ISS: En pleno mes de agosto, avería en la refrigeración

Ilustración: Paco Arnau / Ciudad futura [Fuentes: NASA y Space.com]

Ya sabemos que a los tripulantes de la Estación Espacial Internacional (ISS) no les afectan las estaciones de aquí abajo, pero resulta curioso que se haya averiado su sistema de refrigeración precisamente en plena canícula estival (en el hemisferio norte). La avería afecta sólo a una parte del volumen habitable de la ISS, la que corresponde a los módulos que no forman parte del sector ruso: el Segmento a cargo de la NASA, los dos módulos presurizados del laboratorio japonés Kibo y el módulo europeo Columbus.

El fallo se produjo el sábado 31 de julio cuando un cortocircuito eléctrico provocó que se parara la bomba que mantiene en circulación el amoníaco de los conductos que refrigeran los sistemas y equipos de la ISS; algo que viene a ser similar al funcionamiento de un refrigerador o frigorífico doméstico. En cualquier caso —según fuentes oficiales— la tripulación no ha estado en peligro en ningún momento gracias a la puesta en marcha de sistemas redundantes previstos para operar temporalmente en caso de eventualidades como esta y a que el Control de Misión en Tierra reprogramó los sistemas de la estación a una «configuración estable» para minimizar sus necesidades de refrigeración y evitar así un recalentamiento de su volumen habitable. Sigue leyendo

Yes, we jarl!

En estos días de vacaciones de la mujer del ‘Cæsar Imperator’ en la Costa del Sol, una de las dos Españas (la que sale en los medios) babea. La otra España (la de Antonio Machado) se asquea de tanta rastrera tontería provinciana en los «burgos podridos» (Don Manuel Azaña ‘dixit’), cuya escala social está protagonizada por los campos de golf y los parados, la opulencia y la pobreza… Así que —y visto lo visto— si nos dan a elegir entre Obama (o su primera dama, o sus palmeros) y el genial humorista andaluz Chiquito de la Calzada, contestaremos en correcto chiquitistaní: «Yes, we jarl!»… No hay color. [Ilustración: Estudio de diseño gráfico Quincemetros (Bilbao)]

Entrada relacionada en Ciudad Futura: Hispania cañí
Sobre la España que babea y sobre el Imperio, véase también:
El PSOE remata el ‘decretazo’ contra los trabajadores
Gasolina al fuego para evitar incendios…
9ec4c12949a4f31474f299058ce2b22a (ya están aquí)
Crisis y vientos de guerra

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Los felices 60

Aunque la imagen parece sacada de una representación del movimiento artístico surrealista del primer tercio del siglo XX, en realidad se trata de una ilustración de la NASA de finales de la «década prodigiosa» (1969) sobre las pruebas de movilidad de un prototipo de traje espacial para EVA (Extravehicular Activity). Cuatro décadas menos felices después, cuando el programa espacial tripulado estadounidense toca a su fin, esta ‘amazing performance’ (como diría el amigo Punset) adquiere el carácter de alegoría de otros tiempos en los que todavía había hueco para el optimismo. [Foto: NASA]

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Un grano de pimienta en el espacio

Cuando leemos textos de divulgación científica sobre astronomía, aunque consigamos llegar a aprender y comprender conceptos teóricos con mayor o menor grado de complejidad, nuestra mente se resiste a aprehender o asimilar datos que se expresan con simples cifras basadas en unidades de medida, como la magnitud de los cuerpos celestes o —»más difícil todavía»— las enormes distancias que los separan en un universo como el nuestro, donde el vacío es el gran protagonista a pesar de que en un cielo estrellado sin Luna (Luna nueva) nuestros ojos nos hagan creer lo contrario. [Véase al respecto: «Átomos interpretando su propio origen y evolución»]

Tamaño comparado a escala de diversos objetos en relación con el Sol, varios planetas
del Sistema Solar y su estrella más cercana. Tanto el tamaño relativo de la «cabeza de
alfiler» como el del «grano de pimienta» han sido levemente aumentados en aras de
su propia visibilidad en esta ilustración.
[Infografía: Paco Arnau / Ciudad futura]

Estamos acostumbrados a interpretar e incluso a calcular mentalmente distancias y magnitudes usuales en la vida cotidiana con poco margen de error. Los delineantes eran capaces de distinguir en un plano arquitectónico, a simple vista y con total seguridad, una línea de una décima de milímetro de grosor de otra de dos décimas de milímetro (0,1-0,2 mm). Un buen sastre «de los de antes» sabía la talla del cliente nada más verlo entrar por la puerta del establecimiento. Un diseñador gráfico actual debería distinguir a la perfección un cuerpo de letra de 10 puntos tipográficos con una simple mirada. Los antiguos exploradores calculaban días de marcha hacia un lugar lejano visible en el horizonte con un margen de error mínimo… y podríamos seguir con multitud de ejemplos.

