Apolo-Soyuz: Encuentro en órbita de dos mundos distintos y distantes

El 17 de julio se conmemora el 35º aniversario de la expedición orbital tripulada soviético-estadounidense Apolo-Soyuz. En tal fecha de 1975, la nave soviética Soyuz 19 y la estadounidense Apolo ASTP (extraoficialmente también denominada Apolo XVIII) se acoplaban en la órbita terrestre tras sendos lanzamientos dos días antes (15 de julio) desde el Cosmódromo de Baikonur (RSS de Kazajistán, URSS) y el Centro Espacial Kennedy (Cabo Cañaveral, Florida, EEUU). Así, las dos colosos adversarios se unieron por dos días en la óbita de nuestro planeta.

El astronauta estadounidense Donald Slayton (a la izquierda y «boca abajo»), piloto de la misión Apolo ASTP, y el cosmonauta soviético Alexei Leonov, primer hombre en realizar un «paseo espacial» (1965) y comandante de la nave Soyuz 19, durante uno de los encuentros en órbita de las tripulaciones de la misión conjunta Apolo-Soyuz. Esta imagen fue una de las más reproducidas por la prensa internacional en 1975. [Foto: NASA]

El Apolo ASTP estadounidense fotografiado desde la Soyuz 19 en la órbita terrestre. En la proa del módulo de mando cónico, única zona habitable de la nave, está acoplado el Docking Module (DM; en el extremo izquierdo de la foto) diseñado específicamente para esta misión y al que a su vez se unió la nave soviética. Las misiones lunares Apolo protagonizaron la hazaña de ser los primeros (y únicos) vuelos tripulados que se posaron en nuestro satélite (seis misiones con éxito y una fallida entre 1969 y 1972). Esta misión Apolo-Soyuz de 1975 fue el último vuelo de las naves Apolo antes de pasar a formar parte de la historia de la carrera espacial. [Foto: Academia de Ciencias de la URSS]

La verde cobertura textil de la Soyuz 19 contrasta con el blanco de un área nubosa de la Tierra. En esta excelente imagen captada por la tripulación del Apolo ASTP se pueden distinguir los diferentes módulos de la nave soviética. De izquierda a derecha: (a) el módulo orbital habitable con el mecanismo de acoplamiento al DM en su extremo, (b) el módulo de mando y descenso de la tripulación y (c) el módulo de servicio o de instrumentación y propulsión (único no habitable), al que está fijado el doble juego de paneles fotovoltaicos desplegables. La versión actual de este fiable y robusto diseño de la ingeniería espacial soviética, cuya vigencia ha resistido el paso de más de cuatro décadas, sigue operativa en nuestros días. Si nadie lo remedia, las Soyuz pronto serán el único medio de transporte de tripulaciones hacia la Estación Espacial Internacional a partir de la retirada de los transbordadores espaciales norteamericanos Shuttle. [Foto: NASA]

El primer apretón de manos entre los dos comandantes de la misión: Thomas Stafford (con vestimenta naranja, en el Docking Module) y Leonov (al fondo, en el módulo orbital de la Soyuz). [Agencia TASS]

Sellos conmemorativos de la misión conjunta Apolo-Soyuz editados en 1975 por los servicios postales de EEUU (10 centavos de dólar) y de la URSS (12 kopeks de rublo).

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[Reproducido en Rebelion.org]

La doble designación oficial de esta primera y única misión espacial conjunta de las dos superpotencias fue Apollo-Soyuz Test Project (ASTP, por sus siglas en inglés) y Экспериментальный полёт Союз-Аполлон (ЭПСА, Eksperimantalniy polyot Soyuz-Apollon, EPSA, por sus siglas y transcripción del ruso), que viene a significar en castellano «Vuelo experimental Soyuz-Apolo».

PLANTILLA Y PERFIL DE LA MISIÓN

La plantilla internacional de la misión Apolo-Soyuz estaba compuesta por un quinteto formado por tres astronautas estadounidenses (un veterano y dos novatos) y dos cosmonautas soviéticos (ambos con una misión anterior en su hoja de servicios).

