Hubble: 20 años no es nada

«Yo adivino el parpadeo / de las luces que a lo lejos / van marcando mi retorno… […]
Que veinte años no es nada, / que febril la mirada, errante en las sombras, / te busca y te nombra»

Volver (tango de Carlos Gardel)

El Telescopio Espacial Hubble de la NASA cumple en 2010 veinte años en órbita. A lo largo de estas dos décadas de febril actividad el Hubble nos ha enviado miles de fotografías del Universo, muchas de ellas tan sorprendentes como la que os mostramos sobre estas líneas. NGC 4594 —también llamada por los astrónomos «Sombrero Galaxy»— es una galaxia de tipo espiral situada a una distancia de 28 millones de años/luz que desde la Tierra vemos de canto; de ahí su peculiar aspecto aplanado y su castizo nombre.

Se ha calculado que en el centro de la Galaxia del Sombrero debe haber un agujero negro con una masa equivalente a nada menos que mil millones de veces la masa de nuestro Sol. Esta fotografía en espectro infrarrojo fue captada en 2003, pero en realidad nos muestra esta galaxia tal y como era mucho antes de que existiera la especie humana. Su luz tarda 28 millones de años en llegar hasta nosotros.

Aunque «veinte años no es nada», sobre todo si los comparamos con esos 28 millones, la celebración en 2010 del vigésimo aniversario del Hubble puede ser una buen motivo para visitar la galería de imágenes de este gran ojo espacial de febril mirada que adivina el parpadeo de las luces a lo lejos y errante en las sombras las busca y las nombra.

Texto: Paco Arnau / Ciudad futuraFoto: NASA/JPL HubbleSite

+info y galería de imágenes → HubbleSite Gallery

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Puño y letra: Woody Allen

“Si Dios existe, espero que tenga una buena excusa”.

Woody Allen (Allan Stewart Königsberg; EEUU, 1935)
Puño y letra »
Entrada relacionada en Ciudad futura: Hiroshima: 65 años de ‘American way of life’

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Hiroshima: 65 años de ‘American way of life’

El 6 de agosto de 1945, ya acabada la guerra en Europa tras la toma de Berlín por el Ejército Rojo en mayo, en el Imperio del Sol Naciente se había puesto el Sol. Japón, una superpotencia militarista que había dominado poco tiempo antes casi todo el Extremo Oriente continental asiático y una inmensa área de millones de kilómetros cuadrados en el Océano Pacífico, era a la sazón un país agotado sin apenas capacidad de producción industrial y armamentística con una sociedad desmoralizada e incapaz de reaccionar frente al imparable avance de los aviones, las naves y las tropas del emergente «Imperio del Sol Poniente»… A finales de febrero de 1945, EEUU había infligido una severa derrota militar a Japón en su última línea de defensa, la isla de Iwo Jima: la caída de Tokio y con ella el final definitivo de la Segunda Guerra Mundial eran ya dos acontecimientos inexorables por esas fechas.

Cuerpo calcinado de un niño a causa de la bomba atómica lanzada por Estados Unidos el 6 de agosto de 1945 sobre Hiroshima y página de publicidad insertada en la famosa revista ‘Life’ («Vida») en 1949, unos veranos después del primer ataque nuclear de la Historia

Japón era un país sin apenas capacidad de resistencia por tierra, mar o aire cuando el presidente demócrata Harry S. Truman, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, ordenó un bombardeo atómico contra la ciudad de Hiroshima. Este crimen contra la Humanidad causó la muerte instantánea a no menos de 120.000 personas y más de 300.000 heridos (en su inmensa mayoría civiles en ambos casos). Tres días después EEUU hizo detonar otro artefacto nuclear sobre la ciudad de Nagasaki que sumó otras 75.000 muertes directas.