Magnitudes astronómicas

Pero todo cambia para nuestra mente, experta en el cálculo de proporciones terrestres y cotidianas tras cientos de miles de años de evolución e interacción con el mismo entorno, cuando las magnitudes son astronómicas. Seguramente es por eso que cuando utilizamos la expresión «cifras astronómicas» nos solemos referir a cantidades de dinero que escapan a nuestra comprensión… limitada por los magros ingresos de la mayoría. El límite suele estar situado en cifras que superen los seis ceros a la derecha (si hablamos de euros o dólares)… Esto también puede valer para las magnitudes espaciales astronómicas.

Podemos hacernos una idea cabal de la distancia que nos separa de la Luna cuando nos dicen que nuestro único satélite natural está a unos 380.000 km; no se trata de una cifra inabarcable para nosotros, seamos aficionados o no la astronomía, al fin y al cabo podemos ver la superficie de la Luna con cierto detalle muchas noches al año e incluso una docena de seres de nuestra especie han llegado a caminar o a conducir vehículos sobre sus estériles planicies. Incluso los automóviles terrestres pueden llegar a alcanzar esa cifra de 380.000 en su cuentakilómetros, aunque en los modelos que se fabrican actualmente esto sea algo cada vez más inusual. Sigue leyendo

MOCKBA 1987-03-06

Lugar y fecha de nacimiento: Moscú (RSFSR, URSS), 6 de marzo de 1987.
Nacionalidad actual: Federación Rusa.
Nombre: ¿Te interesa?
[literalmente, según los datos de su perfil: Тебе интересно?].

Así que, mejor que Iván Ivanov, lo llamaremos «Moscú 1987-03-06», como si de un cuerpo cósmico recién descubierto se tratara. Este artista gráfico de enigmático nombre nos sorprende muy gratamente con sus imaginativos montajes fotográficos e ilustraciones, de los que os presentamos dos muestras bajo estas líneas: Clouds make y Great wave. La primera es una panorámica de la capital rusa dominada por un gran hacedor de nubes; en la segunda, con el estilo inconfundible de los antiguos grabados japoneses, el moscovita nos presenta una alegoría de la película 2012 sobre el fin del mundo… en la Casa Blanca; algo que viene muy a cuento en la tensa situación internacional actual. No podemos finalizar estas breves líneas sin agradecer a nuestro buen amigo uruguasho Gabriel García este «descubrimiento» que compartimos con vosotros en Ciudad futura.

+info y web del autor: ПроснисьVía Twitter: gabriel_hgs

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Átomos interpretando su propio origen y evolución

«Cuando llegue mi hora entraré en la nada, me disolveré en átomos, y ya está.
Hasta el día en que se termine todo: la Tierra, la galaxia, el Sistema Solar…
Eso ocurrirá, y no habrá dios que nos venga a proteger diciendo:
“¿Dónde están esos seres que he creado con tanto amor?”»

(José Saramago, 1922-2010. ‘In memoriam’)

La infografía que os presentamos a continuación, que representa las eras del Universo desde su inicio hasta nuestros días, ha sido realizada de acuerdo con la Teoría del Big Bang («Gran Explosión»), un modelo científico que trata de explicar el origen del Universo y su evolución posterior a partir de una «singularidad espacio-temporal de densidad infinita», tomando como base matemática las ecuaciones de la Relatividad General. Según estas teorías, desde el instante en que el espacio inició su expansión (Big Bang) y el tiempo comenzó su transcurso a partir de la «explosión» de esa singularidad «matemáticamente paradójica», la materia —y con ella todos los objetos astrofísicos— se está expandiendo de forma constante.

LA HISTORIA DEL TIEMPO: DESDE EL ‘BIG BANG’ HASTA NUESTROS DÍAS

El gráfico muestra de forma esquemática en las cuatro dimensiones que nosotros percibimos (las tres espaciales y la temporal) las diferentes fases de ese proceso desde el Big Bang hasta nuestros días, las así llamadas Eras del Universo. Aunque estamos hablando de conceptos espaciales y temporales comparativamente inabarcables para nuestro sistema de pensamiento cotidiano, más habituado a conceptos temporales como el de las edades históricas e incluso las eras geológicas, resulta curioso observar cómo —según esta teoría— el transcurso de las cuatro primeras eras del Universo desde la enigmática Era de Plank hasta la Era de las Partículas, pasando por la Era GUT (Grand Unified Theory, por sus siglas en inglés) y la Era Electrodébil, duró una milésima parte de un segundo. Un instante que nuestros sentidos serían incapaces de percibir y nuestro cerebro de interpretar. «Antes» de esas cuatro primeras Eras no había un antes. El tiempo, tal y como lo concebimos, carecía de dimensión alguna en una singularidad espacio-temporal donde nada acontecía.