La Soyuz 19 estaba comandada por el laureado héroe de la Unión Soviética y mundialmente famoso cosmonauta Alexei Leonov, primer hombre en realizar un paseo espacial diez años atrás (misión Vosjod 2 en 1965), acompañado por su camarada Valeri Kubasov como ingeniero de vuelo (misión Soyuz 6 en 1969). Por la parte estadounidense, en la nave Apolo ASTP viajaron tres astronautas de la NASA: el comandante Thomas Stafford, veterano, experimentado y conocido astronauta con tres misiones a sus espaldas (Géminis 6 y 9, y Apolo X); y los pilotos Vance Brand y Donald Slayton, ambos en el que fuera su primer vuelo espacial.

El perfil de la misión Apolo-Soyuz era sencillo y poco ambicioso más allá de su espíritu simbólico: dos días después de sus respectivos lanzamientos desde EEUU y la URSS el 15 de julio de 1975 mediante cohetes Saturno IB y Soyuz-U, ambas naves tripuladas se encontrarían en una órbita baja terrestre para acoplarse mediante un módulo de atraque diseñado exclusivamente para esta expedición: el Docking Module ASTP (DM), que fue unido en órbita a la proa del módulo de mando del Apolo para su posterior acoplamiento con la nave soviética Soyuz y el encuentro entre ambas tripulaciones.

DOS PAÍSES, DOS SISTEMAS

El DM, con 3,15 m de longitud, 1,4 m de diámetro máximo y unas dos toneladas de masa, era básicamente una esclusa —con un volumen útil equivalente al de una pequeña furgoneta— cuya función era permitir la transferencia y el encuentro de ambas tripulaciones en órbita a pesar de sus diferentes sistemas… de soporte vital. Mientras que en el Apolo estadounidense había una atmósfera de baja presión compuesta sólo de oxígeno, en la Soyuz soviética se vivía en un ambiente más familiar para los organismos terrícolas: una mezcla de oxígeno y nitrógeno con una presión más elevada y más parecida al aire que respiramos en la Tierra. El DM, además de solventar el problema de los diferentes entornos de soporte vital, permitió la conexión de los circuitos de comunicaciones de ambas naves. Su sistema de atraque APAS-75 de tipo andrógino y diseño soviético permitió la unión del complejo Apolo-DM a la Soyuz.

Otro problema, el del idioma, fue solventado por la condición relativamente bilingüe de las tripulaciones, que utilizaron indistintamente el ruso y el inglés para comunicarse… aunque debido al extraño acento del comandante norteamericano cuando hablaba ruso, el comandante soviético Leonov bromeó diciendo que «en realidad en la misión se hablaron tres lenguas: el inglés, el ruso y el oklahomski«, en referencia al Estado del Medio-Oeste de donde era nativo Thomas Stafford (Oklahoma).

Sección del hábitat multimodular durante las 44 horas que permanecieron unidas las naves. Apolo a la izquierda, DM en el centro y Soyuz a la derecha (clic en la imagen para ampliar). [Ilustración: Agencia soviética TASS]

Durante las 44 horas que estuvieron unidas las naves, sus tripulaciones intercambiaron regalos, diplomas, banderas, bebidas y delicatessen típicas de cada país. En estos casi dos días completos de convivencia en órbita (la mayor parte del tiempo en el DM y en el módulo orbital de la Soyuz) también hubo ocasión de realizar algunos experimentos científicos conjuntos así como, finalmente, una maniobra de acoplamiento adicional que volvió a poner a prueba con éxito el sistema soviético de atraque APAS-75.

ENCUENTRO DE DOS MUNDOS DISTANTES

En su contexto histórico, Apolo-Soyuz supuso no sólo un hito en la historia de la carrera espacial humana, al tratarse de la primera misión conjunta de las dos naciones que hasta ese momento habían rivalizado sin tregua en la conquista del cosmos desde el inicio de la carrera espacial por parte de la URSS en 1957, sino también un acontecimiento con repercusiones evidentes en la opinión pública mundial en el marco de la distensión y la llamada política de «coexistencia pacífica» entre EEUU y la URSS, un paréntesis de 1972 (firma del Acuerdo SALT I) hasta 1980 de relativa tregua en la Guerra Fría entre las dos superpotencias globales. Receso cuyo fin coincidió con la llegada del halcón anticomunista Ronald Reagan a la Casa Blanca a principios de 1981 y que dio paso a una nueva etapa histórica de máxima tensión internacional.