Estos dos macabros eventos fueron el punto de partida de una alocada carrera armamentística que protagonizó la política internacional en las cuatro décadas siguientes… La carrera de armas estratégicas que EEUU y la URSS mantuvieron en pos de la «paridad nuclear» fue un camino a ninguna parte que enterró literalmente enormes cantidades de dólares y rublos en cientos de silos de misiles nucleares de las dos superpotencias. Sigue leyendo

ISS: En pleno mes de agosto, avería en la refrigeración

Ilustración: Paco Arnau / Ciudad futura [Fuentes: NASA y Space.com]

Ya sabemos que a los tripulantes de la Estación Espacial Internacional (ISS) no les afectan las estaciones de aquí abajo, pero resulta curioso que se haya averiado su sistema de refrigeración precisamente en plena canícula estival (en el hemisferio norte). La avería afecta sólo a una parte del volumen habitable de la ISS, la que corresponde a los módulos que no forman parte del sector ruso: el Segmento a cargo de la NASA, los dos módulos presurizados del laboratorio japonés Kibo y el módulo europeo Columbus.

El fallo se produjo el sábado 31 de julio cuando un cortocircuito eléctrico provocó que se parara la bomba que mantiene en circulación el amoníaco de los conductos que refrigeran los sistemas y equipos de la ISS; algo que viene a ser similar al funcionamiento de un refrigerador o frigorífico doméstico. En cualquier caso —según fuentes oficiales— la tripulación no ha estado en peligro en ningún momento gracias a la puesta en marcha de sistemas redundantes previstos para operar temporalmente en caso de eventualidades como esta y a que el Control de Misión en Tierra reprogramó los sistemas de la estación a una «configuración estable» para minimizar sus necesidades de refrigeración y evitar así un recalentamiento de su volumen habitable. Sigue leyendo

Yes, we jarl!

En estos días de vacaciones de la mujer del ‘Cæsar Imperator’ en la Costa del Sol, una de las dos Españas (la que sale en los medios) babea. La otra España (la de Antonio Machado) se asquea de tanta rastrera tontería provinciana en los «burgos podridos» (Don Manuel Azaña ‘dixit’), cuya escala social está protagonizada por los campos de golf y los parados, la opulencia y la pobreza… Así que —y visto lo visto— si nos dan a elegir entre Obama (o su primera dama, o sus palmeros) y el genial humorista andaluz Chiquito de la Calzada, contestaremos en correcto chiquitistaní: «Yes, we jarl!»… No hay color. [Ilustración: Estudio de diseño gráfico Quincemetros (Bilbao)]

Entrada relacionada en Ciudad Futura: Hispania cañí
Sobre la España que babea y sobre el Imperio, véase también:
El PSOE remata el ‘decretazo’ contra los trabajadores
Gasolina al fuego para evitar incendios…
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Crisis y vientos de guerra

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Los felices 60

Aunque la imagen parece sacada de una representación del movimiento artístico surrealista del primer tercio del siglo XX, en realidad se trata de una ilustración de la NASA de finales de la «década prodigiosa» (1969) sobre las pruebas de movilidad de un prototipo de traje espacial para EVA (Extravehicular Activity). Cuatro décadas menos felices después, cuando el programa espacial tripulado estadounidense toca a su fin, esta ‘amazing performance’ (como diría el amigo Punset) adquiere el carácter de alegoría de otros tiempos en los que todavía había hueco para el optimismo. [Foto: NASA]

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La Administración Presidencial del Premio Nobel de la Paz Barak Obama ha presupuestado para 2011 el gasto militar más elevado de la Historia (no sólo de EEUU): oficialmente 708.000 millones de dólares, que en buena parte se destinarán a las guerras en curso —cuya dirección máxima recae en el citado Comandante en Jefe de las fuerzas armadas estadounidenses— y para dotar de fondos a programas y armas relacionados con otros posibles escenarios bélicos, algunos de ellos novedosos. Este presupuesto implica un incremento significativo si lo comparamos con el gasto militar anual de la anterior Administración republicana de Bush, que oscilaba en torno a la cifra de 500.000 millones de dólares; también destinados a la guerra en su mayor parte y con una política exterior muy similar en los hechos, aunque no tanto en las declaraciones, a la de la Administración demócrata de Obama.

Emblema oficial de Cibercomando de EEUU. Obsérvese que el escudo de armas sostenido por las garras del águila americana, simbolo nacional estadounidense, tiene tres cuarteles más que simbólicos, muy elocuentes. El primero representa a las fuerzas armadas (dos espadas cruzadas), el rayo del segundo cuartel simboliza las operaciones bélicas en el ciberespacio. El tercer cuartel, en la base del escudo o ‘en punta’, representa la llave de la Red global Internet, en poder de Estados Unidos. Estos tres cuarteles figuran en sable sobre campo de plata (en heráldica); o sea, «negro sobre blanco» en toda la extensión del término.