El telescopio orbital europeo Plank nos ha enviado recientemente esta imagen. Aunque fue presentada de forma tan pomposa como inexacta por muchos medios de comunicación como «La primera fotografía completa del Universo», está en realidad protagonizada por nuestra propia galaxia, la Vía Láctea vista de canto, así como otros cuerpos celestes más o menos cercanos. Cuando, tras meses de trabajo, la división científica de la Agencia Espacial Europea (ESA) consiga «limpiar» y depurar estos datos gráficos (árboles que no nos dejan ver el bosque), seguramente podremos observar por primera vez  un mapa de 360º de la radiación cósmica de fondo de la materia prima del Universo, los primeros átomos de la Era que lleva su nombre. [Imagen: ESA-HFI-LFI consortia, julio de 2010]


La siguiente fase de esta historia universal fue la llamada Era de la Nucleosíntesis, breve lapso de apenas tres minutos de duración en el que una «ardiente sopa» de protones, neutrones, electrones y neutrinos dio paso a la Era de los Núcleos [«Nuclei» en el gráfico]. Así, durante 300.000 años el universo estuvo compuesto por un plasma muy caliente de núcleos de hidrógeno (deuterio), helio y electrones. Pasados esos tres centenares de miles de años el Universo se enfrío lo suficiente como para que los electrones y los núcleos empezaran a combinarse y así formar una materia prima de átomos (mayoritariamente de hidrógeno) que camparon a sus anchas por el Universo durante unos 1.000 millones de años [«1 billion years» en la infografía] de forma más o menos uniformemente distribuida. Estábamos en la Era de los Átomos. Con el paso de esta ya respetable cantidad de tiempo de un millar de millones de años, algunas regiones habitadas por esos átomos primigenios con una densidad de población ligeramente más elevada, adquirieron una fuerza gravitacional creciente y formaron nubes de gases, estrellas, galaxias y el resto de los cuerpos celestes que conocemos en la actualidad (una pequeña porción de todos ellos observables a simple vista), dando paso a la Era en que estamos desde hace varios miles de millones de años, bautizada con el sugerente nombre de Era de las Galaxias

Y éste es el tiempo actual. Un tiempo en el que amalgamas biológicas compuestas de órganos, células y moléculas formadas por aquellos mismos átomos de la Era anterior son capaces de observar, interpretar y teorizar su propio origen y posterior evolución espacio-temporal mediante instrumentos científicos, sondas espaciales y ecuaciones matemáticas.

Infografía: © Addison-Wesley Longman • Texto: Paco Arnau / Ciudad futura

+info: Beginning and End of the Universe (Prof. Karl Gebhardt)

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Más que mil palabras [31]: Retrato de París y Saturno con fondo negro

La sonda de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) Rosetta, en su largo camino hacia los confines del Sistema Solar para encontrarse con el cometa Churymov-Geramisenko en el año 2014, nos acaba de enviar detalladas imágenes de su acercamiento al asteroide Lutetia («París» en latín). Lutetia debe su nombre al astrónomo y pintor alemán Hermann Goldschmidt (1802-1866), quien descubrió este cuerpo celeste de 132×102×76 km desde el balcón o la azotea [según fuentes] de su morada parisina de la rue de l’Ancienne-Comédie en 1852… más de un siglo y medio después, podemos disfrutar de esta cercana imagen de Lutetia —con Saturno al fondo— captada el 10 de julio de 2010. Lutetia es un asteroide de buen tamaño comparado con otros viejos conocidos como Gaspra (19×12×11 km). La agencia espacial francesa CNES nos ofrece la posibilidad de hacer zoom y ver con todo lujo de detalles la superficie de este lejano París del Cinturón de Asteroides de nuestro Sistema Solar mediante sorprendentes fotografías de alta resolución interactivas y otros materiales multimedia → La tête en l’air (français).

••• Sirva esta entrada como homenaje de Ciudad futura a la vecina República Francesa en su fiesta nacional del 14 de Julio, día de la Toma de la Bastilla que dio inicio en París a nuestra Edad Contemporánea en 1789.

rosetta-esquema

+info: ESA (European Space Agency)
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Crisis y vientos de guerra

Apagados ya lo ecos de las gradas en los estadios de Sudáfrica, es hora ya de «volver» a la cruda realidad. Una realidad caracterizada por una profunda crisis del sistema que está sirviendo para que la ínfima minoría de los «amos del dinero» salden sus últimas cuentas pendientes con su otrora poderoso adversario: el movimiento obrero occidental. Así, en los países desarrollados —el llamado primer mundo— las medidas anticrisis de los gobiernos que sirven a los oligarcas que detentan el poder real están suponiendo el desmantelamiento definitivo de los últimos restos del Estado del bienestar y una agresión sin precedentes a los derechos sociales y laborales de la mayoría.