Vista con los ojos de hoy, tras más de dos décadas de cooperación espacial internacional en la Estación Mir y en la ISS, la misión conjunta Apolo-Soyuz podría parecer algo normal. Nada más lejos de la realidad en el contexto de 1975. La misión Apolo-Soyuz simbolizó y significó algo parecido al encuentro en el espacio de dos naves con seres procedentes de mundos muy distintos y distantes… y no sólo porque hablaran lenguas dispares y respiraran atmósferas diferentes.

Texto: Paco Arnau / Ciudad futura

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‘Opportunity’: Un robot terrestre trabajando en Marte

Al final de un trayecto de ocho kilómetros, el robot autopropulsado Opportunity de la NASA alcanzó el borde del cráter Victoria de Marte el 27 de septiembre de 2006. El Victoria es un cráter de impacto de unos 750 metros de diámetro y 70 de profundidad situado en la planicie ecuatorial marciana de Meridiani Planum. El GIF animado que os mostramos sobre estas líneas seguramente fue compuesto a partir de una secuencia de imágenes captadas por la cámara de este rover interplanetario. Obsérvense en la parte inferior las huellas de rodadura dejadas por las ruedas del Opportunity en el terreno arenoso. [Fuente: It’s Full of Stars (English)]

Representación artística del rover Opportunity sobre la superfície de Marte en la región de Meridiani Planum (1,95°S 354,47°E), muy cerca del ecuador del planeta más parecido a la Tierra del Sistema Solar. [Ilustración: Wikimedia Commons]

Esta pequeña roca fundida compuesta de hierro y níquel que reposa sobre el suelo marciano no siempre estuvo ahí; en realidad procede del espacio exterior. Se trata de Heat Shield Rock, el primer meteorito descubierto en otro planeta (enero de 2005); un hallazgo pionero para la historia de la exploración del Sistema Solar que debemos a la fructífera misión interplanetaria Opportunity. [Foto: NASA/JPL]

Un sugerente paisaje de otro mundo: fotografía de la ladera interna del cráter Endurance, bautizada como Burns Cliff, captada y transmitida por el Opportunity hace más de seis años (junio de 2004).  [Foto: NASA/JPL]

Ahora que el programa espacial humano de la Agencia Espacial Norteamericana (NASA) se encuentra en los prolegómenos de su final con el próximo retiro de las últimas unidades operativas del veterano sistema de transbordadores orbitales Shuttle (sin sustituto a corto o medio plazo) debido a los recortes presupuestarios en el capítulo de la exploración pacífica y tripulada del espacio por parte de la Administración Obama, es de justicia reconocer la valiosa aportación de la Oficina Científica Espacial de la NASA —con la imprescindible colaboración del Jet Propulsion Laboratory (JPL) del Instituto Tecnológico de California— a la exploración robótica del Sistema Solar mediante programas científicos no tripulados. Esperemos que estas misiones, la mayoría de ellas culminadas con éxito a lo largo de varias décadas y que han aportado valiosos datos para la Ciencia, continúen implementándose en el futuro.

Uno de los hitos más destacables de estos programas es, sin duda, la misión científica Mars Exploration Rover B, designada comúnmente Opportunity por el nombre con que fue bautizado su todoterreno robótico marciano, continuador de las misiones dotadas de vehículos autopropulsados iniciadas por el Sojourner Rover (misión Mars Pathfinder de la NASA) el Independence Day (4 de Julio) de 1997 en la región de Ares Vallis.

En Marte desde el 25 de enero de 2004, el Opportunity batió en mayo de 2010 el récord de operatividad de la sonda estática Viking I Lander (lanzada por la NASA en 1975) con más de seis años terrestres de misión ininterrumpida —2.246 días marcianos— desde que se posara en la región ecuatorial de Meridiani Planum.

