sudáfrica está gobernada desde el fin del Apartheid hasta la actualidad por una alianza unitaria de la izquierda integrada por el Congreso Nacional Africano, el Partido Comunista de Sudáfrica y la central sindical mayoritaria COSATU (Congress of South African Trade Unions).

Comparte Ciudad futura[tweetmeme source=”ciudadfutura” only_single=false]

‘La Roja’, de cabeza a la final de Sudáfrica 2010

Un potente remate de cabeza del barcelonista Carles Puyol a saque de córner ha dado la victoria a la Selección española de fútbol sobre la alemana en el encuentro de semifinales del Mundial de Sudáfrica celebrado ayer. El defensa catalán impulsó con su frente el balón hasta el fondo de la red a aproximadamente 50 kilómetros por hora según nuestros cálculos, una velocidad ciertamente elevada en un tiro de estas características. La neta superioridad de “La Roja” sobre Alemania a lo largo de prácticamente todo el partido —reconocida tanto por Joachim Low, el mister alemán, como por la prensa germana de hoy de forma unánime— no se tradujo en una victoria con un marcador más abultado. Los delanteros hispanos “perdonaron” varias ocasiones claras de gol a lo largo de un encuentro en el que, por su dominio del juego y de la posesión del balón, España superó claramente a Alemania. ••• Noticias como ésta nunca vienen mal siempre y cuando no nos hagan olvidar las cosas verdaderamente importantes de la vida. Como dijo aquél: fútbol sólo es fútbol.

Entrada relacionada en Ciudad futura:
Sudáfrica 2010: Moses Mabhida, un estadio de bandera »
Enlace recomendado:
España y el Mundial de Fútbol: A las banderas les falta un color (laRepublica.es)

Comparte Ciudad futura[tweetmeme source=”ciudadfutura” only_single=false]

Los amigos de Hitler (un texto de Eduardo Galeano)

Reproducimos un esclarecedor texto del escritor uruguayo Eduardo Galeano, extraído de su libro Espejos: una historia casi universal. Galeano, con manos de experto cirujano, disecciona y describe la perfecta simbiosis entre los grandes emporios capitalistas de EEUU y Alemania —de ayer y de hoy— que con la inestimable colaboración de la Iglesia Católica y la banca suiza allanaron el camino para el ascenso del nazifascismo y su conquista de Europa… y para la mayor hecatombe que haya conocido la historia humana. Un lectura necesaria y muy recomendable de uno de los ensayistas más lúcidos del panorama literario actual en castellano. [Las negritas son nuestras]

«Los amigos de Adolf Hitler tienen mala memoria, pero la aventura nazi no hubiera sido posible sin la ayuda que de ellos recibió.
Como sus colegas
Mussolini y Franco, Hitler contó con el temprano beneplácito de la Iglesia Católica.
Hugo Boss vistió su ejército.
Bertelsmann publicó las obras que instruyeron a sus oficiales.
Sus aviones volaban gracias al combustible de la
Standard Oil [hoy Exxon y Chevron] sus soldados viajaban en camiones y jeeps marca Ford.
Henry Ford, autor de esos vehículos y del libro El judío internacional, fue su musa inspiradora. Hitler se lo agradeció condecorándolo.
También condecoró al presidente de la
IBM, la empresa que hizo posible la identificación de los judíos.
La
Rockefeller Foundation financió investigaciones raciales y racistas de la medicina nazi.
Joe Kennedy, padre del presidente, era embajador de los Estados Unidos en Londres, pero más parecía embajador de Alemania. Y Prescott Bush, padre y abuelo de presidentes, fue colaborador de Fritz Thyssen, quien puso su fortuna al servicio de Hitler.
El
Deutsche Bank financió la construcción del campo de concentración de Auschwitz.
El consorcio
IGFarben, el gigante de la industria química alemana, que después pasó a llamarse Bayer, Basf o Hoechst, usaba como conejillos de Indias a los prisioneros de los campos, y además los usaba de mano de obra. Estos obreros esclavos producían de todo, incluyendo el gas que iba a matarlos.
Los prisioneros trabajaban también para otras empresas, como
Krupp, Thyssen, Siemens, Varta, Bosch, Daimler Benz, Volkswagen y BMW, que eran la base económica de los delirios nazis.
Los
bancos suizos ganaron dinerales comprando a Hitler el oro de sus víctimas: sus alhajas y sus dientes. El oro entraba en Suiza con asombrosa facilidad, mientras la frontera estaba cerrada a cal y canto para los fugitivos de carne y hueso.
Coca-Cola inventó la Fanta para el mercado alemán en plena guerra. En ese período, también Unilever, Westinghouse y General Electric multiplicaron allí sus inversiones y sus ganancias. Cuando la guerra terminó, la empresa ITT recibió una millonaria indemnización porque los bombardeos aliados habían dañado sus fábricas en Alemania.»