El capitalismo financiero absoluto, defendido a capa y espada por unos medios de comunicación vasallos del pensamiento único y por unos gobiernos que representan el papel de intermediarios entre el capital y la sociedad en la ficción democrática, está inmerso en un proceso de acumulación en manos privadas sin precedentes en décadas, gracias a las políticas neoliberales y a las rigurosas «recetas» de derecha extrema que están aplicando con denodado empeño —y de forma unánime— los partidos del sistema en sus países centrales (liberal-conservadores en Gran Bretaña o Francia, neofascistas en Italia, democristianos en Alemania, demócratas en EEUU, socialistas en España, Grecia y Portugal…). Estas medidas, que se presentan como «las únicas posibles y viables», están causando ya el empobrecimiento masivo de la propia base social y política de este sistema (y de sus partidos): los sectores sociales que se consideraban «clases medias», que también vuelven a la cruda realidad inmersos en un proceso de proletarización creciente.

Por su parte, el núcleo de la clase trabajadora, viejo enemigo del capitalismo hasta su abducción ideológica, asiste a la liquidación de derechos conquistados en décadas de lucha obrera a causa de la desregulación y precarización del llamado «mercado laboral», de la negociación colectiva y de los sistemas públicos y servicios sociales (pensiones, sanidad, etc.). Así, sólo en España, el número de pobres de solemnidad ya se sitúa en torno a la redonda cifra de 10 millones de ciudadanos. La precarización de las condiciones laborales (horarios, jornada, salarios), en algunos casos propias del siglo XIX, ha provocado que —en un país con más de cuatro millones de parados— tener empleo ya no implique necesariamente poder vivir con relativa dignidad e incluso, en ocasiones, poder disponer de una ración diaria de proteínas suficiente.

Las movilizaciones anticapitalistas por una salida social a la crisis que iniciaron los trabajadores griegos y que se han extendido después a otros países europeos están aún en una fase embrionaria. La respuesta de la izquierda sindical y política (desorientada ésta última aún en tribulaciones ajenas como los nacionalismos en el caso de España, o desmantelada y postrada en Italia desde la voladura controlada del poderoso PCI) no se corresponde, ni mucho menos, con la magnitud de la ofensiva adversaria. Si no se desarrollan de forma sostenida y masiva hasta las últimas consecuencias y hasta cumplir sus objetivos, las movilizaciones serán tan útiles como un paraguas en pleno huracán… Sigue leyendo

[Roja directa] El ‘patriota’ Alejandro Sanz y sus banderas

El artista conocido como Alejandro Sanz, cuya carrera comenzó con el más que pretencioso e histriónico nombre de Alejandro Magno [¡!], en realidad se llama Alejandro Sánchez (suprimió el «che» de su apellido) y tiene fijada su residencia en Miami (Florida, EEUU). Y es que este chico de Moratalaz* siempre tuvo delirios de grandeza inversamente proporcionales a su más que discreto nivel cultural, como suele ser habitual en estos casos de desclasamiento sobrevenido por el éxito e interrupción prematura de los estudios.

Pero no es el motivo de estas líneas analizar la trayectoria profesional de Sanz-Magno-Sánchez, arquetipo del cantante tierno que empieza emocionando a fans adolescentes a las que les falta un hervor y acaba siendo admirado por sus abuelas, con un vacío generacional intermedio más profundo que sus letras.

La última ocurrencia que ha tenido Alejandro Sanzleit motiv de la inapelable roja directa que le presentamos en estos días protagonizados por el balompié— ha sido poner en duda el valor (¡!) y el patriotismo del campeón español de Moto GP Jorge Lorenzo por no atreverse a blandir y plantar una bandera rojigualda de la monarquía española en el «territorio hostil» de Montmeló para celebrar su reciente triunfo en el Circuit de Catalunya. Acostumbrados como nos tenía a sus obsesivas proclamas anticomunistas contra Cuba y Venezuela, el progre residente de ese «nido de izquierdistas» que es Miami cruza ahora el charco para pontificar sobre las eternas tribulaciones identitarias de la tierra que le vio nacer. Sigue leyendo

¿Happy 4th of July?

Ilustración: Paco Arnau / Ciudad futura
Etiquetas: CapitalismoGuerraEEUU

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