A lo largo de más de seis años, Opportunity ha enviado a la Tierra una gran cantidad de datos e imágenes sobre la atmósfera, el clima, la geología y la composición química del suelo del planeta rojo que nos ofrecen valiosas pistas científicas sobre cómo pudo haber sido Marte millones de años atrás… seguramente un planeta mucho más parecido al nuestro, en el que mares y corrientes superficiales de agua líquida dejaron rastros de erosión (y de vida, quizás) en su superfície y en la composición mineral de sus rocas. Pistas de un pasado remoto, húmedo y plausiblemente biológico que hoy es posible seguir y analizar gracias a este ingenio terrestre de seis ruedas que se desplaza lentamente por los terrenos áridos de Meridia Planum, en el cuarto planeta del Sistema Solar.

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Crisis y vientos de guerra

Apagados ya lo ecos de las gradas en los estadios de Sudáfrica, es hora ya de «volver» a la cruda realidad. Una realidad caracterizada por una profunda crisis del sistema que está sirviendo para que la ínfima minoría de los «amos del dinero» salden sus últimas cuentas pendientes con su otrora poderoso adversario: el movimiento obrero occidental. Así, en los países desarrollados —el llamado primer mundo— las medidas anticrisis de los gobiernos que sirven a los oligarcas que detentan el poder real están suponiendo el desmantelamiento definitivo de los últimos restos del Estado del bienestar y una agresión sin precedentes a los derechos sociales y laborales de la mayoría.

El capitalismo financiero absoluto, defendido a capa y espada por unos medios de comunicación vasallos del pensamiento único y por unos gobiernos que representan el papel de intermediarios entre el capital y la sociedad en la ficción democrática, está inmerso en un proceso de acumulación en manos privadas sin precedentes en décadas, gracias a las políticas neoliberales y a las rigurosas «recetas» de derecha extrema que están aplicando con denodado empeño —y de forma unánime— los partidos del sistema en sus países centrales (liberal-conservadores en Gran Bretaña o Francia, neofascistas en Italia, democristianos en Alemania, demócratas en EEUU, socialistas en España, Grecia y Portugal…). Estas medidas, que se presentan como «las únicas posibles y viables», están causando ya el empobrecimiento masivo de la propia base social y política de este sistema (y de sus partidos): los sectores sociales que se consideraban «clases medias», que también vuelven a la cruda realidad inmersos en un proceso de proletarización creciente.

Por su parte, el núcleo de la clase trabajadora, viejo enemigo del capitalismo hasta su abducción ideológica, asiste a la liquidación de derechos conquistados en décadas de lucha obrera a causa de la desregulación y precarización del llamado «mercado laboral», de la negociación colectiva y de los sistemas públicos y servicios sociales (pensiones, sanidad, etc.). Así, sólo en España, el número de pobres de solemnidad ya se sitúa en torno a la redonda cifra de 10 millones de ciudadanos. La precarización de las condiciones laborales (horarios, jornada, salarios), en algunos casos propias del siglo XIX, ha provocado que —en un país con más de cuatro millones de parados— tener empleo ya no implique necesariamente poder vivir con relativa dignidad e incluso, en ocasiones, poder disponer de una ración diaria de proteínas suficiente.

Las movilizaciones anticapitalistas por una salida social a la crisis que iniciaron los trabajadores griegos y que se han extendido después a otros países europeos están aún en una fase embrionaria. La respuesta de la izquierda sindical y política (desorientada ésta última aún en tribulaciones ajenas como los nacionalismos en el caso de España, o desmantelada y postrada en Italia desde la voladura controlada del poderoso PCI) no se corresponde, ni mucho menos, con la magnitud de la ofensiva adversaria. Si no se desarrollan de forma sostenida y masiva hasta las últimas consecuencias y hasta cumplir sus objetivos, las movilizaciones serán tan útiles como un paraguas en pleno huracán… Sigue leyendo

Las 30 mejores fotos de Soichi Noguchi desde la ISS (III de III)

PARTE III. A continuación os ofrecemos la tercera y última entrega de la selección de Ciudad futura de las que consideramos las 30 mejores fotografías captadas por el cosmonauta japonés de la JAXA Soichi Noguchi (Yokohama, 1965) durante su reciente estancia en la Estación Espacial Internacional como miembro de la Expedición 23 de la ISS, comandada por Oleg Kótov. El cosmonauta ruso, al igual que el nipón, ha demostrado de forma sobresaliente su maestría en el arte de enfocar con la cámara. [Recomendamos ver al respecto nuestra galería «Oleg Kótov: arte fotográfico en el espacio», con una selección de diez imágenes comentadas].