Eduardo Galeano (Uruguay, 1940)
Fragmento de
Espejos: una historia casi universal (ISBN: 978-84-323-1314-1)
Siglo XXI Ed. (Madrid, México, Buenos Aires, 2008)

Enlaces relacionados en Ciudad futura: Eduardo Galeano: “Los nadies” »Puño y letra »

Comparte Ciudad futura

Puño y letra: Max Otte

“Si hay algo que el maravilloso mundo del capitalismo absoluto no puede soportar son los ciudadanos críticos, esclarecidos, informados, instruidos, que conozcan sus derechos individuales, que perseveren en sus deberes al servicio del bien común y, sobre todo, que se sirvan de su propia reflexión”.

Max Otte (Alemania, 1964)
Puño y letra »

Comparte Ciudad futura

Sobre la carta de una madre al ‘Propagandaleiter in Spanien’ Schutz

Un personaje taimado que responde al nombre de Raphael Schutz, embajador del Estado de Israel en España, se ha prodigado en los medios de comunicación en los últimos días para defender y justificar lo injustificable: el asesinato de activistas humanitarios de nacionalidad turca por parte de tropas corsarias hebreas durante el abordaje en aguas internacionales de uno de los buques de la Flotilla de la Libertad con destino a Gaza. A tal efecto, Schutz ha lanzado a los cuatro vientos frases que —por su descarado cinismo— podrían ser dignas del Reichspropagandaleiter del III Reich alemán Joseph Goebbels. Cristina Soler, la madre de uno de los tres españoles que formaban parte de esta iniciativa de solidaridad internacionalista con Palestina, el valenciano David Segarra, ha dirigido una carta pública al Propagandaleiter in Spanien Schutz que por su indudable interés reproducimos íntegramente a continuación. [CF]

«AL EMBAJADOR DE ISRAEL EN ESPAÑA

Señor Schutz:

Soy la madre de David Segarra Soler. Son las cinco de la madrugada del día 2 de junio. Amanece en Valencia y acabo de enterarme de la liberación de todos los secuestrados en territorio israelí, entre ellos, mi hijo.

Debo confesarle que en estos momentos no siento ningún odio hacia usted ni hacia el Estado que representa, pero no por un motivo altruista, ni noble, ni religioso, sino por puro egoísmo: el odio destruye. Y un buen ejemplo de ello lo está dando su país al mundo. Nacido del sentimiento de culpabilidad colectiva de una Europa cobarde que no supo defender a sus ciudadanos judíos de otro odio monstruoso y autodestructivo, el odio nazi, parece como si la Historia no les hubiera enseñado nada. Están repitiendo las mismas pautas de odio, de muerte, de deshumanización del contrario, de ocupación de territorios, de construcción de muros y alambradas, de soberbia racial… sólo que ahora las víctimas ya no llevan una estrella cosida a la ropa, ni el gueto está en Varsovia. Está en Gaza y Cisjordania.