El abultado presupuesto militar de EEUU para 2011 está basado en «la existencia de nuevas amenazas supranacionales», la irrupción de la República Popular China en el escenario mundial como nueva superpotencia global emergente*, así como en la ya conocida doctrina —acuñada a sangre y fuego en los tiempos de Bush— de la «lucha contra el terrorismo y la insurgencia» como eufemístico argumento central… Es decir, dotar de soporte económico a las guerras de EEUU y sus satélites de la OTAN en las estratégicas regiones de Oriente Medio y Asia Central que han causado hasta la fecha bastante más de un millón de muertos en Iraq y en Afganistán (en su inmensa mayoría civiles iraquíes). Otros posibles escenarios de guerra de agresión son Irán o la RPD de Corea, dos nuevos focos de tensión internacional desde el punto de vista de Washington y sus estados vasallos de la OTAN.

En relación con el histórico «patio trasero» del Imperio norteamericano (hoy más bien «patio rebelde»), sobre los «teatros de operaciones» de México, Centroamérica-Caribe y Sudamérica se dice (también de forma un tanto eufemística) que «continuará la cooperación militar con presencia estadounidense limitada en el Hemisferio [de las Américas]»… cooperación militar limitada, de momento… La escalada de la tensión con Venezuela provocada por el régimen de Bogotá, el principal peón de EEUU en el subcontinente sudamericano, no parece indicar buenos augurios. Sigue leyendo

Un grano de pimienta en el espacio

Cuando leemos textos de divulgación científica sobre astronomía, aunque consigamos llegar a aprender y comprender conceptos teóricos con mayor o menor grado de complejidad, nuestra mente se resiste a aprehender o asimilar datos que se expresan con simples cifras basadas en unidades de medida, como la magnitud de los cuerpos celestes o —»más difícil todavía»— las enormes distancias que los separan en un universo como el nuestro, donde el vacío es el gran protagonista a pesar de que en un cielo estrellado sin Luna (Luna nueva) nuestros ojos nos hagan creer lo contrario. [Véase al respecto: «Átomos interpretando su propio origen y evolución»]

Tamaño comparado a escala de diversos objetos en relación con el Sol, varios planetas
del Sistema Solar y su estrella más cercana. Tanto el tamaño relativo de la «cabeza de
alfiler» como el del «grano de pimienta» han sido levemente aumentados en aras de
su propia visibilidad en esta ilustración.
[Infografía: Paco Arnau / Ciudad futura]

Estamos acostumbrados a interpretar e incluso a calcular mentalmente distancias y magnitudes usuales en la vida cotidiana con poco margen de error. Los delineantes eran capaces de distinguir en un plano arquitectónico, a simple vista y con total seguridad, una línea de una décima de milímetro de grosor de otra de dos décimas de milímetro (0,1-0,2 mm). Un buen sastre «de los de antes» sabía la talla del cliente nada más verlo entrar por la puerta del establecimiento. Un diseñador gráfico actual debería distinguir a la perfección un cuerpo de letra de 10 puntos tipográficos con una simple mirada. Los antiguos exploradores calculaban días de marcha hacia un lugar lejano visible en el horizonte con un margen de error mínimo… y podríamos seguir con multitud de ejemplos.

Magnitudes astronómicas

Pero todo cambia para nuestra mente, experta en el cálculo de proporciones terrestres y cotidianas tras cientos de miles de años de evolución e interacción con el mismo entorno, cuando las magnitudes son astronómicas. Seguramente es por eso que cuando utilizamos la expresión «cifras astronómicas» nos solemos referir a cantidades de dinero que escapan a nuestra comprensión… limitada por los magros ingresos de la mayoría. El límite suele estar situado en cifras que superen los seis ceros a la derecha (si hablamos de euros o dólares)… Esto también puede valer para las magnitudes espaciales astronómicas.