La tarea de seleccionar 30 imágenes no ha sido fácil en este caso si tenemos en cuenta que —para ser rigurosos— hemos revisado, una por una, más de un millar de imágenes que Noguchi publicó en su galería Astro_Soichi a lo largo de más de cinco meses de estancia en el complejo orbital internacional.

Aquí va nuestra tercera y última entrega con una decena de imágenes: Sigue leyendo

[Roja directa] El ‘patriota’ Alejandro Sanz y sus banderas

El artista conocido como Alejandro Sanz, cuya carrera comenzó con el más que pretencioso e histriónico nombre de Alejandro Magno [¡!], en realidad se llama Alejandro Sánchez (suprimió el «che» de su apellido) y tiene fijada su residencia en Miami (Florida, EEUU). Y es que este chico de Moratalaz* siempre tuvo delirios de grandeza inversamente proporcionales a su más que discreto nivel cultural, como suele ser habitual en estos casos de desclasamiento sobrevenido por el éxito e interrupción prematura de los estudios.

Pero no es el motivo de estas líneas analizar la trayectoria profesional de Sanz-Magno-Sánchez, arquetipo del cantante tierno que empieza emocionando a fans adolescentes a las que les falta un hervor y acaba siendo admirado por sus abuelas, con un vacío generacional intermedio más profundo que sus letras.

La última ocurrencia que ha tenido Alejandro Sanzleit motiv de la inapelable roja directa que le presentamos en estos días protagonizados por el balompié— ha sido poner en duda el valor (¡!) y el patriotismo del campeón español de Moto GP Jorge Lorenzo por no atreverse a blandir y plantar una bandera rojigualda de la monarquía española en el «territorio hostil» de Montmeló para celebrar su reciente triunfo en el Circuit de Catalunya. Acostumbrados como nos tenía a sus obsesivas proclamas anticomunistas contra Cuba y Venezuela, el progre residente de ese «nido de izquierdistas» que es Miami cruza ahora el charco para pontificar sobre las eternas tribulaciones identitarias de la tierra que le vio nacer. Sigue leyendo

Más que mil palabras [30]: América está gagá

La cultura americana de masas, que vivió su edad de oro en el siglo pasado, con honrosas excepciones ya sólo es capaz de ofrecer al público —por regla general— subproductos comerciales de usar, tirar y olvidar pasando antes por caja. El culto a la violencia, la exaltación de la guerra como algo cotidiano y asumible, el feísmo como principal argumento formal, etc… han despojado a las manifestaciones culturales de contenidos éticos o estéticos y, por tanto, de una función social positiva, racional, crítica o emancipadora. Como muestra representativa de todo ello podemos ver sobre estas líneas la última portada del magazine estadounidense Rolling Stone correspondiente a este mes de julio de 2010, protagonizada por el producto de mercadotecnia Lady Gaga, creado ad hoc en los despachos de ejecutivos y comerciales para su consumo masivo. Producto que cuenta a su vez con la imprescindible colaboración de los medios de comunicación que lo promocionan machaconamente como un mantra. Fascismo visual puro y duro para descerebrados… con banda sonora.

[Gagá: (adj., del francés gaga). Que ha perdido parte de sus facultades mentales, lelo.]

Pie de foto: Ciudad futura • Imagen vía: O Castendo

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¿Happy 4th of July?

Ilustración: Paco Arnau / Ciudad futura
Etiquetas: CapitalismoGuerraEEUU

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Las 30 mejores fotos de Soichi Noguchi desde la ISS (I de III)

PARTE I. A continuación os ofrecemos la primera entrega de la selección de Ciudad futura de las que consideramos las 30 mejores fotografías captadas por el cosmonauta japonés de la JAXA Soichi Noguchi (Yokohama, 1965) durante su reciente estancia en la Estación Espacial Internacional como miembro de la Expedición 23 de la ISS, comandada por Oleg Kótov. El cosmonauta ruso, al igual que el nipón, ha demostrado de forma sobresaliente su maestría en el arte de enfocar con la cámara. [Recomendamos ver al respecto nuestra galería «Oleg Kótov: arte fotográfico en el espacio», con una selección de diez imágenes comentadas].