No quiero contarle el infierno personal por el que he transitado estos días. Sería ridículo al lado del continuo y diario dolor de las madres palestinas.
Yo soy una afortunada, mi hijo David vuelve de la masacre del Mavi Marmara sano y salvo. Ustedes le habrán podido destrozar su única “arma letal”: la cámara de video. Pero lo que en su ciego odio olvidan es que los seres humanos tienen ojos, oídos, boca y memoria para contarle al mundo todo el horror del que fueron testigos. Y contra eso, Señor Schutz, toda su poderosa propaganda no puede hacer nada.

Me despido de usted sin más, y en el momento más emocionante de mi vida le expreso a vd. como representante de Israel en mi país, mi más profunda lástima. Tanta lástima como es inmensa la admiración por mi hijo, a quien ustedes, con toda su maquinaria de terror, no han podido doblegar. Igual que jamás conseguirán doblegar el espíritu del pueblo palestino.»

Cristina Soler Crespo

Comparte Ciudad futura

[Puño y letra]: Karl Marx

“La única parte de la llamada riqueza nacional que realmente entra en la posesión colectiva de los pueblos modernos es… su deuda pública”.

Karl Marx (Alemania, 1818-1883), El Capital (Libro I)
Véase el texto de John Brown publicado en Rebelión:
“Sobre profecías económicas y oráculos neoliberales (recordando un texto de Marx)”
Puño y letra en Ciudad futura »

Comparte Ciudad futura

‘Die amerikanische Raumfahrtprogramm’

De todos los iniciados en la historia de la cosmonaútica es bien sabido que la aportación de oficiales nazis a la puesta en marcha y desarrollo del programa espacial [Raumfahrtprogramm] norteamericano resultó ser un aporte imprescindible y decisivo durante las décadas de 1960 y 1970 para competir frente a los logros pioneros de la URSS en la carrera del cosmos.

En virtud de la Operación Paperclip, promovida por los servicios secretos de EEUU, decenas de científicos, ingenieros y técnicos alemanes que colaboraron en el diseño e implementación de armas de destrucción masiva del III Reich (entre ellas los cohetes V1 y V2, tristemente conocidos por los londinenses y por las levas de obreros esclavos que participaron en su fabricación) obtuvieron asilo, ciudadanía y trabajo en una acogedora Amerika tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. El más conocido y destacado de ellos fue Werner von Braun, ex oficial de las SS y cabeza visible del Programa Apolo. En relación con los paperclips podéis leer en Ciudad futura el epígrafe inicial “Fuga de cerebros fascistas de Europa” de nuestra entrada: “La CIA: teoría y práctica del caos”. En la imagen superior, von Braun (con traje civil) posa en 1941 junto a la plana mayor del Centro de Peenemünde, instalaciones militares en la costa báltica alemana donde se fabricaban los anteriormente referidos cohetes Vergeltungswaffe (“armas de represalia” en alemán, conocidas comúnmente como “V”). [Foto: Bundesarchiv]

En esta curiosa imagen podemos ver al recientemente fallecido Günter Wendt, antiguo ingeniero de la Luftwaffe (aviación de guerra alemana) y pad leader¹ del programa Apolo, a finales de enero de 1971. El bueno de Günter se permite hacer una broma desacomplejada y de más que dudoso gusto —con parafernalia nazi incluída— a los miembros de la tripulación del Apolo XIV minutos antes de la partida de éstos hacia la Luna. [Foto: Cortesía de la NASA • Vía: Eureka]

[1]: En la NASA, el encargado de realizar las tareas y comprobaciones previas a la inserción de los astronautas en los puestos de la tripulación antes de un lanzamiento.

Comparte Ciudad futura

[Vídeo] Guerra

Wojna [“guerra” en polaco] es un corto de animación de apenas dos minutos de duración realizado por Agnieszka Kruczec para la sección alemana de Unicef (agencia de Naciones Unidas cuyo objetivo es garantizar el cumplimiento de los derechos de la infancia). Lo mejor, al final… [Vía: Pasa la vida]

Comparte Ciudad futura