Podemos hacernos una idea cabal de la distancia que nos separa de la Luna cuando nos dicen que nuestro único satélite natural está a unos 380.000 km; no se trata de una cifra inabarcable para nosotros, seamos aficionados o no la astronomía, al fin y al cabo podemos ver la superficie de la Luna con cierto detalle muchas noches al año e incluso una docena de seres de nuestra especie han llegado a caminar o a conducir vehículos sobre sus estériles planicies. Incluso los automóviles terrestres pueden llegar a alcanzar esa cifra de 380.000 en su cuentakilómetros, aunque en los modelos que se fabrican actualmente esto sea algo cada vez más inusual. Sigue leyendo

Pruebas fotográficas de ciudadanos de EEUU contra BP

Iniciativas de ciudadanos estadounidenses como GrassrootsMapping acumulan pruebas mediante fotos tan impactantes como ésta contra British Petroleum, multinacional responsable de la muerte de 11 de sus trabajadores y de uno de los mayores desastres ecológicos de los últimos tiempos por anteponer el afán de lucro a la seguridad en sus plataformas de extracción de petróleo en el Golfo de México. Los promotores de esta iniciativa en la Red explican cómo con medios sencillos y asequibles —mediante globos de helio cuyo coste total puede no superar los 100 dólares— es posible captar fotos aéreas como la que os mostramos sobre estas líneas, una instantánea que no tiene nada que envidiar a las realizadas por empresas especializadas en fotografía aérea con medios más sofisticados y un coste muy superior.

Entrada relacionada en Ciudad futura: Surrealismo estratosférico

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Hispania cañí [actualizado: 5/08/2010]

Primero dijeron que el mismísimo Cæsar Imperator Obama visitaría Marbella con familia y séquito al completo, luego lo desmintieron y al final quedó la cosa en que sería la mujer del César quien pasaría unos días de vacaciones en esa ciudad de las mil y una noches donde algunos de sus alcaldes y concejales, que ni eran honrados ni lo parecían, emularon durante décadas a los cuarenta de Alí Babá. Pero este típico culebrón estival no termina aquí…

Al final, calcando el guión de la famosa película española de los años 50 Bienvenido, Mister Marshall, las berlanguianas fuerzas vivas marbellíes que ya habían comenzado a engalanar la ciudad para agasajar a la comitiva imperial (estandartes patrióticos incluídos) han acabado con su gozo en un pozo y verán pasar de largo a toda velocidad los negros haigas* rumbo a Benahavís, una pequeña villa cercana a la Costa del Sol con una docena campos de golf y más de dos centenares de parados que ya se afana en los preparativos sin reparar en dispendios: ampliación de calzadas para las limusinas, mejoras en pavimentos y jardines del exclusivo resort golfista, nuevos puntos de luz…

Mrs. Obama, primera dama demócrata que habitualmente actúa ante las cámaras en actos «benéficos»con los más desfavorecidos (curioso eufemismo), asentará sus opulentos reales en una macro-cacho-suite de 350 metros cuadrados y tres plantas de un lujoso hotel del exclusivo resort benahavisí. La «habitación» cuenta con piscina propia y servicio de mayordomo las 24 horas. [Actualizado]

El primer edil de los benahavisíes anunció la buena nueva a sus vecinos y a los medios con cierto retraso debido a que «por motivos de seguridad» le pidieron «la máxima discreción». Dicen por ahí que el señor alcalde, cubierto para la ocasión con un sombrero cordobés, inició su discurso ante los lugareños con las siguientes palabras: «Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación…».

[*]: Vulgarismo actualmente en desuso que significa «automóvil muy grande y lujoso». Se cree que su origen está en una incorrecta expresión de los nuevos ricos de provincias que amasaron fortunas con el contrabando durante los años de la larga posguerra española (décadas de 1940 y 1950). Cuando visitaban un concesionario de Madrid para comprar un automóvil y el vendedor les preguntaba qué modelo querían, los adinerados e iletrados villanos contestaban: «¡El más grande que haiga!» [en vez de «haya»]. Al parecer ésa es la razón por la que el ingenioso pueblo de Madrid comenzó a denominar «haigas» a sus coches y, por extensión, a todas las limusinas.

Texto: Paco Arnau / Ciudad futura
[Reproducido en rebelion.org]

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