La tarea de seleccionar 30 imágenes no ha sido fácil en este caso si tenemos en cuenta que —para ser rigurosos— hemos revisado, una por una, más de un millar de imágenes que Noguchi publicó en su galería Astro_Soichi a lo largo de más de cinco meses de estancia en el complejo orbital internacional.

Hemos dividido la treintena de fotografías seleccionadas en tres entregas de diez en consideración a todos aquellos amigos de Ciudad futura cuya conexión a la red sea más lenta. Sin más preámbulos ni dilaciones aquí va la primera entrega: Sigue leyendo

Los amigos de Hitler (un texto de Eduardo Galeano)

Reproducimos un esclarecedor texto del escritor uruguayo Eduardo Galeano, extraído de su libro Espejos: una historia casi universal. Galeano, con manos de experto cirujano, disecciona y describe la perfecta simbiosis entre los grandes emporios capitalistas de EEUU y Alemania —de ayer y de hoy— que con la inestimable colaboración de la Iglesia Católica y la banca suiza allanaron el camino para el ascenso del nazifascismo y su conquista de Europa… y para la mayor hecatombe que haya conocido la historia humana. Un lectura necesaria y muy recomendable de uno de los ensayistas más lúcidos del panorama literario actual en castellano. [Las negritas son nuestras]

«Los amigos de Adolf Hitler tienen mala memoria, pero la aventura nazi no hubiera sido posible sin la ayuda que de ellos recibió.
Como sus colegas
Mussolini y Franco, Hitler contó con el temprano beneplácito de la Iglesia Católica.
Hugo Boss vistió su ejército.
Bertelsmann publicó las obras que instruyeron a sus oficiales.
Sus aviones volaban gracias al combustible de la
Standard Oil [hoy Exxon y Chevron] sus soldados viajaban en camiones y jeeps marca Ford.
Henry Ford, autor de esos vehículos y del libro El judío internacional, fue su musa inspiradora. Hitler se lo agradeció condecorándolo.
También condecoró al presidente de la
IBM, la empresa que hizo posible la identificación de los judíos.
La
Rockefeller Foundation financió investigaciones raciales y racistas de la medicina nazi.
Joe Kennedy, padre del presidente, era embajador de los Estados Unidos en Londres, pero más parecía embajador de Alemania. Y Prescott Bush, padre y abuelo de presidentes, fue colaborador de Fritz Thyssen, quien puso su fortuna al servicio de Hitler.
El
Deutsche Bank financió la construcción del campo de concentración de Auschwitz.
El consorcio
IGFarben, el gigante de la industria química alemana, que después pasó a llamarse Bayer, Basf o Hoechst, usaba como conejillos de Indias a los prisioneros de los campos, y además los usaba de mano de obra. Estos obreros esclavos producían de todo, incluyendo el gas que iba a matarlos.
Los prisioneros trabajaban también para otras empresas, como
Krupp, Thyssen, Siemens, Varta, Bosch, Daimler Benz, Volkswagen y BMW, que eran la base económica de los delirios nazis.
Los
bancos suizos ganaron dinerales comprando a Hitler el oro de sus víctimas: sus alhajas y sus dientes. El oro entraba en Suiza con asombrosa facilidad, mientras la frontera estaba cerrada a cal y canto para los fugitivos de carne y hueso.
Coca-Cola inventó la Fanta para el mercado alemán en plena guerra. En ese período, también Unilever, Westinghouse y General Electric multiplicaron allí sus inversiones y sus ganancias. Cuando la guerra terminó, la empresa ITT recibió una millonaria indemnización porque los bombardeos aliados habían dañado sus fábricas en Alemania.»

Eduardo Galeano (Uruguay, 1940)
Fragmento de
Espejos: una historia casi universal (ISBN: 978-84-323-1314-1)
Siglo XXI Ed. (Madrid, México, Buenos Aires, 2008)

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De Chris Ware a un tal Pelavin (historia con moraleja de dos ilustradores y una portada de la revista ‘Fortune’)

↑ Esta es la propuesta de portada para el número especial de Fortune —diseñada por el artista gráfico estadounidense Chris Ware— que finalmente no vio la luz tras ser censurada por los editores de la revista económica norteamericana. [Imagen ampliada]

↑ La portada finalmente impresa por Fortune, ejecutada por Daniel Pelavin, en la parte superior. Abajo, otra portada de un número anterior de la revista.

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La censura en EEUU: el caso Helen Thomas »
De 50 a cinco: El “libre mercado” en los medios de EEUU »


Véase también:
La portada explícita de ‘Fortune’. El ilustrador Chris Ware, censurado (‘Consume hasta morir’)
‘Fortune’ rechaza una portada que satiriza el capitalismo de EEUU (elpais.com)

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En la llamada «tierra de la libertad» la censura en los medios de comunicación se ha convertido en una práctica habitual. Tanto es así que ya no sólo se censura lo que se dice o se escribe y a quienes lo hacen. También son objeto de censura aquéllos que se atrevan a plasmar gráficamente la realidad de los capitalistas absolutos que detentan el poder real en EEUU y países vasallos. Ahora ya no hay gobiernos intermediarios que secuestran a posteriori lo que se publica, sino que son los propios editores quienes censuran a priori los contenidos. De esta forma se sostiene mucho mejor la ficción democrática. Podan con sus censoras tijeras cualquier brote de disidencia antes de que llegue a una opinión pública que de forma creciente se está transmutando en una especie de «masa acrítica».

La revista Fortune, uno de los medios de referencia del establishment de los oligarcas y especuladores económicos, publicaba recientemente  su número especial anual sobre las «500 corporaciones más grandes de EEUU». A tal efecto encargaron el diseño de la portada al artista gráfico Chris Ware (Omaha, Nebraska, 1967), ilustrador y dibujante de cómic internacionalmente reconocido que ha obtenido importantes galardones a lo largo de su carrera profesional.

Ware se puso manos a la obra y realizó una portada con estilo de cómic. La protagoniza una enorme fortaleza-rascacielos que representa a las 500 grandes corporaciones aplastando literalmente a unos Estados Unidos sumidos en una profunda crisis. Sobre las azoteas se puede ver a sus amos celebrando fiestas mientras esquilman y agotan los recursos públicos en beneficio propio, arruinando la economía de un país que el dibujante muestra asolado por la violencia, las catástrofes ecológicas y depauperado por la especulación financiera e inmobiliaria. Al Sur —tras alambradas— asoman México, que es representado como «Fábrica de exploitación» (sic), y el campo de concentración de EEUU en Guantánamo. Más allá de la Costa Oeste vemos a China exportando los productos que fabrica. Al otro lado del Atlántico se muestra a Europa, representada por una Grecia sin fondos. [Imagen ampliada]

CENSURAR LA REALIDAD

Cualquier observador imparcial —si tal actitud fuera posible— diría que Chris Ware no se ha inventado nada y que se ha limitado a reflejar de forma certera la cruda realidad… Y ésta es precisamente la razón por la que su portada fue censurada. Finalmente Fortune optó por publicar una ilustración aséptica, con «encefalograma plano», que representa a esas grandes corporaciones con un dorado número 500 a modo de lingotes. El elegido para ejecutar ese desafío gráfico fue un tal Daniel Pelavin, que se dedica al diseño de tipografías y que se dio a conocer por su creación «Anna», un tipo de letra un tanto pretencioso y estirado con influencias estéticas art déco que al parecer diseñó con mucho cariño para las invitaciones de su propia boda… Literalmente, todo un artista comprometido este Pelavin. Sólo con su señora esposa, claro está.

MORALEJA

En estos oscuros tiempos, si eres ilustrador y pretendes que Fortune publique una portada tuya, una de dos: o diseñas sandeces tipo «presidente Mao con chistera de tío Sam» y bobadas por el estilo, o búscate otro cliente.

Texto: Paco Arnau / Ciudad futura

[Reproducido en
Cubaperiodistas.cu, sitio de la Unión de Periodistas de Cuba, con el título: «Historia de la censura de la revista ‘Fortune’ a portada de artista gráfico»]